Traducción de José Leal
Tomado de CNET
Dentro de una bodega industrial en la cuidad de Philadelphia, hecha con poco más que acero, madera, y concreto, la empresa de biotecnología Renmatix anunció un nuevo proceso que permite producir azúcares de la celulosa, para obtener ciertos tipos de biocombustibles con una importante reducción de costos.
Renmatix dice que su proceso reduce la celulosa en una reacción con agua a presión y elevada temperatura llamada «hidrólisis supercrítica,» y que ésta es susceptible industrialización. El proceso no requiere enzimas ni químicos y sintetiza la celulosa en segundos (no en días, como otras tecnologías) de fuentes tales como desperdicios de madera, papel y otros.
Este proceso ha sido utilizado previamente en las industrias farmacéutica y de refrescos (en la fabricación de café descafeinado, por ejemplo), pero hasta ahora no se había logrado la eficiencia necesaria para justificar la producción a escala comercial. Renmatix dice que su proceso genera mucha de la energía que utiliza pero requiere una cantidad significativa de agua, y que opera con un mínimo de consumibles.
El éxito de Renmatix en la carrera contra el agotamiento de los combustibles fósiles aun está por verse, pero es importante promover la producción de biocombustibles a partir de fuentes no agrícolas, como el maíz y otros granos.

