¿Puentes peatonales?

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Indira Kempis

Av Alcorta (Buenos Aires)

Por años, hemos creído que los puentes peatonales son la solución que contribuye a la seguridad de los peatones, asegurando sus traslados sobre las avenidas, sobre todo las rápidas y de mayor carga vehicular. Entonces, enseñamos a los niños que se cuiden de los autos, ¿la protección cercana a las escuelas? Los puentes peatonales. Les sugerimos a todos que crucen en los puentes peatonales, ¿por qué lo atropellaron? Porque no se cruzó en el puente peatonal, ¿cuántas veces ha escuchado esto?

El puente peatonal en el mundo, sobre todo en los países en vías de desarrollo –cuyas infraestructuras no han avanzado como la sociedad ha cambiado-, se concibe como el medio por excelencia para caminar… ¡sobre los autos! En este sentido, si hemos hablado que la ciudad se vive en la calidad de sus detalles, podremos darnos cuenta que no encuadra en una lógica corporal. Nuestros cuerpos son están hechos a una escala que tengamos que mirar hacia arriba todo el tiempo. Por tanto, sin pretender caer en la justificación, es más fácil cruzar corriendo que subir las escaleras o rampas, acotando que tanto un diseño como el otro es un obstáculo en la mayoría de los puentes para las personas con capacidades diferentes, los niños, las mujeres embarazadas o los incapacitados por accidente.

De tal manera, que si concebimos a las ciudades como de escala humana, debemos tener diseños no sólo de vialidades sino de espacios para el paso del peatón que estén en proporción del tamaño de sus cuerpos y que más que representar una barrera física que deseen evadir invite al libre tránsito con tranquilidad tanto para los automovilistas como para los peatones.

Las sugerencias de los urbanistas a nivel internacional apuntan que los pasos peatonales deben estar al nivel de la calle con una diversificación en las texturas, colores y formas para delimitar con claridad los espacios, que sus diseños inviten al peatón a cruzarse donde debe hacerlo, pero no sentirse obligado en hacer un sobre esfuerzo físico que es lo que en la realidad urbana sucede. Tendríamos que hacer que los autos detengan su paso, mas no dejarles las calles para ellos porque son de nosotros, los ciudadanos, en el marco de la primera movilidad natural (corporal –a escala humana): nuestra capacidad de mirar en primer plano, utilizar nuestras piernas y trasladarnos sin obstáculos. Los planeadores del futuro deberían comenzar a establecer estos criterios para cerrar el ciclo de los puentes peatonales.

 

 

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