Por Juan Roberto Zavala
Nació en Monterrey, Nuevo León, el 6 de junio de 1960. Es químico bacteriólogo parasitólogo y tiene una Maestría en Inmunobiología, ambos grados académicos de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Su Doctorado en Microbiología es de la misma institución. Hizo dos posdoctorados: uno en Microbiología en la University of Texas, M.D. Anderson Cancer Center, en Houston, Texas, y otro en Neuroendocrinmunología en la University of Ilinois, College of Medicine, at Peoria, Illinois.
Ha sido maestro de inglés en los Institutos de Inglés Best e Ipeso en Monterrey; instructor de ajedrez para alumnos de la UANL y catedrático en las Facultades de Derecho y Ciencias Sociales y Ciencias Biológicas de la UANL. Pertenece a la Academia Mexicana de Ciencias y a las asociaciones Mexicana y Norteamericana de Microbiología y de Inmunología.
De entre los premios y distinciones que ha recibido, mencionamos: en 1995, la UANL le otorgó el Summa Cum Laude, por la disertación y defensa de la tesis doctoral; los años 1997, 1999, 2000, 2001, 2002 y 2003, el NationalInstituteonDrug Abuse le dio premios internacionales por sus contribuciones al campo de la neuroendocrinmunología y los años 1995, 1997 y 2000, la UANL le otorgó los premios de investigación. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel I.
Es autor de ocho capítulos en libros internacionales y coautor de 30 artículos publicados en revistas internacionales, como: “Determination of MICsforMycobacteriumavium-M. intracellularecomplex in liquidmediumby a colorimetricmethod” en la revista Journal of ClinicalMicrobiology y “Immunoenhancingproperties of Plantagomajorleafextract” en la revista PhytotherapyResearch.
Ricardo Alberto Gómez recuerda un día, cuando cursaba el 4 semestre de su carrera de biología en lo que antes era la Facultad de Agronomía y ahora la “unidad B” de la de Ciencias Biológicas en la Ciudad Universitaria, que apurado caminaba hacia el edificio a tomar sus clases, cuando alguien le tocó la espalda y al voltear vio a una persona de edad y pelo cano.
Al detenerme y voltear, dice, me preguntó si ahí estudiaba, a lo que le contesté que sí. Entonces me preguntó sobre qué me parecía la educación en esa escuela y le contesté que era excelente. Muchos años después, sigue diciendo, me enteré que ese personaje era el prestigiado investigador doctor Eduardo Aguirre Pequeño. Ese encuentro, concluye, lo recuerdo con orgullo.
Cuando estudiante de profesional, tuvo su primer empleo en el Grupo Sinfónico de la Secretaría de Educación Pública, tocando el bajo y el chelo, y fue instructor de bioestadística en la Facultad de Biología de la UANL. Ya titulado, fue maestro en la misma facultad; instructor de inglés y músico profesional en el grupo principal del “Mesón del Gallo”. A partir de 1985 es profesor en la Facultad de Ciencias Biológicas, y recientemente se le nombró secretario académico de posgrado.
Ha realizado investigación en las áreas de investigación básica, preclínica, de diagnóstico y vacunas para el descubrimiento de compuestos que sean utilizados en la terapia del cáncer y de las enfermedades infecciosas. Resultado de ella es el libro, los artículos publicados que ya mencionamos y la formación de recursos humanos.
Sus principales contribuciones a la ciencia han sido el descubrimiento de compuestos opioides capaces de tratar el dolor sin causar inmunosupresión; la elucidación del papel de la heroína en el sistema neuroendocrinoinmune en un modelo de autoadministración en ratas y recientemente la validación de propiedades inmunomoduladoras, antibióticas y anti- tumorales de compuestos naturales y sintéticos.

