Es ya clásico pensar que bajar el mal colesterol, es decir aquel de densidad baja, reduce las enfermedades cardiacas y también se señalaba que subir el buen colesterol, el de la densidad alta podía impedir el efecto nocivo del colesterol llamado malo.
Por todas estas razones millones de pacientes en todo el mundo, han sido tratados con lipitor, zocor u otras nistatinas, que reducen el colesterol de baja densidad. Pero para subir el colesterol de alta densidad se ha utilizado una sustancia que sintetizó la compañía Pfizer, que se denomina niaspan y que es un derivado de la niacina, sustancia que está en la base de la Vitamina B6.
Aparentemente esta sustancia niaspan aumentaba el colesterol bueno y así junto con las nistatinas, incrementaba la vida de los pacientes con alguna predisposición a alguna enfermedad coronaria.
Sin embargo en una nueva publicación, de la Universidad de Washington, muestran que estudios recientes prolongados, señalan que el uso de la niacina no altera la evolución clínica estadística de los pacientes que están recibiendo nistatina.
Como siempre, este tema del colesterol está en debate y ha generado múltiples contradicciones. Pero lo que todo mundo está de acuerdo es que una dieta baja en grasas y un incremento de la actividad física, así como un control de la presión arterial es muy útil en la mayor parte de los casos que tienen colesterol elevado, por supuesto excluyendo a aquellos que tienen tendencia congénita a elevar su colesterol, los cuales deben ser tratados especialmente.
