Nuevo estudio demuestra la estrecha relación existente entre las fluctuaciones de El Niño y la incidencia de conflictos civiles
Por Michael McCarthy
(Tomado de The Independent. Traducción de Félix Ramos Gamiño)

Durante los años afectados por el fenómeno de calentamiento climático conocido como El Niño, se duplica la posibilidad de que se presenten guerras y conflictos civiles, revela un nuevo estudio. El sistema climático, naturalmente recurrente, que eleva las temperaturas y reduce las lluvias en una amplia franja del globo, en frecuencias que van de tres a siete años, duplica el peligro de guerras civiles a lo largo de muchos países del trópico, revela un notable análisis estadístico de científicos norteamericanos.
De hecho, aunque el mecanismo permanece incierto, los científicos sugieren que El Niño puede haber tenido marcada influencia en una quinta parte de los conflictos a lo largo y ancho del globo durante los últimos 50 años. El estudio, aparecido en el periódico Nature, expresa que ésta es la primera demostración de que la estabilidad de las sociedades modernas está íntimamente relacionada con el clima global. Su inquietante implicación, en el contexto de que el hombre ha seguido provocando cambios climáticos, es en el sentido de que el mundo puede verse enfrentado a tiempos todavía más turbulentos.
El Niño consiste en el calentamiento periódico de las aguas del Pacífico tropical oriental, y se le ha dado el nombre de “Cristo Niño”, en español, porque su aparición se da normalmente unos días antes de la Navidad. El Niño provoca condiciones climáticas más cálidas, y sequías en muchas partes de los trópicos, incluidos África, el Medio Oriente, India, el sureste de Asia, Australia y América.
Ésta es la mitad de la oscilación en el sur, y la otra mitad es conocida como La Niña, que, a la inversa, es un fenómeno de enfriamiento marcado por lluvias intensas en las áreas afectadas. Ambos fenómenos, en conjunto, son conocidos como ENSO (El Niño-Southern Oscillation).
Los investigadores, de la Universidad de Columbia, en Nueva York, han comparado datos de más de medio siglo de ENSO, con la historia de los conflictos en los trópicos, desde 1950 hasta 2004. Los datos incluyeron 175 países y 234 conflictos, más de la mitad de los cuales provocaron más de mil combates con resultados mortales.
En los países cuyo clima es controlado por ENSO, encontraron que, durante La Niña, la posibilidad de que estallara una guerra civil era de alrededor del tres por ciento, mientras que, durante El Niño, se duplicaba a seis por ciento. (Los países no afectados por el ciclo permanecían con una posibilidad del dos por ciento).
Pero, por sobre todo, el equipo calculó que El Niño puede haber jugado un papel en el 21 por ciento de las guerras civiles que han estallado a lo largo y ancho del mundo en los últimos 50 años, aunque ha enfatizado que el estudio no muestra que las guerras hayan empezado solamente por causa de El Niño.
“Pero si tienen ustedes injusticia social, si la gente es pobre y hay tensiones latentes, es muy posible que el clima pueda dar el golpe definitivo”, dijo Solomon Hsiang, quien dirigió el estudio. “Cuando fallan las cosechas, la gente puede proveerse de armas simplemente para ganarse la vida”.
Son los países pobres los que, según parece, son más fácilmente llevados al caos por el mal tiempo; en el caso de la rica Australia, por ejemplo, es controlada por ENSO, pero el país jamás ha visto una guerra civil. Pero, por el otro lado, al menos dos países, dijo el doctor Hsiang, saltan de los datos.
En 1982, un poderoso El Niño golpeó las empobrecidas tierras bajas de Perú y destruyó las cosechas; ese año, los ataques de bajo perfil del revolucionario Sendero Luminoso se convirtieron en una guerra civil de alta escala, que se ha prolongado veinte años y que dura todavía.
De manera similar, las fuerzas en el sur de Sudán empezaban a sucumbir ante el norte dominante, cuando estalló una violenta guerra en el año de El Niño de 1963. La insurrección estalló de nuevo en 1976, otro año de El Niño. Después, en 1983, se presentó un El Niño mayor, y estalló un cataclismo de 20 años de duración, que causó la muerte de dos millones de personas.
El doctor Hsiang dijo que otros países en los que enconados conflictos tienden a estallar cuando aparece El Niño, han sido El Salvador, Filipinas y Uganda (1972); Angola, Haiti y Myanmar (1991), y Congo, Eritrea, Indonesia y Rwanda (1997).
