Cinthya Araiza
En la Península de Yucatán, varios miembros del grupo étnico Maya, se han unido a los activistas de Greenpeace para decir NO a los cultivos genéticamente modificados. Alrededor de 2000 activistas se han reunido en 8 sitios arqueológicos maya y con sus propios cuerpos han formado las MA OGM (No a los GE); el objetivo es llamar la atención del mundo y demostrar los riesgos de contaminación en la producción de la miel hecha por ingeniería genética de Monsanto.
En México, el 40% de la miel se produce en Yucatán y el 90% de su producción es exportada al mercado europeo, sin embargo, la Corte de Justicia Europea ha determinado que cualquier tipo de miel contaminada con polen de maíz transgénico producido por Monsanto no podrá ser vendido en la UE. Entonces, la soya genéticamente modificada de Monsanto, es una amenaza para el sustento de los cuarenta mil apicultores y sus familias, que dependen de la producción de la miel.
La compañía, ha requerido la autorización para plantar soya transgénica comercial en México a pesar de que existe una orden judicial previa que invalida el permiso de la plantación de 30 000 hectáreas con la siembra “piloto” de esta soya transgénica en los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Es solo cuestión de tiempo para que la miel mexicana sea contaminada por el polen de la soya transgénica de Monsanto. Ante esta situación, la gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega Pacheco se ha declarado en contra de esta iniciativa propuesta por Monsanto. Ha solicitado al gobierno federal una ratificación de las decisiones que se vayan a tomar con respecto a este asunto y sus efectos al Ministerio de Agricultura Mexicana. Dicha acción busca también alentar a los diversos municipios y a otros estados para que se declaren libres de transgénicos y así lograr que el gobierno federal mexicano ratifique estas decisiones y llevar el asunto a un nivel jurídico.
A principios de este año, Greenpeace protestó ante autoridades mexicanas, ya que éstas, ignoraron las recomendaciones de la ONU sobre el derecho de los alimentos (Special Rapporteur on the Right to Food) para la restauración de la prórroga sobre el maíz transgénico en el país. En general, la población de las abejas en nuestro país, se ha declarado como una Colonia con Desorden de Colapso, fenómeno en el que la abeja obrera está desapareciendo abruptamente por lo que desencadena una colapso de las colonias de bajeas; esto debido a múltiples factores ligados a los químicos en la agricultura mexicana. El efecto en la economía es bastante significativo, pues más de un 90% de los cultivos a nivel mundial, dependen de las abejas.
