Por Ismael Vidales Delgado
María Curie (polaca), ganó dos premios Nobel: el de Física en 1903 y el de Química en 1911. Fue denominada «Suprema Bienhechora de la Humanidad». Descubrió el radio y el polonio. Fue calificada por Einstein, como “el único personaje al que la gloria no ha corrompido». Fue madre de Irene, ganadora de un Nobel. Sin embargo, como cualquier ser humano, fue una mujer de carne y hueso.
Nació en Varsovia, Polonia, el 7 de noviembre de 1867 y fue la última de cinco hermanos. En 1891 se inscribió en la Universidad de la Sorbona en Paris, pocos sabían que se llamaba María Salomea Sklodowska porque la apodaban simplemente «la estudiante silenciosa». Sus padres eran muy cultos. Cuando su madre murió de tuberculosis y su hermana mayor de tifus, María apenas frisaba los once años de edad.
En 1883 Varsovia no permitía que las mujeres estudiaran carreras superiores, por ello se unió a la Universidad Volante, donde las mujeres estudiaban de forma encubierta. Ella y su hermana Bronislawa hicieron un pacto: su hermana estudiaría medicina en París, mientras María la ayudaba económicamente desde Polonia y viceversa. En 1893 obtuvo su licenciatura en Física, y un año después en Matemáticas, algo impensable para una mujer en aquella época.
María tenía veintiséis años cuando se casó con Pierre Curie quien tenía treinta y cinco y era un científico con gran prestigio en Inglaterra y Suiza. Su boda fue tan sencilla como ellos, y su luna de miel consistió en un recorrido en bicicleta por las carreteras francesas, hospedándose en hostales. A los dos años de casados llegó su primera hija, Irene, que ganaría junto con su esposo el Nobel de Química en 1935.
María y Pierre anuncian en 1898 el hallazgo de un elemento desconocido que María bautizó como polonio, en honor a su querida Polonia. A finales de ese mismo año, descubren el radio. Desconociendo los efectos de la radiactividad ella viajaba con él o lo guardaba en el cajón de su escritorio; obvio, la salud de ambos empezó a resentirse. Pierre sufría fuertes dolores en las piernas y María se agotaba terriblemente… la exposición al radio continuaba.
En diciembre de 1903, Pierre y María recibieron junto con Antoine Henri Becquerel, el Premio Nobel de Física, por sus hallazgos sobre la radiactividad. En diciembre de 1904, nació la segunda hija de los Curie, Éve que sería periodista, pianista y activista por los derechos de los niños.
El 19 de abril de 1906, Pierre murió en un accidente: bajo la intensa lluvia, fue golpeado por un carruaje tirado por caballos y cayó bajo las ruedas, lo que le produjo una fractura mortal en el cráneo. El Gobierno francés le ofreció una pensión a María, pero ella la rechazó, diciendo: «Soy joven todavía y capaz de ganarme la vida para mí y para mis hijas».
En 1911 culminó una terrible campaña en su contra, que le impidió cualquier ascenso académico por su condición de mujer; pero la prensa fue más allá en su crueldad e hizo público que después de la muerte de Pierre, ella había sostenido un romance con el físico Paul Langevin, ex alumno de su esposo y que estaba casado. Su esposa amenazó de muerte a Marie. Le Journal publicó en su primera página el siguiente titular “Una Historia de amor: Madame Curie y el profesor Langevin. Los fuegos del radio acaban de encender un fuego en el corazón de uno de los científicos que estudian tan devotamente su acción; y la esposa e hijos de este científico están llorando.”
En 1911, la correspondencia de Marie y Paul fue robada. En agosto, la esposa de Paul solicitó el divorcio y demandó a su marido por “mantener relaciones sexuales con una concubina en el domicilio conyugal”. María tenía en ese tiempo poco más de 40 años, cinco más que Paul. Las notas periodísticas la tachaban de “rompe-hogares judía extranjera”. Cuando se desató el escándalo, María estaba en una conferencia en Bélgica; al regresar, se encontró con una muchedumbre enfurecida frente de su casa y tuvo que refugiarse, con sus hijas, en la casa de un amigo.
Este mismo año, Marie Curie recibió el Premio Nobel de Química. En 1914 durante la Primera Guerra Mundial junto con su hija Irene ofrecieron servicios de auxilio radiológico, suministrando a las unidades móviles y hospitales aparatos de rayos X, e instruyendo al personal de enfermería.
En 1921 y en 1929 las mujeres norteamericanas reunieron cien mil dólares cada vez, para comprar un gramo de radio, y se lo entregaron a Marie Curie, con la solicitud de que visitara Estados Unidos. Marie accedió y realizó la visita solicitada. El radio sirvió para abastecer el recién creado Instituto Marie Sklodowska Curie, en Varsovia.
En 1933 transfirió a su hija Irene la dirección del Instituto del Radio. Su salud está muy afectada. Marie Curie murió el 4 de julio de 1934, a los 74 años de edad, el radio había cobrado su factura. Fue enterrada junto a Pierre en una ceremonia íntima y en 1995 los restos de ambos fueron trasladados al panteón de Paris. En su honor, el Instituto de Radio pasó a llamarse “Instituto Curie”. Su hija Ève Denise Julie (1904–2007), escribió en 1937 una biografía de Madame Curie, que se publicó simultáneamente en Francia, Inglaterra, Italia, España, Estados Unidos y otros países.
La película, “Madame Curie” basada en su vida tuvo siete nominaciones a los premios Óscar de 1943. En 1997, se estrenó la película francesa sobre Pierre y Marie Curie, “Les Palmes” que es la adaptación de una obra de teatro del mismo nombre.

