Avances en el uso de la herbolaria en el cáncer

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Doctora María Julia Verde Star

lajulis_2000@yahoo.com

Las plantas han sido, desde los inicios del hombre en la Tierra, su más importante fuente de alimentación, vestido, material de construcción, y, aún más, un recurso para preservar, mejorar o recuperar la salud.

Una referencia de base estima que alrededor de la mitad  de todas las medicinas en el mundo derivan de plantas y animales. Para los Estados Unidos la cifra alcanza la cuarta parte de los medicamentos en uso. Estos datos se fundamentan en la validación científica de la actividad biológica atribuida a las plantas por el conocimiento popular empírico.

LA DOSIS HACE AL VENENO

Al hablar de actividad biológica, podemos referirnos a una planta como tóxica o medicinal; es muy sutil la línea que separa estas dos características, pues la dosis es la que generalmente lo define, tal como dice el proverbio: la dosis hace al veneno.

Son numerosos los ejemplos de plantas activas en la prevención o cura de enfermedades en el hombre, validadas por estudios serios y que han derivado en fármacos de amplio uso, como es el caso de la aspirina, febrífugo y analgésico de uso mundial, cuyo origen natural es de plantas del género Salix.

Entre las propiedades curativas, paliativas o preventivas de plantas conocidas como medicinales están los antitusivos, los dilatadores de vasos sanguíneos, hipotensores, hipertensores, broncodilatadores, antidiarreicos, antiparasitarios, hipoglucemiantes, vermífugos, antibacterianos, midriáticos, cardiotónicos, etcétera…

En una planta pueden encontrarse sustancias bioactivas, las cuales pueden tener características inusuales que potencialmente se relacionan con el cáncer, ya para causarlo o ya para curarlo.

EL CÁNCER, AMENAZA CRECIENTE

Una de las enfermedades de más devastadoras consecuencias es el cáncer, cuyas víctimas se encuentran a todo lo largo y ancho del planeta, y cuyo número se ha incrementado año con año.

Se conoce como cáncer al conjunto de enfermedades en las cuales el organismo produce un exceso de células malignas y poco diferenciadas (también conocidas como cancerígenas o cancerosas), con rasgos de comportamiento y crecimiento descontrolado (crecimiento y división más allá de los límites normales, invasión del tejido circundante y, a veces, metástasis). La metástasis, característica de muchos tipos de cáncer, es la propagación a distancia, por vía fundamentalmente linfática o sanguínea, de las células originarias del cáncer, y  el crecimiento de nuevos tumores en los lugares de destino de dicha metástasis.

Estas tres propiedades (división celular incontrolada, comportamiento aberrante y metástasis) diferencian a los tumores malignos (o cancerosos) de los benignos, los cuales son limitados y no invaden o producen metástasis. La mayoría de los cánceres forman tumores, pero algunos, como la leucemia, no lo hacen.

El cáncer puede aparecer en cualquier lugar del cuerpo; las células del cáncer tienden a tener un gran parecido con las células sanas del órgano que atacan, lo que dificulta su ataque selectivo con agentes farmacéuticos; es decir, que las células sanas que rodean al tejido maligno pueden ser dañadas durante el tratamiento.

EL CÁNCER CAUSANTE DEL 13% DE LAS MUERTES

El cáncer puede afectar a personas de todas las edades, pero el riesgo de sufrir los tipos más comunes se incrementa con la edad. Hay reportes diversos sobre el número de diferentes tipos de cáncer existentes, que van desde 100 hasta 600. El cáncer causa cerca del 13 por ciento de todas las muertes. De acuerdo con la Sociedad Americana del Cáncer, 7.6 millones de personas murieron de cáncer en el mundo durante 2007. Se reporta, además, que aproximadamente el 80 por ciento de los casos de cáncer se deben a problemas de contaminación ambiental.

De acuerdo con informes proporcionados por investigadores del National Cancer Institute (NCI), la quimioterapia es el tratamiento primario para atacar la enfermedad diseminada, pero se necesita descubrir nuevos agentes clínicos eficaces. Ante una enfermedad de tan fatales consecuencias, el hombre busca una solución en cualquier parte y a cualquier precio.

Uno de los recursos médicos es extirpar la tumoración, tejidos afectados, órganos invadidos, etcétera, para posteriormente tratar de controlar la proliferación de células malignas con radiaciones o quimioterapia. Otros tratamientos buscan fortalecer el sistema inmunológico. En algunos casos de leucemia se practica el trasplante de médula ósea. Sin embargo, las estadísticas hablan de una alta mortalidad de pacientes  sometidos a tratamientos médicos, y ante la posibilidad de estar dentro de esas estadísticas, el paciente y su familia buscan cualquier opción que se presente para atacar ese mal: curanderos, chamanes, brujos, yerberos y lo que ahora es llamada medicina alternativa.

LAS PLANTAS COMO ALTERNATIVA

Una posibilidad de alivio está en las plantas. Las plantas son una fuente comprobada de sustancias antitumorales, y es razonable suponer que hay en ellas agentes terapéuticos aún sin descubrir.

Se dice que hay quizá 250 mil especies de plantas en el mundo, pero aún no se ha estandarizado un método de tamizaje para la actividad biológica deseada.

Así como se han derivado numerosos medicamentos de los principios activos aislados de plantas, mediante la identificación  de sus estructuras moleculares y posterior síntesis y/o modificación estructural en laboratorios farmacéuticos, las plantas que aconseja la tradición popular para combatir el cáncer han dado origen a fármacos para tratar algunos casos de este mal. Entre estos se pueden mencionar el taxol, aislado de Taxus globosa; la vincristina y vinblastina, aislados de Vinca roseus. Además de estos compuestos, se han estudiado  la bleomicina, camptotecina, bristatina y ésteres del forbol, y la forscolina.

Las definiciones para los efectos biológicos  de sustancias son las siguientes:

Citotóxico: Se refiere a toxicidad a las células en cultivo.

Citocida: Que mata las células (no hay selectividad entre células cancerosas y normales).

Citostática: Que detiene el crecimiento de la célula.

Antitumor: Que tiene efectividad contra un tumor in vivo.

Anticáncer: Efectividad contra el estado actual de la enfermedad en humanos.

ALGUNAS PLANTAS BIOACTIVAS CONTRA EL CÁNCER

Dionaea muscipola  o Venus atrapamoscas es una planta de la familia Droseraceae. Fue llamada por Charles Darwin “la más maravillosa planta en el mundo”, y Morton Walker la mencionó en 1997 en sus Cartas para Doctores y Pacientes, en que describe su uso contra el cáncer y otras enfermedades, mediante la marca registrada Carnívora, cuyos componentes más activos se dice que son la plumbagina y el glucósido de hidroplumbagina. Sus efectos terapéuticos son evidentes, principalmente por su acción en el sistema inmune.

Allium sp. o ajo. Desde tiempos remotos es conocida la acción del ajo en el tratamiento del cáncer, y, más recientemente, estudios epidemiológicos indican que hay en él un efecto benéfico anticáncer. Existen estudios estadísticos y evidencias de que el cáncer tiene menos incidencia en países donde el ajo y la cebolla forman parte importante de la dieta, por ejemplo en Francia, Italia y Holanda.

Vinca roseus o teresita. Del género Catharantus, la especie Catharantus roseus da origen a algunos alcaloides, como la vindolia y la catarantina, aunque, sin lugar a dudas, la vincaleucoblastina (VLB) y  vincaleurocristina, también llamada leurocristina, han sido usadas en el tratamiento de la enfermedad de Hodgin, combinada con antibióticos bleomicina, actinomicina, por ejemplo, contra cáncer de testículo. El alcaloide VCR es altamente activo contra la leucemia infantil y usado en varias combinaciones, mediante análisis del peso, para enfermedades no-Hodgin.

Swansonia canescens. Es una leguminosa australiana, de donde se ha aislado la swansonina, que ha comprobado ser un potente y específico inhibidor enzimático para D-manósido en investigación de glicoproteínas.

Este compuesto causa efectos tóxicos en el ganado que ingiere la planta, produciéndole daño neurológico que puede tardar en aparecer hasta varias semanas. Los efectos benéficos de la swansonina son como reforzador del sistema inmune in vitro y como inmunomodulador in vivo.

En ratones, la administración de swansonina restaura la capacidad de producir anticuerpos en animales inmunodeficientes e inhibir totalmente el crecimiento de células de sarcoma, y redujo la metástasis de pulmón  de melanoma B19  en ratones, mientras que en la respuesta inmune de ratones normales no tuvo efecto.

ESPERANZA PARA LA HUMANIDAD

Como éstas, muchas otras plantas se han considerado como posible tratamiento contra algún tipo de cáncer, con mayor o menor éxito. Plantas provenientes de casi cualquier lugar del mundo y de todo tipo de suelo y condición climática, representan una esperanza para la humanidad.

Actualmente, en diferentes países, se estudian alrededor de mil 500 plantas con posible actividad anticáncer, siguiendo diferentes protocolos. Los factores que detienen el avance en  las investigaciones de nuevos fármacos anticáncer son principalmente de orden económico, así como lo complejo que resulta tratar con la gran diversidad de tipos de cáncer hasta ahora conocidos.

Sin restar importancia a los demás métodos desarrollados o en desarrollo para enfrentar esta terrible enfermedad, las plantas ofrecen una brillante perspectiva, por su gran variedad de especies y su riqueza en compuestos activos.

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