El economista Charles Kenny, autor del libro “Getting Better” señaló que en 1980, uno de cada 6 bebes nacidos en Liberia, África del oeste, morían en la infancia y que muchas niñas nunca asistían a la escuela, producto de las enfermedades infantiles.
En los últimos 30 años, la mayor parte de los liberianos pueden leer y escribir y ha habido más libertad electoral y democracia. A pesar de lo anterior, el ingreso per capita ha disminuido, pero al haber aumentado el presupuesto para educación y salud, disminuyó la mortal infantil.
La conclusión señala entonces, que los pobres no deben morir mientras los ricos sobreviven y que lo anterior puede evitarse si los países pobres le dan alta prioridad a la educación y a la salud y menos a los procesos políticos convencionales.

