Traducido por Alejandro Ramos de la Peña
Científicos australianos planean comenzar el período de pruebas de un prototipo de ojo biónico en pacientes humanos en 2013. El nuevo dispositivo está siendo desarrollado por Bionic Vision Australia (BVA), y su objetivo es ayudar a los pacientes con afecciones oculares genéticas a ver objetos grandes, como edificios y automóviles. El sistema incluye un chip implantado que utiliza 98 electrodos separados para estimular la retina del paciente de modo que pueda «percibir imágenes».
La tecnología de visión biónica tiene como objetivo restaurar el sentido de la vista a las personas que viven con ceguera y que son consideradas débiles visuales. Inicialmente, la tecnología estará enfocada a pacientes con retinitis pigmentosa y degeneración macular. Con el tiempo y más investigaciones, es posible que en el futuro esta tecnología también pueda ayudar a pacientes con otras condiciones.
Para ofrecer a las pacientes tecnologías con diversas funciones, dos prototipos se encuentran en desarrollo: un dispositivo de visión amplia y un dispositivo de gran agudeza.
El implante retinal de visión amplia utiliza algunas de las tecnologías que se emplean en los implantes cocleares. El chip implantado tiene 98 electrodos que estimulan la retina y permite que los pacientes perciban imágenes.
El dispositivo se implanta en el espacio supracoroidal para proteger a la retina de daños mecánicos durante la inserción y ayuda a mantener su posición. Con este implante, BVA tiene como objetivo proporcionar a los pacientes la capacidad de moverse alrededor de objetos grandes, tales como edificios, automóviles y bancos de parque y llevar una vida más independiente.
El dispositivo de gran agudeza tiene como objetivo proporcionar la visión central funcional para el usuario, para ayudar en tareas como el reconocimiento de rostros y leer letras grandes. El implante tendrá una serie de electrodos con un máximo de 1,024 electrodos de estimulación para percibir la visión más detallada.
BVA está utilizando materiales de diamante para formar la matriz de electrodos y para sellar el implante. El diamante es un muy biocompatible, ya que es un material inerte, lo que significa que los tejidos circundantes no se irritan por el implante. Esto permitirá que el implante permanezca en el cuerpo durante toda la vida del paciente.
El primer conjunto de pruebas en pacientes en el año 2014, utilizará un dispositivo completamente conectado. En la siguiente etapa de la prueba, BVA planea el uso de un dispositivo con sólo algunos cables, trabajando para un sistema totalmente inalámbrico en la etapa final, con lo cual los datos se podrán transferir de forma inalámbrica al implante. Se espera que los pacientes sean capaces de reconocer rostros y leer letras grandes en algún lugar entre la segunda y tercera línea de una tabla de Snellen. Los primeros pacientes para el dispositivo de gran agudeza serán personas con retinitis pigmentosa, y BVA tiene como objetivo desarrollar la tecnología de tal forma que pueda ser utilizada también por personas con degeneración macular relacionada con la edad.
El dispositivo de alta agudeza puede ser más adecuado para pacientes con degeneración macular relacionada con la edad y debe estar listo para las primeras pruebas con pacientes en 2014. El dispositivo de visión amplia puede ser más adecuado para los pacientes con retinitis pigmentosa. Los investigadores consideran que el dispositivo estará listo para las primeras pruebas con pacientes en 2013.
