Por Oliverio Anaya
México es un país de primeros lugares, tenemos primer lugar en violencia, corrupción, narcotráfico, obesidad infantil, diabetes, etc. Y no podría faltar el problema tan grande a que se enfrenta con la llamada generación de los “ninis”, jóvenes que viven sumidos en la ociosidad por diversas causas, ya que no podemos catalogarlos a todos de igual manera.
Existen aquellos que viven marginados por el desempleo y la falta de oferta educativa y que a pesar de tener habilidades no encuentran cómo desarrollarla, buscan un lugar en la sociedad y luchan para conseguirlo pero no lo logran y esto los convierte en seres frustrados y discriminados.
Algunos otros de estos ninis son jóvenes producto de la complacencia y sobreprotección de los padres, quienes no les han permitido crecer y hacerse responsables de sí mismos, manteniéndolos y proporcionándoles todo lo que necesitan, haciéndolos parásitos de ellos mismos y discapacitados sociales. Pero más grave aún resultan los jóvenes que son producto de total abandono de los padres, quienes no son supervisados desde muy temprana edad ni cuentan con límites ni valores a seguir, es decir, no tienen brújula moral verdadera y quienes se encuentran más propensos a involucrarse en actos ilícitos.
Convertirse en un ser humano sin convicciones, ocioso y a la deriva es ya de por sí una terrible situación pero hacerlo en una edad en la que se encuentra dotado de todas las capacidades biológicas y físicas que le permitirían desarrollar y conformar una vida de calidad es la más terrible de todas las tragedias. La fuerza que puede sacar a un país de cualquier crisis son los jóvenes, ¿Qué le espera a México cuando estos más de 10 millones de ninis pierdan su cobijo que son los padres? ¿Qué tipo de hijos serán los que resulten de unos padres ninis? Una propuesta polémica que viola el art 5° Constitucional fue dada a conocer para que estos jóvenes sean inscritos en un programa militar obligatorio, previa remuneración y se dediquen a actividades en beneficio del país… muchos la consideraron absurda, pero… ¿Será preferible que al final de cuentas sean violadas todas las garantías individuales de la población al enrolarse en la delincuencia organizada estos jóvenes?

