
(Tomado de Courrier International. Traducción de Félix Ramos Gamiño)
Los 800 habitantes de Hallstatt, en la región de Salzkammergut, en Austria, están escandalizados. Los medios austriacos revelaron días atrás que un promotor inmobiliario chino quiere construir una copia de su pueblo –incluido su célebre lago- en la provincia de Guangdong, en el sur de China.
Según el alcalde de Hallstatt, Alexander Scheutz, arquitectos chinos copiaron en secreto, hace algunos meses, los detalles de este pueblo pintoresco. “La gente no aprecia que se haya hecho esto a sus espaldas”, declaró él a la DPA, la agencia alemana de prensa. Él se enteró de este proyecto por casualidad, en mayo pasado, tras la visita de una delegación económica austriaca a Hong Kong, donde el promotor inmobiliario chino propuso hermanar ambas poblaciones. Pero, hace unos días, Scheutz descubrió, gracias a lo que llama una “indiscreción”, que los planes de la versión china de Hallstat estaban mucho más avanzados de lo que se le había hecho creer. “Estoy asombrado, pero no indignado”, declaró.
Ya ha puesto sobre alerta a la UNESCO y a las autoridades austriacas. En este pueblo, donde hasta 800 000 visitantes al año toman en foto “todo y a todo el mundo”, explicó el alcalde a la agencia de prensa austriaca APA, los arquitectos chinos han podido desarrollar sus actividades “de espionaje” sin hacerse notar. El asunto preocupa también a los representantes de la histórica iglesia de Hallstatt. Copiar una casa de Dios para hacer de ella una atracción turística es algo delicado, declaró un sacerdote católico, Richard Czurylo, al diario Die Presse. Según él, la nueva iglesia debe, por lo menos, ser declarada lugar de oración.
Para el alcalde, la copia del pueblo podría, pese a todo, tener efectos positivos. “Esto podría promover el turismo”, precisó, y añadió que, sin embargo, comprendía el malestar que podrían experimentar algunos habitantes, al ver clonadas sus casas. También los especialistas en turismo piensan que el proyecto podría ser benéfico para Hallstatt: para Pamela Binder, presidenta de la Oficina de Turismo de Dachstein-Salzkammergut, es un “regalo” y una “excelente publicidad” dirigida al mercado chino. Los visitantes asiáticos son una importante fuente de ingresos. Pero reproducir de manera idéntica un publo podría no ser legal, advierte Hans-Jörg Kaiser, de Icomos Autriche, el organismo de la UNESCO especializado en la conservación de monumentos. “La situación legal debe ser todavía objeto de estudio”, subraya. Construir nuevos edificios con base en fotografías es legal, explica, pero los propietarios de los originales deben dar su autorización para proceder a las medidas.
Ésta no es la primera vez en que una empresa china se inspira en un pueblo europeo. La municipalidad de Anting, a unos 30 kilómetros de Shangai, ha edificado un barrio concebido para albergar a 20,000 habitantes, que ha sido bautizado como “Villa alemana de Anting”. Construido con base en el modelo de una aldea teutona de regular tamaño, por la agencia de arquitectura Albert Speer & Partner, posee fachadas de estilo Bauhaus y una fuente con estatuas de Goethe y de Schiller. La British Town de Chengdu fue construida, en 2005, con base en el modelo de la villa de Dorchester, en Gran Bretaña. Un año más tarde, se terminaba, cerca de Shanghai, el astillero de Thames Town, que incluye una iglesia de 66 metros de altura, y que tiene gran parecido con la catedral de Bristol. Asimismo, cerca de Shangai se pueden apreciar versiones en miniatura de Barcelona y de Venecia, así como una Nordic Town [ciudad nórdica] de estilo escandinavo. Las copias arquitectónicas constituyen un destino popular para los chinos de clase media, que las utilizan incluso como decoración para las fotos de su boda.
