¿Ha pensado usted en la posibilidad de usar su orina y la de otros seres humanos como energía eficiente que le permita iluminar su casa, edificios, etc., y que entre otras cosas le permita recargar o substituir de manera inmediata y barata, pues ahora es costoso, la batería de su coche, en estaciones de servicio distribuidas por todo el planeta, contribuyendo, al no quemar combustible, al reducir la contaminación del aire con CO2 y la acústica, pues los motores eléctricos no hacen ruido?
Esta novedosa y prometedora manera de producir energía, prescindiendo del petróleo y respetando el medio ambiente, se sumaría a las demás alternativas de energía renovable como la solar, la eólica, la geotérmica, mareomotriz y los biocombustibles, para seguir produciendo bienes y servicios en beneficio de la humanidad.
Las investigaciones para utilizar la orina como fuente de energía no es nueva y desde hace varios años se ha venido desarrollando en diversas partes del mundo, como es la que dirige la profesora GerardineBotte del RussCollege de Tecnología e Ingeniería de la Universidad de Ohio, que ha conseguido separar el hidrógeno del orín y el amoníaco para utilizarlo como energía y según sus cálculos un vehículo con una celda de hidrógeno podría recorrer unos 40 kilómetros por cada litro.
A decir de la versión en línea del Daily Mail, citada por el periódico ABC de Madrid, un grupo de científicos de la Universidad de Corea realizó una investigación que los lleva a la posibilidad de usar más eficientemente esta energía utilizando los átomos de carbono que se acumulan en la orina, como un método barato para producir electricidad
Mediante este método, sigue diciendo la publicación “se pueden obtener, a muy bajo costo, las “celdas de combustible”, un tipo de batería eléctrica muy eficiente, que funciona a base de hidrógeno , pero que actualmente son muy caras por la necesidad de usar platino como catalizador (es decir como cuerpo capaz de producir una transformación química que genere energía, pero que no cambie durante el proceso)”.
“Los átomos de carbono que se hallan en la orina podrían, en palabras de los expertos, sustituir al platino como elemento catalizador, lo que abarataría el precio de las células de combustible. Y es que los humanos producimos alrededor de 10.5 mil millones de litros de esta sustancia al día, cantidad suficiente para llenar 4,200 piscinas olímpicas. Así pues, lo que ahora consideramos un residuo inútil podría convertirse, en breve, en un combustible.”
La propia publicación nos dice que “ las «celdas de combustible» -también conocidas como pilas- están formadas principalmente por un ánodo (un electrodo con carga positiva), un cátodo (un electrodo de carga negativa) y un electrolito(un elemento que favorece el intercambio de electrones entre ambos, es decir, la creación de energía). Para funcionar, la celda necesita además de un elemento que le aporte electrones (el cual suele ser hidrógeno). Éste, favorecido por el electrolito, se separa generando un electrón que, al pasar por un circuito, genera energía”.

