Milton Maciel Mata Guerrero / Divulgador Científico.
milton.ciencia@gmail.com
Todos nosotros sabemos que la Ciencia está plagada de datos, números, cifras, conceptos, términos, definiciones, etc. Ahora bien, aunque la Ciencia rebosa de tanto conocimiento, si tenemos un acercamiento más profundo hacia la misma nos podremos percatar de que la Ciencia es más que conocimiento, ya que nos otorga la posibilidad de poder vislumbrar que existen cosas más grandes que nosotros, cosas más maravillosas de lo que podríamos imaginar, cosas más allá de nuestro alcance; en pocas palabras podemos simplemente maravillarnos.
Aquí algunos ejemplos de lo antes mencionado:
El cuerpo humano…
Podemos saber el número de átomos o el de células que hay en nuestro cuerpo, podemos conocer cómo funcionan los distintos órganos y sistemas que lo componen; pero también podríamos maravillarnos de la increíble maquinaria natural que es el cuerpo humano, solamente imaginemos la manera en que nuestro cuerpo se sana así mismo, es decir, la capacidad que tiene de regenerarse y que en ocasiones el único vestigio de ello es una cicatriz.
El planeta Tierra…
Conocemos el diámetro de la Tierra, su masa, su volumen, su distancia al Sol y muchas otras características del mismo, pero alguna vez te has puesto a pensar en la manera en que la Tierra sustenta la vida o en cómo siempre encuentra un equilibrio; es maravilloso pensar en cómo nuestra Tierra se encuentra a la distancia idónea de su estrella para que pueda darse la vida, a pesar de que nuestro planeta es sólo una mota de polvo, es tan sólo un punto azul en la inmensidad del espacio.
El Universo…
Sabemos mucho sobre el Universo, hemos aprendido sobre sus dimensiones y su composición, sabemos sobre los planetas, las lunas, las estrellas, las galaxias y más; pero en alguna ocasión has imaginado que hay más allá del límite del Universo visible, que hay más allá de donde nos permiten ver nuestros inventos tecnológicos, solamente reflexiona en todos esos grandes misterios que oculta el Cosmos; por ejemplo, que ocurre con la materia que devora un agujero negro, es posible viajar en el tiempo o la gran pregunta “estamos solos en el Universo”.
“Quien no posea el don de maravillarse y entusiasmarse, más le valdría estar muerto, ya que sus ojos se encuentran cerrados” (Albert Einstein).
