Ingeniería Inteligente: Tras la evolución de la tecnología aerodinámica

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Cinthya Araiza

La ingeniería de nuestra era se ha dado a la tarea de construir e innovar aviones pequeños con fines militares, ya sea para vigilancia ó para la búsqueda de rastros después de algún desastre. Los diseños de los aviones comunes se han vuelto menos “útiles” y se ha optado por nuevos y mejorados diseños convencionales pero más sencillos reduciendo tiempo, espacio y dinero. Lo que si queda claro es que jamás imaginaríamos que dichos diseños tendrían su inspiración en la naturaleza, pues se trata de equipos del tamaño de insectos y de pequeñas aves, por lo que se convierten en vehículos ágiles, miniatura y además económicos. Estos RoboPájaros ó RoboInsectos, son equipados con cientos de microsensores y tecnología de punta con el fin de  explorar y recolectar información medioambiental o de sobrevivientes cuando ocurre algún desastre.

Existe una gran variedad de diseños a escala que van desde un pequeño colibrí, hasta un escarabajo miniatura ó una simple mosca. Todos tienen de dos a cuatro diminutas aspas como alas para poder navegar independientemente en ambientes controlados. Algunos como el cuadrator, está equipado con dos escáner de láser, sensores de movimiento, y una computadora integrada que sirve como mapa del área ó terreno a explorar, y así elegir un lugar seguro para aterrizar e iniciar la exploración. Los RoboBees ó RoboAbejas, estarían equipadas con sensores para detectar sobrevivientes Los colibríes, están especialmente diseñados para terrenos urbanos, además de mantener su posición a pesar de las posibles ráfagas de viento de hasta 8 kilómetros por hora, puede volar por más de 11 minutos y sebe ser dirigido por un piloto mediante un equipo de video y cámara visible desde el pecho del colibrí. Otra ave que se une al equipo es el SmartBrid son semejantes a las gaviotas, con alas flexibles que le dan la agilidad para despegar, descender, control que carecen las estructuras y de los aviones. Los escarabajos, miden aproximadamente 6 centímetros de largo y llevan dentro de ellos ingeniería electrónica que estimula los músculos de las alas y el cerebro al ordenar su vuelo. Todos estos, son sólo algunos de los muchos equipos y sistemas que existen y que revolucionarán sin duda alguna la Ingeniería del siglo XXI.

Por ahora, los RoboBirds no pueden volar si no son guiados por cables rígidos y conectados a una fuente de energía ó de alimentación offboard, sin embargo, sus creadores aseguran que dentro de un par de años más, estos insectos robóticos podrán volar sin asistencia. Ante esto, cabe destacar que los RoboBirds serán vulnerables debido a su tamaño miniatura, no obstante, gracias a su bajo costo, podrán ser enviados en cantidades masivas, con la expectativa de que no todos sobrevivirán a la misión. Robert Wood, un profesor de ingeniería eléctrica de la Universidad de Harvard, la compañía alemana Festo, la empresa AeroVironment de California, Michel Maharbiz de la Universidad de California, y la compañía DelFly Micro, Maxim Likhachev de la Universidad de Carnegie Mellon, son algunos de los pioneros y creadores de estos novedosos exploradores; son quienes han innovado la tecnología aerodinámica convirtiendo estos vehículos miniaturas en un éxito rotundo. Genios que trabajan en la construcción de estas naves miniaturas, quienes tienen fe en que pronto, sus animalitos robóticos, serán capaces de obedecer órdenes de la voz humana.

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