
MEC Gisela Aguilar Martínez
El estilo de vida tan acelerado que hoy en día llevan las mujeres, tanto en el trabajo, el cuidado de la casa, la responsabilidad de los hijos y nuevos estilos de vida, hacen que la mayoría de las mujeres duerman menos de ocho horas, lo cual hace que se reduzca el tiempo que necesita el organismo para reparar sus distintas funciones.
El sistema inmunológico se ve afectado con un sueño poco reparador lo que propicia la aparición de enfermedades, entre ellas el cáncer de mama.
En este mes de octubre en donde se realiza la concientización del cáncer de mama, se ha detectado que en promedio las mujeres en edad adulta y reproductiva duermen alrededor de seis horas, menos de lo que requiere el organismo.

Cuando no se tienen unas horas de sueño continuadas, o sea, que el sueño no es limpio, estas células, que ayudan a combatir a las cancerígenas, comienzan a ayudarlas y estimulan el crecimiento de los tumores
Es necesario saber que existen cuatro etapas del sueño (dos ligeras y dos profundas), en la tercera etapa se da la restauración física y al dormir poco se reduce esta función del organismo, ocasionando inflamación celular y enfermedades crónicas.
La tercera y cuarta fase del sueño son la etapa de la restauración donde se fortalece el sistema inmunológico, el cerebro se restaura y se logra un equilibrio emocional.
El desequilibrio en el ciclo circadiano, que es el tiempo de reparación de nuestras células durante el sueño, afecta al sistema inmunológico encargado de la destrucción de las células malignas, entre ellas las del cáncer, por lo tanto, sino se completa el ciclo, las células malignas se desarrollan libremente.

Se recomienda dormir bien a las mujeres para tener una mejor salud y evitar consecuencias por la privación del sueño, que puede originar trastornos en el comportamiento, fatiga, problemas de la personalidad, irritabilidad, ansiedad, depresión, problemas de atención y memoria. El dormir bien es tan importante como tener una alimentación correcta y balanceada.
En la vida adulta es necesario dormir por lo menos siete horas para evitar el desarrollo de enfermedades tales como: diabetes, hipertensión, cardiovasculares y tumores malignos.
Enfermedades tales como el insomnio y la apnea, el 45 por ciento de la población no logra dormir lo suficiente para tener un sueño reparador, agregando quienes voluntariamente por trabajo o el uso de dispositivos electrónicos retrasa su sueño, la cifra aumenta hasta 70 por ciento. Lo que significa que la población duerme 25 por ciento menos a lo que se hacía hace 50 años
Durante un estudio, los investigadores separaron dos grupos de ratones durante cinco semanas. La primera semana fragmentaron el sueño del primer grupo de roedores, despertándoles varias veces durante la noche, mientras que al segundo grupo se le permitió un descanso continuado. Durante la segunda semana del experimento, se inyectó a ambos grupos con células cancerígenas y se prosiguió con el mismo patrón de sueño que durante la primera semana.
Cuando se obtuvieron los resultados, comprobamos que los tumores eran el doble de grandes en el grupo al que se le había fragmentado el sueño. Además se observó que la agresividad del tumor era mucho mayor, ya que penetró más profundamente en los tejidos y de forma mucho más rápida que con el segundo grupo.
La razón de semejante diferencia radica en que al no tener un descanso continuado, el sistema inmunitario del primer grupo se debilitó e hizo que las células macrófagas llamadas M2 comenzasen a ayudar a las cancerígenas a proliferar.
Si se rompe con el ciclo circadiano, que es el tiempo de reparación de nuestras células durante el sueño, afecta a los genes del organismo y algunos de ellos ayudan a eliminar las células cancerígenas.
Por lo tanto, las células malignas se desarrollan libremente fallando la salud de las personas.

