Con un 67% de las bibliotecas públicas de los Estados Unidos ofreciendo ya el acceso gratuito de sus usuarios a los libros electrónicos, lo que supone un aumento de un 30% de este tipo de lectores, de 2007 a la fecha, ahora se pretende llevar el mismo beneficio a otras latitudes y el Internet Archive recientemente anunció que su programa Open Library ya funciona en mil bibliotecas de seis países, con los que ofrecen a sus usuarios el servicio de préstamos de más de cien mil títulos de las diversas ramas del saber humano.
Esta información la publicó la Asociación de Bibliotecas Americanas (ALA, por sus siglas en inglés), en su informe anual, aclarando que existen algunas diferencias entre los Estados de la Unión Americana, pues en algunos como Maryland, Utah, Columbia o Hawái el 100% de las bibliotecas permiten retirar libros electrónicos, en tanto que en otros como Minnesota, Wisconsin, Ohio, Carolina del Norte o Nueva York se supera el 80% y en otros el porcentaje es mucho más bajo, como el estado de Mississippi, donde sólo se puede acceder a este servicio en una de cada cuatro bibliotecas.
En la conferencia anual de la ALA, se anunció también una alianza entre Barnes & Noble, responsable del Nook y Baker & Taylor para fomentar la distribución de libros electrónicos en bibliotecas y que Amazon puede permitir libros de las bibliotecas con su Kindle, ya sea mediante un lector o mediante su aplicación para dispositivos móviles, pudiéndose realizar anotaciones que el resto de los usuarios de la biblioteca no podrán ver.
Aunque si bien existen todavía problemas que afectan el acceso gratuito a los e-books, como los DRM, las tecnologías que permiten gestionar los derechos digitales, limitando su uso, existen empresas como Over Drive, que proporciona estos libros a las bibliotecas, es decir, títulos sin DRM, lo que junto a los esfuerzos de las otras empresas mencionadas, hacen pensar que en los próximos años todas las bibliotecas prestarán libros electrónicos a sus usuarios.
