Dada la presencia de vientos inusualmente fuertes en el sector Euro-Atlántico del hemisferio norte, conocidos como el “vórtice polar”, que aislaron la masa atmosférica sobre el polo, evitando que se mezclase con las corrientes predominantes en las latitudes más meridionales, el satélite Envisat de la Agencia Espacial Europea, ha registrado un mínimo histórico en el nivel de ozono sobre esa región.
Como consecuencia de lo anterior, de acuerdo al portal del ESA, ha habido, en el norte del planeta, temperaturas especialmente bajas y condiciones semejantes a las registradas sobre la Antártida, durante el invierno austral.
Dado que la última vez que se registraron temperaturas tan bajas sobre el Polo Norte fue en 1977, los científicos están estudiando la razón por la que ese año y el actual 2011 han sido tan fríos, así como la relación entre este fenómeno y el cambio climático, pues, de acuerdo a lo expresado por Mark Weber, de la Universidad de Bremen, la tendencia actual hace esperar temperaturas medias cada vez más bajas en la estratósfera, lo que implica una mayor destrucción de ozono en la atmósfera.
Todas las observaciones que hace este satélite, agrega Weber, son una valiosa fuente de información sobre el ozono, lo que permite a los científicos discernir entre los cambios químicos y dinámicos y a identificar los efectos del cambio climático en la estratósfera.
