MEC Gisela Aguilar Martínez
Los sismos son movimientos vibratorios, rápidos y violentos de la superficie terrestre, provocados por perturbaciones en el centro de la tierra o choques de las placas tectónicas. La diferencia entre sismo y terremoto es la intensidad de los movimientos, siendo los sismos catastróficos, ya que sus resultados siempre son fatales.
Los sismos son uno de los fenómenos naturales que no están asociados al cambio climático, ya que estos movimientos oscilatorios se producen en la corteza terrestre. La intensidad de un sismo está asociada a la mano del hombre; en las construcciones, que en ocasiones son mal planificadas, perforaciones profundas que se le hacen a la superficie terrestre, que pueden provocar filtraciones de agua, siendo un motivo para que dichos movimientos se presenten
En la actualidad los sismos pueden detectarse por medio de los sismógrafos. Así, un sismo de magnitud 7 es 32 veces más energético que uno de 6 y cerca de 1000 veces más grande que uno de 5.
Hay algunos animales como caballos, vacas, perros y gatos, que pueden sentir pequeñas vibraciones (imperceptibles para los seres humanos), y su comportamiento puede indicar un terremoto inminente. También hay una escala para determinar la magnitud del sismo. Esta escala se llama de Richter.
Siempre que hablamos de sismos en México, es inevitable recordar el que sucedió el 20 septiembre de 1985, de 8.1 en la escala de Richter, el cual fue devastador, al dejar aproximadamente 7 mil muertos; siendo así el desastre natural, sísmicamente hablando, más mortífero del que se tenga registro en la ciudad de México..
El pasado jueves 7 de septiembre del 2017 se dio de nuevo un sismo de dimensiones catastróficas, dejando muerte y destrucción en el estado de Oaxaca, en donde se demostró la vulnerabilidad que se tiene, tanto en las edificaciones, como en la forma de reaccionar ante un evento tan desastroso.
Este sismo resultó con 8.2 en la escala de Ritcher, siendo 0.1 mayor que el de la ciudad de México en el año de 1985, pero ¿Por qué no fue tan destructivo que el de aquel año? Estas son las razones: Se debe al acomodo de las placas tectonicas de México, ya que hay cinco placas interactuando en el territorio. Donde sucedió el terremoto fue en la Placa de Cocos, que constantemente se mueve por debajo de la Placa de Norteamérica, lo que ocasiona la posibilidad de sismos en esa región, pues al romperse el material en esa placa se genera el movimiento.
El sismo de 1985 tuvo su epicentro cerca de las costas de Michoacán, y su distancia a la ciudad de México es poco menos de 400 kilómetros. Sin embargo, en este reciente sismo su epicentro se registró a más de 600 kilómetros de distancia.
En 1985 la Placa de Cocos se deslizó por debajo de la placa de Norteamérica. Pero en el sismo reciente, hubo un movimiento vertical de la Placa de Cocos. En el sismo de Oaxaca se tuvo niveles de intensidad de solo una tercera o quinta parte de lo que se observó en 1985.
Cada sismo produce movimientos oscilatorios y trepidatorios, pero no depende de eso la magnitud del evento, que cada persona lo puede sentir de forma diferente. La población en México debe estar preparada ya que es una zona altamente sísmica.
El estado de Oaxaca, precisamente el municipio de Juchitan, sufrió los embates de este fenómeno sísmico, teniendo contabilizados 23 víctimas mortales y cuantiosos daños materiales.
Fuente:
http://www.eluniversal.com.mx/articulo/periodismo-de-investigacion/2015/09/14/el-sismo-de-los-10-mil-muertos



