MEC Gisela Aguilar Martínez
Cosas maravillosas ha creado la madre naturaleza en nuestro planeta. La Muralla China, las Cataratas del Niagara, el Gran Cañón en Estados Unidos de América, las Islas Galápago en Ecuador y un sinfín de paraísos que a veces resulta increíble creer que la misma naturaleza destruya lo que creó.
Me refiero a los desastre naturales que se originan mediante la fuerza de los factores abióticos del medio ambiente, como el agua, el viento, el calor y la misma tierra, como por ejemplo: fenómenos atmosféricos, desastres ecológicos, erupciones, incendios forestales o las inundaciones, de los cuales quiero hacer énfasis a los fenómenos atmosféricos, que pueden llegar a ser mortales para los seres vivos.
Los fenómenos atmosféricos son actividades que ocurren en la atmosfera de manera natural, como el viento, las nubes, precipitaciones (lluvia, nieve, granizo) y también existen los fenómenos eléctricos dentro de la misma (auroras polares y tormentas eléctricas). Los vientos son los que regularmente desencadenan estos fenómenos, en correlación con las variaciones de la temperatura.
Estos fenómenos suelen manifestarse de varias formas en la tierra. Tales son las tormentas, tornados y huracanes, arcoíris, entre otros. En la lejanía, suelen ser espectáculos naturales impresionantes, en donde los fotógrafos quieren tener la mejor postal para los periódicos, pero muchos de estos fenómenos atmosféricos, no quisieran vivirse cerca ni por 5 minutos.
Las precipitaciones llegan a dejar varios milímetros de agua, necesarios para los cultivos, para refrescar el ambiente, para abastecer a las presas y ríos, pero no llegan a ser peligrosas, ya que son en pequeñas cantidades. Pero cuando llegan en forma de depresión tropical o con la fuerza de un huracán, la historia puede ser catastrófica.
Los Huracanes, han dejado daños materiales y muerte a su paso por la tierra, ya que son las tormentas más grandes y violentas. El termino científico con el que se le conoce es ciclón tropical. Solo a los ciclones que se forman sobre el océano atlántico y el océano pacifico oriental se les llama “huracanes”.
Estos se forman solo en océanos de agua templada, cerca del ecuador, haciendo que funcionen como motores gigantes, usando aire cálido y húmedo como combustible. En la medida en que el aire cálido continúa subiendo, el aire circundante gira para ocupar su lugar. Cuando el aire cálido y húmedo se eleva y se enfría, el agua en el aire forma nubes. Todo el sistema de nubes y aire gira y crece, alimentado por el calor del océano y el agua que se evapora de la superficie.
Al girar el sistema de tormenta cada vez más rápido, se forma un ojo en el centro. En el ojo todo es muy tranquilo y claro, con una presión de aire muy baja. El aire de presión alta superior baja hacia el interior del ojo.
Es en el océano donde gana la mayor fuerza en su desplazamiento hacia la tierra, a donde llega golpeando a una velocidad de entre 74 mph a 156 mph, causando devastación y tragedia.



