Licenciado Oliver Flores Parra
El impulso exitoso de la biotecnología se sustenta en dos pilares: la innovación y la vinculación entre las instituciones académicas y el sector privado. En el ámbito internacional, se ha observado una relación positiva entre la innovación y el crecimiento económico. En países desarrollados, entre dos terceras partes y tres cuartas partes del crecimiento del PIB, se explica por la innovación.
También se ha observado que el fortalecimiento de la capacidad innovadora permite alcanzar un crecimiento más equitativo, y una mejor distribución del ingreso, con nuevas oportunidades de negocio, nuevas empresas, y en general nos abre las puertas del mercado global. En ese mismo sentido, la vinculación entre instituciones de educación superior, centros de investigación y empresas facilita la transferencia del conocimiento; sin embargo, el entorno propicio para la innovación es complejo, debido a dos circunstancias: una es que se requiere la participación de diversos actores y, por tanto, una coordinación adecuada, y la segunda es la presencia de externalidades que con frecuencia generan su inversión en áreas socialmente rentables.
Para superar estas complejidades, los países exitosos han desarrollado estrategias integrales, y México no es la excepción. En 2009, se instituyó el Comité Intersectorial para la Innovación, que es el encargado de señalar las políticas públicas para la innovación, y ha trabajado en la construcción de un sistema nacional de innovación y de las estrategias para promover y fomentar dicha innovación. Esas estrategias se reflejan en el sistema nacional de innovación.
El Programa Nacional de Innovación tiene como objetivo establecer políticas públicas a corto, mediano y largo plazo, que permitan promover y fortalecer la innovación en los procesos productivos y de servicio, para promover la competitividad de la economía nacional, y dicho programa descansa en cuatro premisas básicas:
PREMISAS BÁSICAS
Una es que la innovación es una prioridad nacional; solamente a través de la innovación seremos capaces de incrementar la competitividad y, por tanto, tener las tasas de crecimiento y la generación de empleo que tanto queremos.
La segunda premisa es que los recursos disponibles son escasos, y por tanto se requiere una focalización de los esfuerzos en áreas de mayor impacto.
Tres, la coordinación entre agentes es la única forma de desarrollar una estrategia integral.
Y la premisa número cuatro son los mecanismos de rendición de cuentas que se han establecido, que nos permiten revisar y mejorar continuamente las políticas públicas.
EXPERIENCIA BIOTECNOLÓGICA
Como ven, hay un camino recorrido, pero falta mucho por recorrer. Las empresas mexicanas han acumulado una gran experiencia en el campo de la biotecnología; en materia de creación de centros de investigación y desarrollo o de formación de recursos humanos de alto nivel. Un ejemplo de ello es que apenas el 4 de agosto pasado se comenzó a vender en Estados Unidos el primer antiveneno contra picadura de alacrán, que fue desarrollado en el Instituto de Biotecnología de la UNAM, y que produce industrialmente el grupo SILANES.
Con este antiveneno, el paciente sana en dos horas, a diferencia de las 24-72 horas que dura un paciente en tratamiento en terapia intensiva. Incluso, la FDA sólo ha aprobado dos antivenenos, y uno de ellos es el que les comento.
Sin embargo, la aplicación en fase industrial y comercial de los desarrollos biotecnológicos es muy limitada. A pesar de las grandes experiencias y de los trabajos de las empresas, se encuentran con una fuerte barrera para la fase industrial y comercial.
Por tanto, el impacto no se ha visto reflejado en la generación de empleo y en el crecimiento del país. Ante ello, la Secretaría de Economía y la Fundación Mexicana para la Innovación y Transferencia de Tecnología en la Pequeña y Mediana Empresa, solicitaron la elaboración de un estudio, en el cual se pretendía diagnosticar la situación actual de la biotecnología en México; establecer estrategias y recomendaciones para el desarrollo de la innovación.
ACCIONES DE LA SECRETARÍA DE ECONOMÍA
Quiero comentarles tres de las acciones que la Secretaría de Economía ha venido realizando en atención a las recomendaciones dadas por ese estudio:
1.- Se impulsó la creación de la Asociación Nacional de Empresas Mexicanas dedicadas a la Biotecnología Productiva, EMBIOMEX.
2.- Se ha formalizado y está en proceso la formalización de acuerdos bilaterales en cooperaciones de biotecnología, con Israel y con India.
3.- La Secretaría de Economía y CONACYT constituyeron el Fondo Sectorial de Innovación, FINOVA, en el cual se dispone de 260 millones de pesos para el impulso a la innovación.
El FINOVA cuenta con cuatro modalidades: la creación y fortalecimiento de oficinas de transferencia del conocimiento; desarrollo de bienes públicos, programa de biotecnología productiva y fortalecimiento del mercado, capital semilla y ángel.
BIOTECNOLOGÍA PRODUCTIVA
Dentro del programa de biotecnología productiva, se publicó, el 9 de agosto pasado, la primera convocatoria para el desarrollo de proyectos de biotecnología productiva, y ésta estará vigente hasta el 15 de octubre. La convocatoria tiene como objeto impulsar el desarrollo biotecnológico de México, a través del financiamiento de proyectos de investigación y de aplicación de la biotecnología. Está orientada a instituciones de educación superior, centros de investigación, empresas, personas físicas y demás instituciones dedicadas a la investigación científica y tecnológica.
Dentro de esta convocatoria, existen dos clases de apoyo: proyectos de investigación aplicada en biotecnología, para contribuir a resolver necesidades productivas específicas, y el impulso a proyectos de innovación en biotecnología.
Y deteniéndome un poco en esta convocatoria, y siendo más específicos, el primer tipo de apoyo son proyectos que están en fase previa a la comercialización, y se da preferencia a los proyectos orientados a generar una patente o descubrimientos científicos o tecnológicos basados en aplicación de biotecnología con clara aplicación comercial. Este apoyo puede llegar a ser hasta de dos millones 600 mil pesos.
En el segundo tipo de apoyo, encontramos dos cajones: uno es a la construcción de clusters. Hay un apoyo hasta por un millón de pesos para la elaboración de convenios y clusters en biotecnología, y el otro cajón es el de proyectos de desarrollos tecnológicos, enfocado a la creación de patentes, comercializaciones de marca, transferencia de tecnología, entre otros, y ése puede llegar hasta cinco millones de pesos. Hasta el viernes pasado (2 de septiembre) habían ingresado ocho solicitudes. Teníamos la expectativa de que fueran treinta como mínimo.
Aprovecho para reiterar el compromiso del gobierno federal para establecer condiciones que favorezcan la competitividad y faciliten el desarrollo del país, y la Secretaría de Economía seguirá trabajando para crear mejores condiciones y programas de apoyo a la innovación tecnológica.
