Fernando Salinas
Se pudre y sin embargo
huele a naranjas
la distancia entre la piel y el alma
miente.
Admite y no confiesa
que abusar del somnífero del tedio
para ser
más de carne que de Dios,
hiela
la vida sabe a hielo
y las naranjas
desperdician su belleza en ser disfraz.
Podredumbre y sin embargo
tanto dulce.
Analgesia.
Falso fuego
Marco prístino de un cuadro sin pintar.
