Ocurrencias: Accidentes – Automóvil

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Tomado del libro 14,000 Ocurrencias & Citas Para escritores y oradores de E. C. McKenzie

(Traducción del inglés de Félix Ramos Gamiño)

Accidentes – Automóvil

Afortunadamente, las carreteras viejas y estrechas por donde dos autos apenas podían pasar sin chocar, están siendo reemplazadas por autopistas amplias y espléndidas, en las cuales pueden chocar seis u ocho autos al mismo tiempo.

 

Algunos accidentes son provocados por dos automovilistas que tienen como blanco al mismo peatón.

 

Cada año, miles de norteamericanos descubren que su auto les duró toda la vida.

 

Carros y cantinas significan estrellas y cicatrices.

 

Cifras recientes muestran que hay más accidentes, pero menos muertos. Los conductores son igual de descuidados que antes, pero los peatones se están haciendo más resistentes.

 

Después de escuchar en la corte a dos testigos de un accidente automovilístico, ya no está uno tan seguro de la historia.

 

Dormirse al volante es una buena forma de evitar la vejez.

 

El conductor precavido se detiene un minuto en un crucero de ferrocarril; el imprudente, para siempre.

 

En estos días de alta velocidad y de autopistas congestionadas, no se necesita mucho para que un auto te dure toda la vida.

 

En los viejos tiempos, el hombre que “moría con las botas puestas” era considerado malo. Ahora, es un peatón.

 

En Ohio, una conductora impactó a un peatón y lo elevó dos metros en el aire; después, lo demandó por abandonar la escena del accidente.

 

Es raro que un conductor imprudente lo sea por mucho tiempo.

 

Estados Unidos es un país donde, gracias a su elevada tasa de nacimientos, la gente nace con mayor velocidad que aquélla con que la puede matar un accidente vial.

 

Gracias a Dios, es más la gente que tiene autos que los autos que dan sobre la gente.

 

Hace poco, un automovilista reconoció haber atropellado dos veces al mismo peatón. Evidentemente se está acercando el tiempo en que ya no habrá suficientes peatones sobre los cuales caer.

 

Jamás un poste de teléfonos golpeó a un auto, sino en defensa propia.

 

La conveniencia de rebasar a un auto en una curva depende de si tu viuda piensa que la pérdida va a ser cubierta por el seguro.

 

La diferencia entre aprender a manejar un auto y aprender a jugar golf es que, cuando aprendes a jugar golf, no le pegas a nada.

 

La industria automotriz produce uno de cada veinte empleos en los Estados Unidos… y esto no incluye a los empresarios de pompas fúnebres.

 

La lección que uno aprende en un accidente automovilístico podría ser la última.

 

La primera cosa que impacta al visitante en Nueva York es un gran automóvil.

 

Las estadísticas de accidentes automovilísticos demuestran que los postes telefónicos se hacen cada día más descuidados.

 

Los accidentes en las autopistas disminuirán cuando el poder del cerebro sea igual que el poder de los caballos.

 

Los automóviles acabaron con los caballos, y ahora tratan de hacer lo mismo con la gente.

 

Los amortiguadores de los autos de reciente modelo son de tan alta calidad, que uno casi no siente cuando pasa sobre un peatón.

 

Los automóviles están acabando gradualmente con la gente distraída.

 

Los frenos de potencia podrán detener un auto sobre una moneda; pero arreglar la defensa trasera cuesta por lo general más de cien dólares.

 

Maneja con precaución; el Tío Sam necesita a todos los pagaimpuestos que pueda atrapar.

 

Mucha gente maneja su auto como si estuviera ensayando para un accidente.

 

Muchas veces, un automovilista atropella a un peatón porque su parabrisas está obstruido por anuncios de seguros.

 

No es sólo el precio y el mantenimiento de un automóvil lo que preocupa a uno, sino también una posible volcadura.

 

No hay nada que pueda hacer más acalorada una discusión que un choque de defensas.

 

Nuestros abuelos nunca se imaginaron que el volante del automóvil llegaría a ser en Estados Unidos el único círculo familiar.

 

Se necesitan mil tornillos para armar un automóvil; pero basta uno para desparramarlo todo sobre el paisaje.

 

Si la mitad de tus sueños se hicieran realidad, muy probablemente tendrías el doble de problemas.

 

Si piensas que un cinturón de seguridad es incómodo, es porque nunca has probado una camilla.

 

Son pocos los norteamericanos que nunca han visto un automóvil, pero son muchos los que no lo han visto a tiempo.

 

Una razón por la cual muchos peatones no ven por dónde van es porque van a bordo de una ambulancia.

 

Si tienes que manejar mientras bebes, maneja un clavo; así, lo único que te golpearás será tu dedo.

 

Un automóvil ha sido descrito como un vehículo que corre colina arriba y sobre los peatones.

 

Un automóvil puede ayudar a ver el mundo; pero de ti depende qué mundo.

 

Un vendedor de autos de Nevada tiene una oferta extra: te brinda dos testigos amigables para tu primer accidente.

 

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