Sin autor conocido
Caminaba por todas partes un loco vagabundo, buscando aquí y allá una piedra que daba poderes a los hombres para convertir en oro todo cuanto tocaran. Había viajado tanto y estaba viejo y cansado, pero seguía buscando. Acostumbraba viajar con un morral lleno de piedras que recogía, harapos, huaraches y una cadena de hierro por cinturón.
Una tarde, caminaba triste y pensativo por la orilla de un camino, cuando un niño le gritó: ¡Hey! ¿Dónde encontraste esa cadena de oro que llevas en la cintura?
El vagabundo se detuvo sorprendido y con mil dudas en su mente. Seguramente había encontrado la piedra que buscaba, quizá había tocado su cinturón y éste se convirtió en oro. Pero ¿dónde estaba la piedra?
Vació su morral y ansioso tomaba sus piedras y tocaba objetos esperando que se convirtieran en oro, pero nada, no pasaba nada. Entonces, rabioso arrojó todas las piedras una a una sin rumbo.
No le quedó más remedio que volver a caminar hacia atrás, por todos los sitios en que antes estuvo, buscando la piedra que tal vez había tirado sin darse cuenta, pero era un pobre loco, viejo y enfermo, sólo caminó unos días y lleno de tristeza y debilidad, su corazón se detuvo y quedó tirado en el camino.
