(Tomado de The Economist. Traducción de Félix Ramos Gamiño)

Extraño, nuevo vínculo en la red de la vida
Ecología marina
La mayor parte de las moléculas biológicas y, por lo tanto, la mayor parte de los organismos vivos, son, en última instancia, el resultado de la fotosíntesis; la mayor parte, pero no todos. Algunas criaturas son parte de cadenas alimenticias que empiezan con el gas metano que surge del interior de la Tierra en lugares particulares, frecuentemente en el fondo del mar.
Las bacterias que viven en los lugares de estas filtraciones procesan el metano en complejas moléculas, y los gusanos y las almejas se dan un festín con las bacterias. Sin embargo, ahora parece que tales cadenas alimentarias con base en el metano podrían ascender en el árbol de la vida más allá de los meros invertebrados –y pueden haberlo hecho así durante millones de años.
Recientemente, como se reporta en la Serie Ecología Marina en Progreso, Tina Treude, del Instituto de Investigación Marina IFM-GEOMAR, en Kiel, Alemania, y sus colegas, enviaron un vehículo llamado Cherokee, operado a control remoto, a investigar una filtración conocida como el volcán de barro North Alex, localizado en el Mediterráneo, al norte del delta del Nilo.
Cherokee, que estaba equipado con una cámara digital y con un disparador de flash, empezó a transmitir imágenes de objetos dorados y de color café oscuro, de entre 50 y 70 milímetros, esparcidos entre gusanos y almejas (fotografía).
De inmediato, los investigadores se dieron cuenta de que eran huevos de tiburón. Lo que es más, después de un examen más cuidadoso, pudieron ver las yemas, que indicaban que los embriones que estaban dentro de los huevos tenían vida y se desarrollaban.
Ignoran a qué especie pertenezcan los huevos, pero la doctora Treude especula que son de tiburón gato, que habita en las aguas profundas, y del que se sabe produce cápsulas de huevo de este tamaño, color y forma. Y el volcán North Alex no está solo. Tina ha encontrado que en otro sitio, en el área de filtración de metano Concepción, en la costa de Chile, están esparcidas miles de grandes cápsulas de huevos negros, parecidos a los que ponen las rayas, peces que son, a final de cuentas, tiburones aplanados.
A la luz de estos descubrimientos, su colega Steffen Kiel, de la Universidad de Göttingen, tornó su atención a una filtración fósil de metano en el Estado norteamericano de Washington. Era ya conocido que, en esta filtración, las rocas, de 35 millones de años de antigüedad, contenían mejillones y gusanos, parecidos a los encontrados en una filtración moderna.
Pues he aquí que, cuando el doctor Kiel miró más detenidamente, se dio cuenta de que estas rocas también contenían huevos fósiles de tiburón.
Así pues, parecería que las filtraciones de metano son una especie de viveros para los tiburones y esto puede haber ocurrido durante mucho tiempo. Se presume (aunque esto está todavía por probarse), que los tiburones neonatos se comen los gusanos, y tal vez, si sus dientes tienen la fuerza suficiente, las almejas. Entonces, en lugar de recibir su fuerza del sol, parece que algunos tiburones jóvenes la reciben de combustible fósil.
