Por Juan Roberto Zavala
Nació en Linares, Nuevo León, el 31 de enero de 1951. Es Médico Cirujano y Partero por la Universidad Autónoma de Nuevo León e hizo las residencias en Medicina Interna y Reumatología e Inmunología Clínica, ambas en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Dr. Salvador Zubirán”. Tiene una Maestría en ciencias, con especiliadad en Inmmunología, del Instituto Politécnico Nacional. Su doctorado en ciencias, con especialidad en Inmunología, es del mismo IPN.
Ha sido profesor en el Colegio Médico de Patólogos Clínicos del Estado de Veracruz y profesor invitado en la Unidad Médica Interna del Hospital Universitario de la Ciudad de Puebla, Puebla. A partir de 1982 es profesor de tiempo completo de la Facultad de Medicina de la UANL, donde también es Jefe del Servicio de Reumatología.
De entre los premios y distinciones que ha recibido, mencionamos: es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel I; en 1981 la Sociedad Mexicana de Reumatologia premió su trabajo “Cómo lograr el acercamiento entre el Reumatólogo y el Médico General”; en 1992 la UANL le otorgó el Premio de Investigación, en el Área de la Salud y en 2001 obtuvo el Primer Lugar de los trabajos de investigación presentados en el XVIII Congreso Nacional de Investigación Biomédica.
Es coautor del Manual de Reumatología, publicado en 2000 y 2002 por la Facultad de Medicina de la UANL; autor de tres capítulos en libros, de los que sólo mencionamos “Gammaglobulina humana intravenosa” en Terapia Biológica en las Enfermedades Reumáticas, editado en 2006 por Masson Doyma México, S.A. y de 79 artículos aparecidos en revistas indexadas y de divulgación, como: “Joint contracturas and Scleroderma-like Skin Changes in the hands of insulin-dependent juvenile diabetics” en Journal of Rheumatology y “A multisystemic disease (lupus-like)precedingbronchoalveolar carcinoma” en Clinical Rheumatology.
El pensamiento del doctor Garza Elizondo se refleja en el siguiente texto, de su autoría:”Al cursar la carrera de medicina creía firmemente que al terminar ocurría una metamorfosis de estudiante a un gran señor de la medicina (Léase: todos los beneficios profesionales, personales y económicos de mis maestros) pero ¡Oh, gran sorpresa y desilusión! El cambio no llegó, ni al terminar la especialidad o la subespecialidad; y entonces me cuestioné si el secreto de “la piedra filosofal” para esta trasmutación existencial estaría en la ciencia. Para ello realicé estudios de maestría y doctorado, nueva decepción. Al paso de los años me he dado cuenta que la verdadera transformación sólo se logra con el diario y fecundo quehacer en la docencia, la investigación y la asistencia».
Ha realizado investigación en las áreas de inmunología y reumatología, aunque su mayor interés es la investigación clínica en pacientes con artritis reumatoide y lupus eritematoso sistémico y su asociación con procesos infecciosos.

