Doctor Eugenio García Gardea / Consejero Escuela de Ingeniería y Tecnologías de Información ITESM
Ingeniero José Manuel Aguirre / Director de Parques de Ciencia y Tecnología ITESM
Doctor Ignacio Álvarez / Consultor en Administración de la Tecnología
El dinamismo de las últimas décadas, tanto en aspectos económicos, como sociales y tecnológicos, no tiene paralelo en la historia. En los últimos 60 años, se han dado avances en el saber y en el hacer de la humanidad como nunca antes, y en la actualidad el cambio se ha convertido en la única constante.
Los emprendedores, aquellas personas con espíritu de aventura, afines al riesgo, y sobre todo con el olfato y la visión para detectar una oportunidad de negocio que pueda generar riqueza, han sido reconocidos como elementos de vital importancia en este desarrollo económico y como promotores primordiales de este cambio. Si en algún momento la teoría económica postulaba las fuerzas del libre mercado como los puntos de balance del desarrollo económico, los últimos años se ha reconocido que los logros alcanzados en las regiones consideradas de alto desarrollo han sido gracias al dinamismo que genera la cultura emprendedora.
El desarrollo tecnológico y el factor emprendedor están cambiando dramáticamente el panorama económico global. En general, estas dos fuerzas operan en mercados abiertos, con pocas regulaciones, y en un medio en el que prevalecen las preocupaciones por mejorar la calidad de vida, preservación del medio ambiente, equidad de género y crecimiento con igualdad.
EL CASO DE SILICON VALLEY
Este fenómeno se nota en forma más evidente dentro del contexto de los negocios cuyo origen es la innovación, en particular la apuntalada en ciencia y tecnología. El ejemplo más conocido es del Valle del Silicio (Silicon Valley), en California, cuyo modelo económico está precisamente sustentado en la generación de desarrollo de negocios basados en nuevas tecnologías, y que actualmente ostenta uno de los PIB más altos por cabeza en los Estados Unidos. Se estima que en el año 2000, esta región contaba con una fuerza laboral de alrededor de 500 mil profesionales con especialidad en sectores tecnológicos (1).
En este sentido, las universidades han jugado un papel indiscutible. La Universidad de Stanford se considera el catalizador e impulsor del Silicon Valley. En otro caso, si las compañías fundadas por graduados y docentes del MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets) de los Estados Unidos formaran una nación independiente, la suma deingresos de dichas compañías formaría la vigésima cuarta economía del mundo. Las cuatro mil empresas relacionadas con el MIT emplean 1.1 millones de personas y tienen ventas anuales del orden de 232 mil millones de dólares. Sería una nación por arriba de muchas en África o en América Latina. Casos como éstos han dejado claro que la existencia de emprendedores tecnológicos, dentro de las circunstancias adecuadas, puede ser la clave del éxito y crecimiento económico. (2)
El Global Entrepreneurship Monitor (GEM) reporta en su estudio de 2004 que en el mundo hay cada vez más personas involucradas en actividades de naturaleza emprendedora. Con base en una muestra de 34 países, que representan una fuerza laboral de 566 millones de personas, la investigación estima que 73 millones de adultos están iniciando o administrando un negocio propio (3). Sin embargo este estudio también demuestra que hay diferencias entre los diferentes países, que se han mantenido constantes a través de los años y que están íntimamente ligadas tanto a su idiosincrasia como a los estilos de liderazgo y gobierno. Un indicador importante es la motivación que lleva a una persona a ser emprendedora.
El GEM identifica dos razones por las que una persona se convierte en emprendedor:
•Iniciar un nuevo negocio para explotar una nueva oportunidad así percibida. Esta inclinación tiende a encontrarse más en países ricos.
•Iniciar un negocio en forma forzosa, debido a la carencia de otras opciones de trabajo.
En México, aproximadamente el 73 por ciento de la gente involucrada en actividades emprendedoras declaró una motivación de “oportunidad”, lo que aleja a nuestro país de la esfera de los países pobres del mundo, en los que la mayoría de los esfuerzos emprendedores se debe a la falta de empleo. Sin embargo, existe una relación de 4.7 negocios por oportunidad, por uno de necesidad, valor que está aún debajo de Dinamarca (con una relación de 27.4) o Islandia (con una relación de 18.2), pero arriba de Brasil (con 1.1) o China (con 1.2) (4)
La Figura 1 muestra el comportamiento del número de personas identificadas en diferentes países con actividad emprendedora, con relación al PIB por cabeza. Este comportamiento en forma de “U” demuestra los grados de concentración de actividad emprendedora en dos extremos del PIB. En el extremo de los valores bajos, están países como Brasil o Argentina, donde existe un número alto de emprendedores, pero fundamentados en “necesidades”, y en el extremo derecho, del mayor PIB, países como Dinamarca y Estados Unidos, donde los emprendedores buscan “oportunidades”.
Existen dos aspectos que es importante rescatar. Primero, la importancia de impulsar actividades emprendedoras inspiradas en oportunidades, y segundo, las universidades como instrumento para hacer de la innovación negocios prósperos en manos de estos emprendedores.
El crecimiento económico de países como México en un ambiente globalizado requiere de aprovechar todos sus recursos disponibles; un recurso que no se ha aprovechado en todo su potencial es el de las universidades y la riqueza que pueden generar, no sólo a través de la educación, sino de la generación de negocios basados en sus investigaciones e innovaciones, en especial las tecnológicas. En los países desarrollados, las universidades juegan un papel importante en los procesos de innovación y en la generación de nuevas tecnologías, además de la preparación de personal con alta especialización. Siguiendo estas experiencias, debe desarrollarse un modelo para que las universidades en México pueden ayudar a fomentar la cultura de la innovación y la generación de nuevas tecnologías que satisfagan necesidades del mercado. Deben desarrollarse esquemas en que se saque provecho al rico capital emprendedor mexicano, enfocándolo a los sectores con mayor aportación de valor económico.
¿QUÉ ES EL EMPRENDEDOR TECNOLÓGICO?
El emprendedor de alta tecnología posee un estilo de liderazgo empresarial basado en la identificación de oportunidades de alto potencial, y alto riesgo, generalmente asociadas con la innovación y las nuevas tecnologías. Tiene la habilidad de congregar recursos como talento y capital, y la capacidad de administrar un crecimiento rápido, tomando decisiones arriesgadas en tiempo real.
El proceso de emprender en particular un negocio de base tecnológica comprende en general cuatro dimensiones críticas:
Las características del emprendedor de base tecnológica lo empujan a buscar los retos característicos que se encuentran en las innovaciones: novedad, incertidumbre, imaginación, creación de nuevo s mercados, etc. A diferencia del emprendedor tradicional, cuyo esfuerzo se concentra en proyectos que han sido probados anteriormente (por ejemplo, un restaurante, o una papelería), el emprendedor tecnológico disfruta del nuevo conocimiento. En general, y a pesar de que generalmente se identifica al emprendedor tecnológico con el inventor, no necesariamente es así; pero esta persona o equipo de personas requiere de entender la naturaleza y dinamismo de la ciencia y tecnología. El emprendedor tecnológico tiene espíritu de negocios, curiosidad por el potencial de hacer riqueza de nuevas formas, visión de largo plazo y una capacidad de comunicación tanto con el mundo científico como con el de negocios.
Una oportunidad de negocios atractiva consiste en una gran propuesta de valor, a través de productos tecnológicamente viables, un adecuado entendimiento y administración de propiedad intelectual, y la generación de una ventaja competitiva sostenible, con un mercado potencial bien identificado y, sobre todo, un modelo de negocio efectivo, que permita la generación de dividendos. Puede fundamentarse en una propuesta tecnológica revolucionaria, o en un avance progresivo; y puede crear un nuevo mercado
o enfocarse a uno existente. La Figura 2 describe en forma general los pasos que deben tomarse en cuenta para la comercialización favorable de innovaciones (5).
Este proceso de emprender negocios puede darse en forma individual, o también dentro de alguna organización ya establecida, generando los llamados spin-offs. Este caso es llamado intrapreneurship en inglés, en referencia a que el emprendedor en este caso está dentro de la organización.
Un caso de éxito al alcance de todos es la empresa Google, cuya herramienta de búsqueda en Internet es la más usada en el mundo. La historia de la empresa se encuentra en el cuadro al final del artículo.
CARACTERÍSTICAS DE LOS NEGOCIOS DE BASE TECNOLÓGICA
Los negocios de base tecnológica tienen características únicas, con diferencias importantes respecto de los negocios
Gente. Un equipo que pueda desarrollar el negocio a través del tiempo y de los retos económicos, tecnológicos y estratégicos.
Visión. La capacidad de encontrar y entender la oportunidad y el contexto.
Tiempo. La capacidad de administrar el tiempo.
Estrategia y ejecución. La capacidad de entender el mercado y la mejor forma de llegar a él exitosamente.
Fig. 2. Proceso general para la comercialización favorable de innovaciones (Richard Dorf y Thomas H. Byers, Technology Ventures From Idea to Enterprise, McGraw-Hill, New York: NY, 2005.)
Fig. 3. Proceso de formación de nuevos negocios basados en innovaciones o invenciones. (Richard Dorf y Thomas H. Byers, Technology Ventures From Idea to Enterprise, McGraw-Hill, New York: NY, 2005.) tradicionales. Además de requerir una sólida base de ciencia y conocimientos fundamentados en investigaciones, generalmente se establecen en ciclos de mercado de mucha rapidez, un alto nivel de riesgo debido a un posible proceso no contemplado durante el desarrollo de la idea, o la selección de mercados.
También demandan una cuidadosa administración de la propiedad intelectual y, por supuesto, recursos humanos altamente especializados.
Los negocios de base tecnológica parten generalmente de una idea. El reto es transformar esta idea en un producto o servicio rentable y competitivo, además de sostenible en el largo plazo. La Figura 3 describe un proceso de formación de nuevos negocios basados en innovaciones.
El establecimiento y éxito de un negocio basado en innovaciones no sólo depende del reconocimiento de una nueva idea con potencial. Existe una serie de factores críticos que deben considerarse para emprender el proyecto de la nueva empresa.
A continuación se exponen 10 fundamentos que deben tomarse en cuenta para entender y planear el establecimiento de un negocio de base tecnológica o fundamentado en innovaciones (6):
1. Entender la diferencia entre una idea y una oportunidad de negocios.
2. Contar con líderes dinámicos con visión estratégica y entendimiento de los riesgos.
3. Tomar en cuenta el contexto (económico, político, etc.) en el momento de emprender negocios de alta tecnología
4. Tener una estrategia de posicionamiento y entendimiento del mercado.
5.Desarrollar un plan de negocios y su propósito
6.Entender lo crítico del flujo de efectivo
7.Contar con capital de riesgo y sus diferentes fuentes
8.Estar conscientes de que es un esfuerzo de equipo
9.Contar con habilidades de ventas y negociación en el contexto de la alta tecnología
10.Tener una probada ética y cultura de trabajo
La comercialización de las nuevas ideas, en particular las tecnológicas, se ha convertido en uno de los procesos más importantes en las economías basadas en conocimiento. Tanto las universidades, así como organizaciones dedicadas a la investigación, están desarrollando estrategias para llevar cada vez con mayor rapidez estas invenciones e innovaciones al mercado.
UNIVERSIDADES E INSTITUCIONES DE EDUCACIÓN SUPERIOR COMO IMPULSORES DE LOS EMPRENDEDORES TECNOLÓGICOS
De acuerdo con las doctrinas contemporáneas y las tendencias globales, la misión de las universidades es promover la transferencia de tecnología para el uso y beneficio de la sociedad, al mismo tiempo que generan recursos para apoyar la investigación y la educación. Actualmente, en México, los recursos dedicados a la investigación, básica o aplicada son muy limitados, en parte por la alta dependencia de fuentes extranjeras para satisfacer las necesidades de tecnología en la industria nacional, y en parte por la falta de cultura tecnológica en el país, tanto en las empresas como en las universidades, así como en el gobierno en todos sus niveles, por lo que para poder impulsar la misión de las universidades se requiere del esfuerzo conjunto de todos los sectores para conseguir los resultados, empezando quizás por las universidades en organizar sus esfuerzos de I&D hacia áreas que desarrollen la competitividad de las empresas nacionales y para que éstas vean a las universidades como fuente de nuevas ideas que mejoren su competitividad internacional.
LAS IES EN LA GENERACIÓN Y TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA
Para poder generar nuevas ideas y tecnologías, las universidades deben generar un portafolios de tecnologías en base a sus proyectos de investigación que se estime puedan tener un potencial de aplicación, evaluando las características de las nuevas ideas y su potencial comercial, tratando de identificar los nuevos mercados y los posibles usuarios. Un punto importante en esta labor es cómo las universidades deben traducir las nuevas ideas a un lenguaje de negocios que hagan atractivas las ideas para las empresas o para los emprendedores, creando “paquetes” de venta de tecnología y negociando esquemas atractivos para las dos partes, como puede ser creando alianzas estratégicas con las empresas. Se debe mencionar que aunque las nuevas ideas o tecnologías que se pueden desarrollar en las universidades, en general, son ideas que no están listas para los mercados, sí deben tener atractivo para que las empresas decidan invertir en desarrollar nuevos productos o procesos.
VINCULACIÓN CON EL MERCADO Y ESTRATEGIAS DE COMERCIALIZACIÓN
Las universidades deben aprender a escuchar al mercado, orientando sus proyectos de acuerdo con lo que las empresas requieren, tanto en los temas de innovación y tecnología, como en la preparación de personal de alta especialización. Es importante, para lograr esta vinculación, que las universidades administren la generación y uso de su propiedad intelectual, manteniendo un inventario de patentes, proyectos, diseños, etc., que pueda consultar fácilmente tanto personal de la institución como las empresas interesadas. Las universidades deben desarrollar personal que pueda aplicar metodologías para la evaluación del potencial comercial de las ideas, que pueda desarrollar estrategias de comercialización y de negociación y que pueda llevar a cabo una labor de inteligencia de mercado.
Las estrategias comerciales comúnmente usadas por las universidades en general son: otorgar licencias sobre la propiedad intelectual de la institución, generación de nuevas empresas a través de las incubadoras de negocios y establecer alianzas estratégicas con empresas con base en los proyectos de investigación.
COLABORACIÓN ACADEMIA, GOBIERNO Y SECTOR PRIVADO
Está demostrado que el éxito en los programas de desarrollo económico regional tiene que tener a tres actores trabajando estrechamente y en armonía: academia, gobierno y sector privado. Este modelo, que ha sido citado como Triple Helix, expone que sin un compromiso en conjunto, sin una visión compartida y de largo plazo que considere la contribución adecuada de los valores que cada sector pueda aportar a la región, ningún modelo económico tiene el impacto adecuado7. Las circunstancias para favorecer el surgimiento de empresas de base tecnológica requieren elementos de política pública e incentivos, conocimiento y talento, capital de inversión, y la interconexión con los jugadores ya establecidos en el sector empresarial para formar “clusters”. La falta de alguno de ellos hace el esfuerzo débil o poco eficaz.
En el caso de Monterrey, el proyecto estratégico Ciudad del Conocimiento se convierte en un marco que responde a este modelo, y que ha impulsado para que particularmente las IES se enfoquen en el desarrollo de negocios basados en tecnologías como elemento de suma importancia. En el Tecnológico de Monterrey, su misión ha incluido en forma explícita la creación y transferencia de conocimiento como actividad fundamental.
EXPERIENCIAS EN EL ITESM
Modelo de operación para la comercialización de tecnología en el Tecnológico de Monterrey. El modelo que se propone para llevar a cabo la administración de la propiedad intelectual y para promover la transferencia de tecnología en las universidades es ilustrado en la Figura 4.
Esta muestra la Función de Transferencia de Tecnología que actúa como puente entre la institución y las empresas o los inversionistas; por un lado, dentro de la institución, es el administrador de la propiedad intelectual y es el gestor tecnológico que busca nuevas oportunidades de negocio con los proyectos de investigación, busca alianzas con empresas que generen nuevos proyectos y presenta el acervo de propiedad intelectual de la institución al mercado. También evalúa las nuevas ideas y prepara estrategias de negociación y comercialización. Por otro lado, actúa como negociador con las empresas y los inversionistas, haciendo una labor de ventas, así como la inteligencia de mercado para orientar los proyectos de investigación aplicada de la institución.
Centro de Innovación y Transferencia de Tecnología CIT2. Es un concepto nuevo del Tecnológico de Monterrey para fomentar el desarrollo de empresas basadas en tecnología, facilitar las actividades de transferencia de tecnología y acelerar la comercialización de nuevas tecnologías. Parcialmente inspirado en el modelo de incubación y aceleración de empresas de base tecnológica, el modelo del CIT2 consiste en albergar una empresa por un periodo razonable y limitado, mientras suministra un conjunto de servicios, tanto materiales (espacio físico, laboratorios e infraestructura) como intangibles (conocimiento, experiencia) hasta que la empresa está más preparada y sólida para operar por su propia cuenta, instalándose en Monterrey o en cualquiera otra ciudad. De este modo, el CIT2 es el portal estratégico al “pool” de talento (capital humano), recursos y capacidad de networking (capital relacional) del Tecnológico de Monterrey.
La incubadora de empresas del Tecnológico de Monterrey. La Incubadora de Empresas es una plataforma integral para la creación y desarrollo de empresas, que busca facilitar las herramientas y recursos necesarios para que estudiantes, egresados y comunidad empresarial cuenten con oportunidades para lograr que sus ideas de negocios se conviertan en empresas. Los servicios que ofrece la incubadora son entre otros desarrollo de planes de negocios, enlace de negocios, capacitación empresarial, vinculación con fuentes de financiamiento e inversión, apoyo en centros de investigación del Tecnológico, asesoría y tutoría especializada.
Existen 27 incubadoras físicas en los campus del Sistema Tecnológico de Monterrey, en que se ofrecen servicios de asesoría y tutoría, además de espacios físicos donde operan las empresas; además, todas las empresas en incubación tienen la opción de utilizar la herramienta de incubación virtual Emprendetec.com, como herramienta de acompañamiento al proceso de incubación.
La Oficina de Transferencia de Tecnología es la oficina responsable de definir los Modelos de Gestión y Transferencia de Tecnología de la Propiedad Intelectual del Tecnológico de Monterrey y su vinculación con el sector empresarial, promoviendo así una cultura emprendedora y de competitividad en la comunidad, motivando el desarrollo sustentable, económico y social de nuestro país. Dentro de sus principales objetivos se encuentran: Proteger las innovaciones desarrolladas en las Cátedras de Investigación; transferir la tecnología generada en el Tecnológico de Monterrey, realizar investigación de mercados y validación de las tecnologías desarrolladas en el Tecnológico de Monterrey; capacitación en temas de propiedad intelectual y transferencia de tecnología que requieren los inventores y promoción e impulso de las tecnologías desarrolladas.
Durante la operación de la OTT en el periodo 2003-2010 el Tecnológico de Monterrey ha obtenido los siguientes logros: 202 solicitudes de patentes nacionales e internacionales, 13 patentes otorgadas, ser la institución educativa con más solicitudes de patente por año (2006-2009), obtener el Premio Nacional de Tecnología en el 2007, 26 Spin off incubadas (Células de Incubación), 13 licencias de patente, 15 marcas registradas y 1 franquicia.
EMPRESAS DE BASE TECNOLÓGICA
El Programa Desarrollo de Negocios de Base Tecnológica es una de las principales estrategias que la EGADE del Tecnológico de Monterrey está llevando a cabo para promover la generación de riqueza y el desarrollo sustentable del país. Su objetivo es desarrollar empresas de base tecnológica y alto valor agregado. Los participantes en este programa, que se da en forma de taller, adquieren conocimientos y herramientas para elaborar un Plan de Negocios que les permita convertir sus desarrollos tecnológicos en productos o servicios comercializables, así como obtener recursos financieros a través de Mesas de Negociación con inversionistas.
El Programa de Células de Incubación nació como una apuesta al desarrollo científico y tecnológico que realizan los doctorandos del Tecnológico Monterrey, el cual está orientado a la formación de empresas de base tecnológica lideradas por los propios alumnos. Bajo este modelo, el alumno de doctorado es el responsable del proceso de incubación de la empresa y cuenta con el apoyo de una gran infraestructura y capital humano que incluye: un profesor asesor, investigadores posdoctorales, integración a la incubadora de empresas del Tecnológico de Monterrey, espacio en el Centro de Incubación y Transferencia de Tecnología (CIT2), capacitación y asesoría en emprendimiento de base tecnológica, respecto al modelo y plan de negocios, aspectos administrativos, comercial, mercadotecnia, fiscal y legal; capacitación y asesoría en materia de propiedad intelectual y transferencia de tecnología; apoyo para la documentación, gestión y seguimiento a solicitudes de registro y/o patentes; facilidades para asistir a conferencias y seminarios sobre emprendimiento organizados por el Tecnológico de Monterrey; apoyo en la gestión de convocatorias y obtención de fondos externos para prototipos y escalamiento pre-comercial; acceso a clubs de inversionistas de proyectos de base tecnológica.
CONCLUSIONES
La creación de empresas de base tecnológica es de suma importancia para el desarrollo económico de un país, como lo demuestra la historia de los emprendedores tecnológicos en países desarrollados.
Existen varias dimensiones críticas para la creación de una empresa de base tecnológica: Gente, visión, tiempo, estrategia y ejecución. Estas dimensiones ayudan a superar los retos que representan la incertidumbre de las nuevas ideas, el desarrollo de nuevos mercados y el acceso al capital.
Los negocios de base tecnológica tienen características únicas, requieren de una sólida base de ciencia y conocimientos fundamentados en investigaciones, debido a que se tiene un alto nivel de riesgo donde se exploran nuevos campos o nuevos mercados. Demandan una cuidadosa administración de la propiedad intelectual, que es la base del negocio y de su crecimiento; por supuesto, también demandan recursos humanos altamente especializados. Los negocios de base tecnológica parten generalmente de una idea. El reto es transformar esta idea en un producto o servicio rentable y competitivo, además de sostenible en el largo plazo.
La comercialización de las nuevas ideas, en particular las tecnológicas, se ha convertido en uno de los procesos más importantes en las economías basadas en conocimiento. Tanto las universidades, así como organizaciones dedicadas a la investigación, están desarrollando estrategias para llevar cada vez con mayor rapidez estas invenciones e innovaciones al mercado.
De acuerdo con la experiencia en países desarrollados, donde las universidades han sido factor importante en el desarrollo de nuevas tecnologías, se puede definir que la misión de las universidades es promover la transferencia de tecnología para el uso y beneficio de la sociedad, al mismo tiempo que generar recursos para apoyar la investigación y la educación. En México, estas instituciones no han sido aprovechadas para mejorar la competitividad del país y, por tanto, de las empresas, por lo que, para que cumplan con su misión las universidades en México, es necesario que desarrollen su portafolios de patentes, basado en sus proyectos de investigación, administren su propiedad intelectual para promover la vinculación con las empresas y aprendan a escuchar al mercado para poder dirigir sus proyectos de investigación aplicada a las necesidades de las empresas.
El CIT2 es una experiencia del Tecnológico de Monterrey para fomentar el desarrollo de empresas basadas en tecnología, facilitar las actividades de transferencia de tecnología y acelerar la comercialización de nuevas tecnologías.
El CIT2 es el portal estratégico al “pool” de talento (capital humano), recursos y capacidad de networking (capital relacional) del Tecnológico de Monterrey. Por otro lado, las Incubadoras de Empresas del Tecnológico de Monterrey son una plataforma integral para la creación y desarrollo de empresas, que busca facilitar las herramientas y recursos necesarios para que estudiantes, egresados y comunidad empresarial cuenten con oportunidades para lograr que sus ideas de negocios se conviertan en empresas.
Estos esfuerzos se complementan con un programa estratégico para el Desarrollo de Negocios de Base Tecnológica desarrollado por la Escuela de Graduados en Administración (EGADE) del Tecnológico de Monterrey, que tiene por objetivo lograr que proyectos de base tecnológica se conviertan en negocios sólidamente estructurados, con un perfil competitivo de carácter global.
Google Inc., más conocida como Google, es una empresa cuyo principal producto es el motor de búsqueda del mismo nombre. Fue fundada en 1998 por dos estudiantes de doctorado en informática en la escuela de ingeniería de la Universidad de Stanford: Larry Page y Sergey Brin. Aunque su principal producto es el buscador, la empresa ofrece también entre otros servicios, un comparador de precios llamado Froogle, un motor de búsqueda para material almacenado en discos locales Google Desktop Search, y un servicio que ha revolucionado el mundo del correo electrónico gratuito llamado Gmail, el cual pone a disposición de sus usuarios, más de 2,7 GB de espacio y va aumentando constantemente a razón de 4 KB por segundo, superando con creces a la competencia.
Google es, posiblemente, el motor de búsqueda en Internet más grande y más usado actualmente. Ofrece una forma rápida y sencilla de encontrar información en la web, con acceso a un índice de más de 8.168 millones de páginas web. Según la compañía, actualmente Google responde a más de 200 millones de consultas al día.
En 2004, Google se hace pública en los Estados Unidos, en uno de los procesos más esperados por el mercado de valores, llegando a valores finales superiores a los de compañías establecidas como Amazon, con un valor de oferta de 1.6 mil millones de dólares.
Éste es un recuento de su historia.
Primavera 1995: Sergey Brin (23 años entonces) y Larry Page (24), cofundadores de Google y actualmente presidente y CEO, se conocen en un acto que la Universidad de Stanford organiza para los candidatos a su Doctorado en Informática.
Otoño 1995: Larry y Sergey comienzan a trabajar en el „Digital Library Project‟ de la Universidad de Stanford. Larry Page, con experiencia en diseño web y el título de ingeniero electricista, y Sergey Brin, un experto en tratamiento de datos y licenciado en Informática y Ciencias Matemáticas, comienzan a crear un algoritmo para la búsqueda de datos. Esta tecnología se convertirá más tarde en el corazón que hará funcionar a Google.
El nombre que Larry Page dio a esta tecnología fue „PageRank‟. En su página web personal de la Universidad de Stanford, colgará en 1997 una presentación que lo explica: „PageRank: Bringing Order to the Web‟.
Enero 1996: Comienzan a desarrollar un buscador llamado „BackRub‟. Este nombre se lo dan debido a que la mayor habilidad de este motor de búsqueda es analizar los „back links‟ (enlaces que apuntan a una determinada página). Tal y como indican en su descripción, Backrub está escrito en Java y Python (incluso Larry Page postea alguna duda en los ‘newsgroups’), y corre sobre varias máquinas Sun Ultra y Intel Pentium con Linux. La Base de Datos está alojada en un ordenador Sun Ultra II con 28GB de disco duro. “Si tienes cualquier duda sobre el funcionamiento de este buscador, y no está contestada en sus FAQ, puedes llamar al (415) 723-3154, y preguntar por Larry.” Los primeros usuarios son los alumnos y profesores de Stanford, que disfrutan de la precisión con la que el buscador encuentra datos en la web.
1997: „Backrub‟ se transforma en „Google‟. Le otorgan este peculiar nombre por su parecido a la palabra „googol‟, que en inglés es el nombre que se da a la cifra „10 elevado a 100‟ (un uno seguido de 100 ceros). Ya tienen indexadas 24 millones de páginas. Mucho antes, ya han tenido problemas de capacidad en sus discos duros, y han tenido que idear ingenios basados en Lego, como éste. En los comienzos de Google (en el dominio google.stanford.edu), su diseño es aún más austero de lo que será posteriormente. En esta antigua versión se incluyen fotografías de los equipos que utilizan.
1997: Larry y Sergey han registrado el dominio „google.com‟. Además, han dado a conocer su tecnología a la „Office of Technology Licensing‟ (OTL) de la Universidad de Stanford, que será la encargada de contactar con diferentes compañías de Internet que puedan estar interesadas en Google.
Enero 1998: A Sergey y Larry no les gusta ninguna de las ofertas recibidas, bien por ser económicamente bajas, o porque no van a desarrollar correctamente la tecnología. Por ello, deciden ser ellos los que creen su propia empresa. Es entonces cuando el dormitorio de Larry Page se convierte en el nuevo hogar de Google, llevando todos los equipos informáticos junto a su cama. La habitación de Sergey Brin, situada al lado de la de Larry, se convierte en la oficina financiera. Google sigue indexando paginas rápidamente, y Larry y Sergey necesitan mucha más capacidad en sus discos duros. Tienen que adquirir un terabyte, y finalmente consiguen comprar varios discos duros rebajados, todos por $15,000. A pesar de la „fiebre de los punto com‟ de aquellos días, Larry y Sergey no consiguen encontrar un inversor que financie Google, y tienen que conseguir todo el dinero de sus familias y amigos íntimos. Mientras tanto, habían abandonado su Doctorado en Stanford.
Verano 1998: En el porche de la casa de un amigo común -el profesor de la Universidad de Stanford, David R. Cheriton-, Sergey y Larry conocen a Andy Bechtolsheim (cofundador de Sun Microsystems y vicepresidente de Cisco Systems), y comienzan a charlar sobre Google. Después de treinta minutos, Bechtolsheim les firma un cheque por $100,000 (más tarde les firmaría otro de igual cantidad), a nombre de „Google Inc.‟. “Básicamente, los chicos necesitaban máquinas y servidores para probar su nuevo concepto, y para pagar a los abogados que les ayudasen en los temas legales”, aseguró más tarde Bechtolsheim. “Y yo quería asegurarme de ser parte de la compañía”. Sin embargo, „Google Inc.‟ como tal, no existe, y para poder cobrar el cheque (que está dos semanas sobre la mesa de Larry), tienen que buscar un local, y fundar una nueva compañía: „Google Inc.‟.
Septiembre 1998: Google Inc. consigue reunir varios miles de dólares más, gracias al profesor Cheriton y a Ram Shriram, un ex-directivo de Netscape. Y la compañía abre sus puertas en un garaje que un amigo de Sergey y Larry les alquila en Menlo Park, en California. Rápidamente, instalan varias líneas telefónicas, un cable modem, una línea DSL, y una plaza de aparcamiento para su primer empleado, Craig Silverstein (actualmente, director de Tecnologia de Google). Veinticinco millones de páginas están indexadas, y Google recibe diez mil consultas por día. La revista „PC Magazine‟ lo incluye dentro de su lista „Top 100 Web Sites‟ de 1998. En la página web de „About Google‟ de este mes, aparecen multitud de referencias sobre todo lo que rodea a Google: las tres personas que trabajaban en aquel momento, toda la gente que les estaba ayudando, el software y el hardware que utilizaban, las colaboraciones…
Febrero 1999: La plantilla asciende a ocho personas, responde a 500.000 consultas por día, se trasladan a unas nuevas oficinas en Palo Alto, y firman su primer contrato comercial con RedHat, el cual empieza a suministrar el Sistema Operativo Linux de los servidores de Google. Mientras tanto, continúan con su campaña comercial: el boca a boca.
2004. Google se hace pública al entrar al mercado de valores, marcando un record en el mercado de valores de los Estados Unidos con una recaudación de varios miles de millones de dólares. Extractado de La Historia de Google, http://google.dirson.com/, 2006.




