Por Oliverio Anaya
Convivir significa vivir en compañía. De la forma en que convivamos resultará nuestra sociedad y calidad de vida, ya que los pequeños y grandes conflictos del ser humano son el resultado de esta acción. Aprender a convivir con las Diferencias con lleva a entender que la sociedad está constituida por seres humanos que difirieren en muchos aspectos personales y culturales. Entender las diferencias es ser tolerante, lo que facilita comprender que existe un grupo de personas, que por diferentes razones o causas presentan una característica funcional distinta (discapacidad). Indudablemente que en el proceso de entender y aprender a convivir con las diferencias, la escuela juega un papel fundamental.
El enfoque de Educación Inclusiva, asume los cambios de paradigmas que explican actualmente la discapacidad, comprendiendo las barreras que limitan la actividad y restringen la participación de los niños con discapacidad con la finalidad de desarrollar escuelas que sean capaces de satisfacer las necesidades de aprendizaje de ellos, en un marco de respeto y reconocimiento de derechos que involucra al resto del conjunto social. El principio de educación inclusiva fue adoptado en la Conferencia Mundial sobre educación de necesidades especiales: acceso y calidad «todas las escuelas deben acoger a todos los niños independientemente de sus condiciones personales, culturales o sociales; niños discapacitados y bien dotados, niños de la calle, de minorías étnicas, lingüísticas o culturales, de zonas desfavorecidas o marginales» (Salamanca, 1994).
Para ello, es preciso que las escuelas modifiquen sustancialmente su estructura, funcionamiento y propuesta pedagógica con el fin de dar respuesta a la diversidad de necesidades educativas de todos y cada uno de los alumnos, incluidos aquellos que presentan una discapacidad. Esto ha propiciado que en nuestro país las autoridades comiencen a realizar acciones legales que promueven en la práctica la inclusión, prueba de ello es la Ley General de Educación que, a través del artículo 41, se garantiza que las personas en situación de discapacidad, puedan recibir educación adecuada a sus condiciones y con equidad social.
La Educación Inclusiva significa equiparación de oportunidades. El compromiso del sector educativo es que todas las personas se realicen como tales y contribuyan al desarrollo de la sociedad, se exige el impulso de las escuelas inclusivas, motivo por el cual se convoca a toda la sociedad, grupos sociales, empresarios y amas de casa, a participar, porque la finalidad es lograr un aprendizaje permanente, tener una vida en sociedad estable, convivencias, manejo de situaciones y las competencias para la vida. Se pretende hacer un frente común en toda la sociedad para que se interese en la lectura, pero también a las competencias científicas y matemáticas, ya que está enfocado de manera directa a fortalecer la lectura en todos los medios en la cual se incluye el hogar y la familia y en segundo lugar la escuela y comunidad. Aproximadamente una de cada tres personas con discapacidad no han aprendido a leer ni escribir un recado.
Existen 50 mil alumnos con necesidades asociadas a alguna discapacidad en el país, todos ellos integrado en cerca de 12 mil 500 escuelas regulares de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria, así como los Centros de Atención Múltiple. Desgraciadamente la discriminación en México es un problema que aqueja a la sociedad todos los días, pues por un lado, se ven como “personas diferentes” a aquellas que por alguna razón sufren de una discapacidad, ya sea física o mental, y por otro, se piensa que por sólo ese hecho, son personas de segunda o que nunca estarán al nivel del resto de la gente.
Sin embargo, muchos de ellos, son mejores que nosotros, e incluso, que tienen un nivel intelectual mayor. La exclusión de personas con capacidades diferentes llámese en escuelas, trabajos y grupos sociales, es un problema que necesita comprenderse y por ende resolverse. El compromiso es de todos, tanto de la sociedad como del gobierno. Debemos aprender una cultura de respeto hacia los demás, y trabajar en conjunto para alcanzar una armonía integral. Pues sólo así, seremos mejores como país, como comunidad, pero sobre todo, como seres humanos.
