Por Adriana Elizondo
Actualmente, se considera que los conocimientos juegan un papel determinante en el desarrollo de la sociedad y de los sistemas productivos y socioeconómicos. En este contexto cobran mayor importancia los conocimientos, habilidades y actitudes relacionados con la tecnología, a saber: el uso intensivo de las tecnologías de la información, el manejo, procesamiento de la información, el uso de lenguajes simbólicos y sistemas de automatización, entre otros aspectos con repercusiones en la producción de bienestar y desarrollo social.
Para vivir, aprender y trabajar con éxito en una sociedad cada vez más compleja, rica en información y basada en el conocimiento, los estudiantes y los docentes deben utilizar la tecnología digital con eficacia.
Para los jóvenes actuales las tecnologías de información y comunicación son empleadas en forma permanente por lo que el perfil de estos estudiantes debe de ser considerado por los docentes de educción básica ya que estas habilidades deben de ser encausadas dentro el aula para la mejora de la calidad educativa de de niños y jóvenes, redireccionando el uso predominante que estos les esta dando entre los que destacan el de medios de comunicación, entretenimiento o diversión.
Si sus alumnos fuera de la escuela, tienen múltiples contactos con las tecnologías de información y comunicación que influyen en su formación, sin duda, la escuela debe actualizar su desempeño y evolucionar con el contexto, ya que si no se adapta a las nuevas condiciones, corre el riesgo de quedar marginada con respecto a otros sectores de la sociedad.
Es necesario entender que la utilización de las tecnologías en todos los espacios escolares. nos pueden conducir a fomentar el aprendizaje autónomo pero guiado por un maestro formado y seguro, y sobre todo interesado en llevar a la práctica un uso adecuado de los recursos tecnológicos siendo un instrumento de equidad educativa al prevenir la marginación de los alumnos e incluso de los profesores que únicamente pueden acceder a estas tecnologías a través de la escuela.
Todos estos aspectos tienen implicaciones en el diseño curricular en la educación formal, al demandar de ella una formación de los estudiantes con aprendizajes de mayor alcance, que permita adaptarse a un entorno tecnológico en constante cambio.
A pesar de que las nuevas tecnologías constituyen una fuente de posibilidades, también son un desafío que no siempre es fácil superar, ya que no es solamente el uso por el uso, ye en ello están involucrados muchos actores y uno de ellos es fundamental como motor de este cambio: el profesor.
Los estudiantes y los docentes tienen el reto de utilizar la tecnología digital con eficacia, en un contexto educativo sólido, que habilite a los estudiantes a adquirir las capacidades necesarias para llegar a ser competentes en el uso tecnologías de la información, desarrollar la capacidad de discernimiento para buscar, analizar y evaluar la información que las TIC,s les ofertan; hacerlos usuarios creativos y eficaces de estas herramientas en pro de la educación continua y la productividad y que estas les faculten para ser programadores y diseñadores de herramientas digitales que les permitan acceder y crear nuevos y mas eficientes códigos de comunicación que los apoyen en la solución de problemas y toma de decisiones.
La inclusión del profesor en el conocimiento y uso de las nuevas herramientas tecnológicas es ineludible para construir nuevos escenarios en donde inicialmente emplee material diseñado por otros pero que, conforme se familiariza con él, pueda paulatinamente modificarlo y en el mejor de los casos pueda diseñar el suyo acorde a sus necesidades y además compartirlo con otros docentes e intercambiar experiencias de manera que pueda mejorar su actividad profesional.
Sin embargo, estos cambios no se generan fácilmente, las nuevas tecnologías (TIC) exigen que los docentes nuevas competencias técnicas y pedagógicas que permitan la integración de las TIC en el aula dependerá de la capacidad de los maestros para diseñar y estructurar el ambiente de aprendizaje de forma no tradicional, fusionar las TIC con nuevas pedagogías y fomentar clases dinámicas en el plano social, estimulando la interacción cooperativa, el aprendizaje colaborativo y el trabajo en grupo por parte de los estudiantes para aprender y comunicar.
Es fundamental que todos los docentes estén preparados para ofrecer esas oportunidades a sus estudiantes y fomentar el aprendizaje con un enfoque constructivista que responda a la solución de problemas y a la autoformación de los alumnos procurando la visión de una actualización permanente y educación continua.
A nivel internacional se reconoce la necesidad de apoyar a los docentes para que se actualicen frente a las nuevas necesidades educativas, así como fortalecer e impulsar la preparación del personal directivo como condición para robustecer su liderazgo y contribuir en los procesos de transformación. incluyente, que aproveche las capacidades de los adolescentes y los conciba como agentes sociales fundamentales en la definición del rumbo y el ritmo del desarrollo de la comunidad educativa a su cargo , por tanto, que los prepare para enfrentar los retos presentes y futuros que la sociedad le demanda ante la globalización científica y tecnológica.
La UNESCO en su función como organismo formulador de estándares y cumpliendo su objetivo primordial de crear sociedades del conocimiento inclusivas mediante la comunicación y la Información estableció en enero del 2008 un proyecto denominado “Estándares UNESCO de Competencia en TIC para Docentes” (ECD-TIC) que apunta, en general, a mejorar la práctica de los docentes en todas las áreas de su desempeño profesional, combinando las competencias en TIC con innovaciones en la pedagogía, el plan de estudios (currículo) y la organización escolar; aunado al propósito de lograr que los docentes utilicen competencias en TIC y recursos para mejorar sus estrategias de enseñanza, cooperar con sus colegas y, en última instancia, poder convertirse en líderes de la innovación dentro de sus respectivas instituciones.
Los Estándares ofrecen orientaciones y directrices para planear programas de formación del profesorado que permitirán además que los encargados de adoptar decisiones en el ámbito de la formación de docentes evalúen cómo esas ofertas de cursos cumplen con las competencias exigidas en sus respectivos países y cómo, por consiguiente, pueden contribuir a orientar el desarrollo de capacidades y competencias específicas del personal docente, que se adecuen tanto a la profesión como a las metas nacionales de desarrollo económico y social.
En una segunda fase del proyecto ECD-TIC se prevé la creación de un mecanismo por parte de la UNESCO destinado a aprobar los programas de formación que cumplan con estos Estándares. Además, la UNESCO efectuará un seguimiento a los estándares y programas de formación de maestros ya existentes –basándose en el marco de conjuntos de competencias de los ECD-TIC– con miras a dinamizar los esfuerzos realizados en esta área a nivel mundial.
Por último, cabe destacar que la elaboración de los “Estándares UNESCO de Competencias en TIC para Docentes” (ECD-TIC) fue un verdadero ejemplo de la fuerza que tienen las alianzas entre el sector académico y empresarial tanto público como y el privado en pro del desarrollo.
La puesta en marcha del proyecto ECD-TIC es fundamental en países como el nuestro que compiten y comparten con otros los ideales de vivir con éxito. en una sociedad cada vez más compleja, rica en información y basada en el conocimiento.
Bibliografía:
Badia Antoni y Consuelo García 42-52 Incorporación de las TIC en la enseñanza y el aprendizaje basados en la elaboración colaborativa de proyectos Revista de Universidad y Sociedad del Conocimiento Vol. 3 – N.º 2 / Octubre de 2006.
UNESCO. Declaración Mundial sobre Educación para Todos. Documento en línea, disponible: http://www.unesco.org, Año 2000.
