Ismael Vidales
En el mes de febrero, segundo del año, los romanos celebraban fiestas en honorde Febrúa, diosa de las purificaciones.
Este mes es el más corto del año pues tiene 28 días en los años comunes y 29 en los bisiestos. Se añade este día porque, el año tiene, aproximadamente, 365 días y 6 horas, por lo tanto, cada cuatro años se forma un día que se agrega a febrero por ser el mes más corto.
Los romanos ponían este mes bajo la protección de Neptuno y se le representaba con una mujer vestida de azul, que entre sus manos sujetaba un ave acuática y sostenía en la cabeza un depósito del que salía abundante agua; se representaba con esto la temporada de lluvias que se desatan en este mes en algunas regiones del planeta.
Vasco de Quiroga
Nació el 3 de febrero de 1470 en Villa de Madrigal, Castilla la Vieja, (Quizá haya nacido en Ávila, no hay acuerdo sobre el lugar de nacimiento) España.
Fue abogado, educador y reformador social, practicó la protección humana de los indios a quienes enseñó infinidad de artes y oficios, fundó escuelas, talleres y hospitales. Los indios lo llamaban “Tata” (padre) Vasco.
Hizo sus estudios en la Universidad de Salamanca, España y se graduó en Derecho en 1530, ejerciendo como juez en Orán y en África. En 1531 se dirigió con algunos compañeros de congregación a la Nueva España y desembarcó en Veracruz.
En 1532 con sus propios recursos construyó el hospital de Santa Fe, también llamado “Hospital-pueblo”, que incluía un templo, una escuela, un orfanato y una casa de cuna para niños indígenas.
En 1533 fue enviado a Michoacán como visitador para verificar si en verdad se había terminado la esclavitud de los indígenas; ahí se quedó a vivir y organizó las comunidades de los tarascos.
Fue nombrado obispo de Michoacán el 22 de agosto de 1538, y en 1540 fundó el colegio de San Nicolás Obispo, la casa de expósitos de Santa Fe de la Laguna, y el hospital de Tzintzuntzán.
Mejoró la comarca dotando a cada pueblo de industrias que aún perduran: lacas en Uruapan, curtiduría en Teremendo, muebles e instrumentos musicales en Paracho, deshilados en Aranza, objetos de cobre en Santa Clara, tejidos de lana en Nuria, herrería en San Felipe, alfarería en Patambán; lo más hermoso de todo es que él mismo enseñaba los oficios a los indios.
Para educar a los indios en las bellas artes llenó de pinturas hermosas las iglesias, colegios y hospitales. Tanto quería a los indios que éstos lo llamaban “Tata” Vasco.
En 1565, contando con 95 años de edad don Vasco de Quiroga hizo una visita pastoral a Uruapan, donde murió la tarde del 14 de marzo de ese año. Su muerte fue muy sentida en su obispado, sobre todo por los indios que lo lloraron mucho tiempo.
La Constitución
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos se puede definir específicamente como “un complejo de normas jurídicas fundamentales que determinan la estructura y funciones de los órganos del Estado y la situación de los ciudadanos respecto a ellas”.
La Constitución promulgada en 1917 está contenida en un documento solemne que pretende abarcar la organización general del Estado. El mecanismo para reformarla está estipulado en ella misma.
A la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos también se le llama:
Carta magna, Ley fundamental, Código fundamental, Máxima ley, y Ley suprema de la nación.
La Constitución es producto del esfuerzo y las luchas realizadas por el pueblo mexicano en el transcurso de su vida; el pueblo y el gobierno de México cuentan con una de las Constituciones más adelantadas de nuestra época.
La Constitución actual es obra de una Asamblea Constituyente que se reunió en la ciudad de Querétaro en 1916 y 1917. Al expedirla creó y organizó los poderes dotados de facultades expresas y por lo tanto limitadas, e instituyó, frente al poder de las autoridades, los derechos de las personas o ciudadanos.
La Constitución fue promulgada el 5 de febrero de 1917, y rige la organización política y administrativa de México, estipulando un gobierno democrático, republicano y federal. Confiere a las entidades federativas todas las facultades que no están concedidas expresamente al gobierno de la Federación; les reconoce libertad para organizar sus gobiernos, sin más limitaciones que las de no invadir las facultades de los poderes federales ni adoptar una forma de gobierno diferente al de la nación.
La Constitución establece que no perderá su fuerza y vigor aun cuando por alguna rebelión se interrumpa su cumplimiento y se estableciera un gobierno contrario a sus principios. Al recobrar el pueblo su libertad se restablecerá su observancia y, de acuerdo con sus leyes, se juzgará a los que hubieran formado parte o cooperado con el gobierno contrario.
La Constitución se encuentra dividida en nueve títulos, cada título contiene uno o varios capítulos y cada capítulo está formado a su vez por uno o varios artículos.
El Título Primero comprende cuatro capítulos y 38 artículos.
Capítulo I. De las Garantías Individuales, artículos del 1o. al 29.
Capítulo II. De los mexicanos, artículos del 30 al 32.
Capítulo III. De los extranjeros, artículo 33 .
Capítulo IV. De los ciudadanos mexicanos, artículos del 34 al 38.
El Título Segundo comprende dos capítulos y 10 artículos.
Capítulo I. De la Soberanía Nacional, y de la Forma de Gobierno, artículos del 39 al 41.
Capítulo II. De las partes integrantes de la Federación, artículos del 42 al 48.
El Título Tercero comprende cuatro capítulos y 59 artículos.
Capítulo I. De la división de los Poderes, artículo 49.
Capítulo II. Del Poder Legislativo, artículo 50, Sección I, de la elección e instalación del Congreso, artículos del 51 al 70; Sección 2, de la iniciativa y formación de las leyes, artículos 71 y 72; y Sección 3, de las Facultades del Congreso, artículos 78 y 79.
Capítulo III. Del Poder Ejecutivo. artículos del 80 al 93.
Capítulo IV. Del Poder Judicial, artículos del 94 al 107.
El Título Cuarto tiene un capítulo y 7 artículos. De las responsabilidades de los funcionarios públicos, artículos del 108 al 114.
El Título Quinto tiene un capítulo y ocho artículos. Del estado de la Federación, artículos del 115 al 122.
El Título Sexto tiene un capítulo y un artículo. Del Trabajo y Previsión Social, artículo 123.
El Título Séptimo tiene un capítulo y once artículos. Prevenciones Generales, artículos del 124 al 134.
El Título Octavo tiene un capítulo y un artículo. De las Reformas de la Constitución, artículo 135.
El Título Noveno tiene un capítulo y un artículo. De la inviolabilidad de la Constitución, artículo 136.
Cuenta además con 16 artículos transitorios.
Plan de Iguala
Cuando se efectuaba la lucha por la independencia nacional llegó a México la noticia de que en España varios patriotas se habían levantado en armas con el propósito de restaurar el régimen constitucional y convocar a cortes, obligando al monarca absolutista Fernando VII a jurar la Constitución del 8 de febrero de 1812.
Como consecuencia, el virrey de la Nueva España se veía en la necesidad de jurar dicha Constitución, lo que hizo el 31 de mayo pero las altas clases sociales no la aceptaban por mermar sus privilegios, por lo que reunidos en la Profesa, acordaron, no teniendo otro recurso, proclamar la Independencia de México, pero con un régimen monárquico, ofreciendo el trono a un infante español que debería gobernar como soberano absoluto.
Para llevar a cabo este Plan se propuso a don Agustín de Iturbide y lograron que el Virrey lo nombrara Comandante militar del Sur, con la consigna de acabar con don Vicente Guerrero que aún sostenía el pendón insurgente.
Agustín de Iturbide, viendo que esto no era fácil procuró un acercamiento con el caudillo insurgente y logró que Vicente Guerrero no sólo aceptara el Plan, sino que desinteresadamente pusiera su ejército bajo su mando. Este Plan se conoce como el Plan de Iguala o de las Tres Garantías, llamado así por sus tres puntos fundamentales: Independencia, Religión y Unión.
El Plan se desglosa como sigue:
a) Establecimiento de la religión católica, sin tolerancia de otra alguna.
b) La absoluta independencia.
c) Gobierno monárquico constitucional, reservado a Fernando VII o a otro miembro
de la casa reinante.
d) La formación de una junta gubernativa previa a la Constitución del Imperio
Mexicano.
e) La creación del Ejército de las Tres Garantías,
Este plan fue promulgado por Iturbide el 24 de febrero de 1821
Decena Trágica
En 1910, al iniciarse la Revolución Mexicana se publicó una convocatoria a elecciones para nombrar a la persona que debería regir los destinos del país, resultando electos don Francisco I. Madero y don José María Pino Suárez, como presidente y vicepresidente respectivamente.
Como protesta a esa elección hubo movimientos armados en diversas partes de la República, siendo los principales el del Gral. Pascual Orozco en Chihuahua y el del Gral. Félix Díaz en Veracruz.
Esta situación se agravó el 9 de febrero de 1913, cuando en Tlalpan, D.F. se inició un movimiento encabezado por el Gral. Manuel Mondragón.
Don Francisco I. Madero, midiendo las consecuencias de estos movimientos, nombró comandante militar de la plaza al Gral. Victoriano Huerta; pero éste traicionó al presidente y faltó a sus deberes militares poniéndose de acuerdo con Mondragón y otros, para aprehender a los señores Madero y Pino Suárez y exigirles su renuncia inmediata. El presidente y el vicepresidente renunciaron el día 19, y se nombró presidente interino al Secretario de Relaciones, don Pedro Lascurain, pero éste renunció al alto cargo a los pocos minutos.
El Congreso nombró entonces presidente interino al Gral. Victoriano Huerta, quien actuó como un dictador cuyos excesos llegaron a lo increíble cuando en la noche del día 22 de febrero cuando mandó asesinar a Madero y Pino Suárez, hecho que conmovió a todo el pueblo y lo preparó para continuar la revolución para conquistar los anhelos por los cuales venía luchando.
El asesinato de Madero y Pino Suárez ocurrió durante un lapso de diez días que la historia registra con el nombre de la “Decena Trágica” con lo cual se inició uno de los períodos más negros de la Historia de México.
Guillermo Prieto
Nació en la ciudad de México, en el Molino del Rey, a un lado del bosque de Chapultepec, el 10 de febrero de 1818.
Su padre, José María Prieto Gamboa administraba el molino y la panadería. A la muerte del señor Prieto, su madre Josefa Pradillo y Estañol perdió la razón, y el niño Guillermo quedó desamparado.
Su infancia transcurrió en la pobreza teniendo que desempeñar trabajos humildes. Más tarde recibió la protección de don Andrés Quintana Roo y obtuvo un empleo en la aduana, pudiendo así inscribirse en el Colegio de San Juan de Letrán.
Con el seudónimo de “Fidel”, Guillermo Prieto publicó numerosos versos y artículos periodísticos de tendencia liberal y reformista que le valieron el bien ganado título de “Cantor de la Reforma”; como ejemplo de su producción satírica se mencionan los versos “Los Cangrejos” en los que ridiculizaba a los conservadores y que llegaron a ser casi un himno de los liberales.
Fue diputado por el Partido Liberal en varios períodos, aun en el Constituyente de 1857, fue senador y Ministro de Hacienda con don Mariano Arista, don Juan Álvarez y don Benito Juárez.
Sostuvo con ardor el Plan de Ayutla y fue el iluminado salvador de la vida de don Benito Juárez al pronunciar su inmortal frase “soldados de México, levanten las armas, los valientes no asesinan”.
Murió el 2 de mayo de 1897.
Miguel Ramos Arizpe
Este religioso, abogado y político fue una pieza clave de la lucha por la independencia de México y por el federalismo (municipio libre, libre comercio, libertad de prensa, etc.).
Como diputado a las Cortes de Cádiz defendió los movimientos libertarios de Chile, Argentina, Ecuador, Bogotá y México, por lo que fue enviado a prisión. Tiempo después conoció a don Juan O´Donojú y lo convenció de aceptar el cargo de virrey en la Nueva España para pactar precisamente con él la independencia.
Nació el 15 de febrero de 1775 en Valle de las Labores (hoy Ramos Arizpe) Coahuila, y murió en Puebla en 1843. Su nombre completo fue José Miguel Nepomuceno Ramos Arizpe.
Sus padres fueron don Ignacio Ramones de Aguillón y doña María Arizpe. Realizó sus estudios en Saltillo, Coahuila y en Monterrey, Nuevo León. Estudió la carrera eclesiástica (1808) y la de leyes(1810), obteniendo en ambas el doctorado. Fue colegial fundador del seminario, recibió de manos del obispo de Linares las sagradas órdenes del presbiterado, y la Real Universidad de Guadalajara le otorgó los grados de licenciado y doctor en cánones.
Presentó ante las Cortes de Cádiz una memoria acerca del estado natural, político y civil de su provincia y las del Nuevo Reino de León, Nuevo Santander y Texas. En este documento trata de la geografía, producción, sistema de enseñanza, de gobierno, expone sus ideas federalistas y se pronuncia por el municipio libre.
Se opuso a la creación de gobiernos en América confiados a una rama de la dinastía y rechazó la Mitra de Pueblo que le ofreciera Fernando VII, diciendo: “Yo no he salido de mi tierra a mendigar favores del despotismo, la misión que me confió es de honor y no de granjería”.
En 1814 fue encarcelado acusado de provocar la insurrección de Chile, Buenos Aires, Caracas y Santa Fe. Al restablecerse la Constitución fue liberado y se radicó en Madrid. Regresó a México después de once años de ausencia y en 1821 fue electo diputado por Coahuila al Primer Congreso Constituyente. Durante la presidencia del general Guadalupe Victoria fue Ministro de Justicia y Negocios Eclesiásticos. En el Gabinete del presidente Manuel Gómez Pedraza fue Ministro de Justicia y de Hacienda. En 1825 fundó la Logia Masónica del Rito Yorkino.
Cuando falleció, el Congreso de la Unión lo declaró “Benemérito de la Patria”. Su nombre se halla inscrito con letras de oro en el salón de sesiones de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión.
Moisés Sáenz Garza
Nació en el Mezquital, municipio de Apodaca, N.L., el 16 de febrero de 1888. Realizó sus estudios en el Colegio Civil de Monterrey y en la preparatoria de la Escuela Presbiteriana de Coyoacán. Fue maestro por la Escuela Normal de Jalapa, Veracruz y doctor en ciencias y en filosofía por la Universidad de Columbia EUA, director de la Escuela Nacional Preparatoria, Subsecretario de Educación Pública.
Se esforzó en impulsar la enseñanza rural y en crear escuelas secundarias, lo cual fue preocupación constante en su vida de maestro. De hecho, es el creador de las escuelas secundarias en México en 1925.
Adquirió gran cultura, experiencia y preparación con sus viajes a Europa, Norte y Sudamérica, lo que le proporcionó una visión panorámica del problema educativo y le permitió establecer analogías y diferencias que le sirvieron de punto de partida y meta en su labor magisterial.
Fundó la Casa del Estudiante Indígena y organizó el Primer Congreso Nacional Indigenista. Fue entusiasta partidario de las Misiones Culturales, enemigo de la improvisación y partidario de la investigación científica.
Criticó con valentía el sistema educativo que imperaba en México Fue innovador de sistemas y métodos educativos en nuestro país. Murió en Lima, Perú, el 24 de octubre de 1941.
Álvaro Obregón
Fue un militar revolucionario que luchó al lado de don Venustiano Carranza contra Victoriano Huerta y Francisco Villa a quien derrotó cuatro veces: dos en Celaya, una en León, Guanajuato y otra en Aguascalientes.
Nació en Siquisiva, en el municipio de Navojoa, Sonora el 19 de febrero de 1880. Sus padres fueron don Juan Obregón y doña Francisca Salido. Hizo sus primeros estudios en Huatabampo y en Álamos, y aunque después desempeñó funciones de maestro de primaria, su actividad principal fue la agricultura.
Ingresó al ejército con el grado de teniente coronel, y cuando estalló la Revolución en el norte de la República se adhirió a don Venustiano Carranza, quien le otorgó el grado de General de División.
Al triunfar el constitucionalismo ocupó el puesto de Ministro de la Guerra y poco después se estableció en Navojoa para dedicarse a la agricultura.
Se adhirió al Plan de Agua Prieta con Adolfo de la Huerta y Plutarco Elías Calles y luchó en contra de don Venustiano Carranza a quien antes había apoyado. Se lanzó como candidato a la presidencia de la República y triunfó en 1920.
Durante el período de 1920 a 1924, Alvaro Obregón como Presidente de la República, realizó una importante labor agraria; procuró el apoyo de los grupos obreros y mejoró la educación rural, creó la Secretaría de Educación Pública con José Vasconcelos como titular de ésta.
A pesar de varios intentos de asesinato, Alvaro Obregón siguió adelante en su propósito de ocupar de nuevo la Presidencia y resultó electo en julio de 1928.
El día 17 de julio de ese mismo año fue asesinado por el fanático católico José de León Toral en un banquete que se celebraba en su honor, en el restaurante La Bombilla, en el Distrito Federal.
Día de la Bandera Nacional
Se dice que en la época precortesiana los indígenas usaban una especie de pendón con los tres colores de nuestra enseña. Más tarde Hernán Cortés usó durante la conquista un pequeño estandarte en color rojo. En 1528 ordenó el “Paseo del Pendón”, costumbre que duró hasta 1540, desfilando en lo que hoy es el Paseo de la Reforma, en la capital de la República. Después de esta fecha el Cabildo de la Ciudad de México ordenó que se hiciera un pendón con los colores verde y rojo, sin tener ello carácter oficial.
En 1821 se usó como bandera virreinal un pendón que tenía forma cuadrada, en color gris, con el escudo de la ciudad en el centro.
Llegó la revolución de la Independencia, y don Miguel Hidalgo portó como estandarte una imagen de la Virgen de Guadalupe, y don José María Morelos un lienzo en forma de cuadrilongo de seda blanca, orlado con una franja a cuadros azules y blancos con un águila al centro parada sobre un nopal, que a su vez se hallaba sobre un puente que tenía en cada arco las letras V.V.M. que significan “Viva la Virgen María”.
Años después cuando se promulgó el Plan de Iguala, Iturbide llevó una bandera con los colores blanco, verde y rojo, en franjas diagonales, jurándola don Vicente Guerrero el 12 de marzo de 1821. El 2 de noviembre del mismo año, por decreto de Iturbide, el Pabellón Mexicano debía ser tricolor, con franjas verticales en los colores verde, blanco y rojo, y al centro un águila de perfil que ceñía una corona imperial.
Hasta la fecha, la bandera mexicana lleva estos tres colores, pero ha sufrido transformaciones en el escudo.
A partir de 1825 se desconocen disposiciones oficiales y aparecen águilas de frente, ladeadas, etc. por tal motivo, el ave legendaria mexicana fue degenerando hasta irse perdiendo su leyenda y tradición.
Porfirio Díaz, al hacer las modificaciones de la bandera con carácter oficial, la despojó de todo emblema monárquico y colocó el águila de frente con la serpiente en el pico y parada sobre el nopal, orlando la parte inferior con laureles.
El 20 de septiembre de 1916, por Decreto expedido por el Presidente de la República, se ordenó que el Escudo Nacional tuviera esta forma: un águila de perfil devorando una serpiente, parada sobre un nopal en medio de un lago, en la parte inferior hay dos ramas, una de laurel y otra de encina formando una guirnalda, entrelazadas con una cinta tricolor.
Hasta abril de 1934 la Bandera Oficial tenía el Escudo y la guirnalda de laurel y oliva ligeramente diferentes a los ordenados por el decreto presidencial del Gral. Abelardo L. Rodríguez del 5 de febrero de 1934, en el cual se dispuso que las orlas de encina y de laurel cerraran en círculo el Escudo de Armas Nacionales.
El 24 de febrero está destinado a honrar nuestra bandera, es el Día de la Bandera Nacional.
SALUDO A LA BANDERA
Jesús Romero Flores
Salud, bandera de mi patria amada,
de arcoiris jirón preciado,
permite que nuestra alma entusiasmada,
que conoce tu historia inmaculada,
te venga a venerar, lienzo sagrado.
Antes bajo tus pliegues se ampararon
de heroicas libertades los guerreros,
y con su noble sangre te empaparon,
y besos y caricias te mandaron
en sus instantes de existir postreros.
En Iguala tú fuiste la nobleza
del insurgente que te izó en su mano
y en Veracruz tú fuiste la entereza,
tú fuiste la República, que empieza
donde acaba la vida del tirano.
Chapultepec te contempló, que erguida
tenías la Natura por santuario,
acribillada pero no abatida,
mientras los niños alentaron vida;
después, tú les serviste de sudario.
Ahí fuiste heroísmo sin segundo,
fuiste magno estoicismo ante la muerte,
ni plegarias ni acento gemebundo;
¡Tú fuiste entonces a la faz del mundo,
la protesta del débil contra el fuerte!
En Puebla y al fulgor de ardiente mayo,
que te bañó de intensos resplandores,
miraste a Zaragoza sin desmayo
airado fulminar su ardiente rayo
sobre todos los viles invasores.
Al referir las glorias soberanas
se siente palpitar de gozo el pecho,
épicas luchas con que el alma ufanas,
y presenciaste cómo, en las Campanas
murió un monarca, mas vivió el Derecho.
Terminaron las luchas fratricidas;
de la paz y la unión al casto beso
con nuestras manos firmemente unidas;
llegamos a las playas bendecidas
donde mora el trabajo y el progreso.
Nuestra frente, que a lo noble vuela,
ya de los triunfos cantará el preludio;
no en la indolencia nuestro ser se hiela,
niños, niñas, marchemos a la escuela
conquistando el saber con el estudio.
¡Lábaro libre de la Patria amada,
que has sido de los mártires ejemplo,
permite a la niñez entusiasmada,
que conoce tu historia inmaculada,
que enmarque de hinojos de la Patria al templo!
La Bandera
Salvador Rueda
La bandera está tejida con mil hilos delicados
de las almas y las frentes por la patria entresacados;
es un palio enriquecido por la gloria y el honor;
es un tul de hebras tejidas con divinos sentimientos;
en un lienzo recamado de sublimes pensamientos,
es un paño todo espíritu y es un velo todo amor.
En un hilo está la pena y está en otro la alegría;
en un hilo está la ciencia y está en otro la poesía;
vibra en éste el entusiasmo y en aquél llora la cruz;
uno abriga el heroísmo; otro oculta la esperanza
y son todos el cordaje de un gran órgano de luz!
Como ruecas misteriosas los ardientes corazones
hilan, hilan la bandera con altivas pulsaciones,
y al impulso de la Patria nunca cesan de girar:
en su curso rotativo, cada ovillo rueda y rueda,
y cual tejen los gusanos el capullo de la seda,
va tramándose la banda con las hebras del telar.
Toman parte cien mil husos en la malla del bordado,
y cien mil devanaderas en el rítmico trenzado,
que un sutil hilo recibe desde cada corazón;
las corrientes de hebras raudas van labrando el velo rico,
y cual prende un haz de rayos en su extremo, un abanico,
en un haz tiene prendida la bandera a la nación.
Son también hebras distintas de la flámula bizarra,
polifónicos acordes de melódica guitarra
dulces sartas de cantares que sollozan su sentir,
áureas sedas de rebozos y quesquémenes indianos,
tallos secos y crujientes de trigales mexicanos
y mil cuerdas de bandurrias no cansadas de reír.
A ese velo de la Patria intercalan como flores
sus espíritus las vírgenes, los mancebos sus ardores,
la niñez sus santos coros, su alegría y su candor,
los soldados sus hazañas, sus laureles y sus rosas,
y la anciana que recita tradiciones milagrosas,
sus arrugas consagradas y sus lágrimas de amor.
La Bandera es evangelio por la Patria consagrado,
es el lienzo de sus glorias en el aire desplegado,
el relato de sus triunfos, su grandioso porvenir;
la bandera es nuestra vida, nuestra raza prodigiosa,
nuestro amigo, nuestro hermano, nuestra madre, nuestra esposa
y el sudario donde envueltos hemos siempre de dormir.
La bandera es nuestra frente, nuestro pecho, nuestra mano,
todo sabio, todo artista, todo niño, todo anciano;
a dos madres bendecimos, y ella ondula entre las dos;
quien la ultraja, a sí se ultraja; quien la eleve, a sí se eleva,
quien su honor al sol levanta, su virtud en alto lleva;
quien la manche, a sí se mancha; quien la bese, besa a Dios.
En un hilo está la pena y está en otro la alegría;
en un hilo está la ciencia y está en otro la poesía;
vibra en éste el entusiasmo y en aquél llora la cruz;
uno abriga el heroísmo, otro encierra la venganza;
otro esconde lo inefable, otro oculta la esperanza
¡y son todos el cordaje de un gran órgano de luz!
Mi Bandera
Juan de Dios Peza
Bandera que adoraron mis mayores
y que aprendí a adorar cuando era niño,
tú formas el amor de mis amores;
no hay un cariño igual a tu cariño.
Me llenan de entusiasmo tus colores
aún más inmaculados que el armiño,
y al verte tremolar libre y entera,
te adoro como a un Dios, ¡Oh mi bandera!
Símbolo de la tierra en que he nacido,
emblema del honor y de la gloria,
quien muere por haberte defendido
vida inmortal alcanza en nuestra historia.
Las legiones que libres te han seguido
viven de nuestro pueblo en la memoria,
un templo encontrarás en cada pecho,
¡Oh emblema del honor y del derecho!
¡Con qué orgullo filial siempre te mira
quien tu nombre suspendió en su cuna!
¡Con qué dolor el corazón suspira
cuando de ti lo aleja la fortuna!
Tu ausencia amarga, tu presencia inspira;
no hay comparable a ti joya ninguna;
y si te ofende el poderoso, el fuerte,
por defender tu honor, nada es la muerte.
Yo juro por mis horas más serenas,
por los amantes padres que yo adoro,
dar gustoso la sangre de mis venas
por defender tu nombre y tu decoro.
Juro luchar con tigres o con hienas
que mancillar pretendan tu tesoro.
y morir a tu sombra, ¡Oh santa égida!
y amante bendecirte al dar la vida.
Flota libre y feliz, ¡Bandera santa!
tú nos das los mayores regocijos,
y siembre que una mano te levante
los anhelos del pueblo en ti están fijos.
Y antes que hollarte la extranjera planta,
morirán junto a ti todos tus hijos;
¡Que mientras haya patria y haya gloria,
sin mancha flotarás sobre la Historia!
Saludo a la Bandera Mexicana
Carmen G. Basurto
¡Callad todas las voces! ¡Silencio, camaradas!
Volvamos respetuosos y ardientes las miradas.
Que no se oigan murmullos ni un ruido en derredor
y en el supremo instante de venerable amor,
cuando desfila airosa la Enseña tricolor.
De verde, blanco y rojo, bandera muy querida,
te hicieron los patriotas, dispuestos a morir.
Luciste en las victorias, valiente, enardecida.
te alzaste en las derrotas, no obstante ser vencida
y fuiste de mi Patria la fe del porvenir.
Los niños mexicanos, te damos el saludo
¡Bandera incomparable, te damos nuestro amor!
¡Amados tus colores! ¡Amado sea tu escudo…!
¡Silencio, camaradas! ¡Que el labio quede mudo!
¡Callad, que está presente la Enseña tricolor!
Ante este lienzo amado, juremos, compañeros
lograr nuestros derechos en bien de la igualdad.
En este suelo hermoso juremos ser hermanos,
y en lazo indisoluble, se aprieten nuestras manos,
porque ésta es la bandera de nuestra libertad.
La Bandera
Juan de Dios Peza
Al grave redoblar de los tambores,
marcando el paso con marcial donaire,
la tropa marcha, desplegando, al aire
la enseña nacional, de tres colores.
-Mira, madre, prorrumpe un rapazuelo.
que ciñe diez abriles por guirnalda…
una perla, un rubí y una esmeralda…
¡Qué engaste más hermoso bajo el cielo!
-Calla, niño, no sabes lo que dices-
El verde, el blanco, el rojo se han unido
para escuchar la tierra en que has nacido,
donde libres y en paz, somos felices.
El verde es el laurel de la victoria
el blanco, del honor limpia azucena;
y el rojo es ¡ay! la sangre que en la arena
regó el martirio y consagró la gloria.
¡Es la bandera! ¡Mírala! Confío
en que al seguir su inmaculada huella,
sabrás luchar y sucumbir por ella:
¡Todo tu corazón dale, hijo mío!
Cuauhtémoc
El último de los emperadores aztecas, cuyo nombre significa “águila que cae o que desciende” nació en la Gran Tenochtitlan en el mes de febrero del año de 1502 o en1496, según la Enciclopedia de México.
Fue hijo de un emperador y de una princesa aztecas. Recibió una esmerada educación en el Calmécac (escuela de educación superior destinada a los hijos de reyes, militares y sacerdotes) como correspondía a su rango, principalmente en el aspecto guerrero, tanto que a los dieciocho años era ya pontífice del culto particular del dios Hutzilopochtli.
Al subir al trono Cuitláhuac, el joven Cuauhtémoc se encargó de la jefatura de los ejércitos mexicas; en este puesto combatió a Hernán Cortés hasta el 5 de diciembre del mismo año en que murió Cuitláhuac víctima de la viruela.
Cuauhtémoc ocupó el trono el 6 de diciembre de 1520. Se dedicó a fortalecer las defensas de la ciudad amenazada por los conquistadores.
En enero de 1521 fue coronado emperador, sin gran ostentación. Estuvo casado con su prima hermana Tencipoh y recibió la “diadema del mando” de manos del gran sacerdote Atlacotzin.
La gran ciudad de Tenochtitlan, capital del imperio azteca, estuvo rodeada y sitiada por las fuerzas españolas desde enero hasta agosto de 1521; durante este sitio el pueblo sufrió hambre, sed y peste, sin embargo Cuauhtémoc no se rindió.
El 13 de agosto de ese mismo año la contienda terminó con la derrota de los mexicas. Cuauhtémoc trató de huir en una canoa con su esposa, el sacerdote Atlacotzin y el rey de Tlacopan, pero fueron alcanzados por los españoles y llevados ante Hernán Cortés.
Cuauhtémoc y el rey de Tlacopan fueron atormentados quemándoles los pies para que revelaran el lugar donde estaba el tesoro; al quejarse el rey de Tlacopan, Cuauhtémoc le responde; ¿Acaso estoy en un deleite o baño? (¿Acaso estoy yo en un lecho de rosas?)
Cuauhtémoc y el rey de Tlacopan fueron ahorcados cuando Cortés marchaba en una expedición hacia las Hibueras; algunos autores señalan como fecha de su muerte el 5 de marzo de 1525 y otros el 28 de febrero del mismo año, mientras que la Enciclopedia de México señala el 26 de febrero de 1525.
Cuauhtémoc
José Santos Chocano
Solemnemente triste fue Cuauhtémoc.
Un día un grupo de hombres blancos se abalanzó hasta él
y mientras que el imperio de tal se sorprendía
el arcabuz llenaba de huecos el broquel.
Preso quedó, y el indio, que nunca sonreía,
una sonrisa tuvo que se deshizo en hiel.
-¿En donde está el tesoro? -clamó la vocería;
el arcabuz llenaba de huecos el broquel.
Llegó el tormento.. y alguien de la imperial nobleza
Se quejó. El héroe dijo entonces, irguiendo la cabeza:
-¡Mi lecho no es de rosas! -y se volvió a callar.
En tanto al retostarle los pies, chirriaba el fuego,
que se agitaba a modo de balbuciente ruego,
¡Porque se hacía lenguas como queriendo hablar!
José Vasconcelos
Fue abogado, político, filósofo y escritor. Fue rector de la Universidad de México, Secretario de Educación Pública y Jefe del Departamento Universitario de Bellas Artes. Trabajó mucho en la creación de bibliotecas, a favor de los indígenas, a favor del arte, las artesanías populares y en la publicación de los clásicos de la literatura universal.
Nació el 28 de febrero de 1881 en Oaxaca. Realizó sus primeros estudios en Piedras Negras, Coahuila, y en Eagle Pass, Texas, E.U.A. Posteriormente pasó a Campeche y después se estableció en la ciudad de México. Fue abogado y miembro del Ateneo de la Juventud.
En 1909 fue Presidente del Ateneo de la Juventud y participó activamente en la Revolución Mexicana; por causas políticas se fue a Europa. De 1914 a 1915 fue Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes.
Asumió el cargo de Rector de la Universidad de México en 1920, y en 1923, por segunda ocasión, fue Secretario de Educación Pública, cargo al que renunció en 1924 por diferencias con Plutarco Elías Calles. Con gran sentido de los problemas educativos de México organizó la enseñanza e hizo una gran labor de difusión cultural que abarcó campañas de alfabetización; fundó bibliotecas; realizó ediciones populares de obras y autores clásicos; estableció relaciones culturales con los países hispanoamericanos; impulsó la pintura mural; construyó el actual edificio de la Secretaría de Educación Pública; editó la revista El Maestro; elaboró nuevos programas escolares; trajo a México intelectuales como Gabriela Mistral, Pedro Henríquez Ureña; hizo que se estudiaran las teorías de los más avanzados pedagogos internacionales; organizó conciertos musicales e impulsó la educación popular.
En 1928 apoyado por toda una generación de estudiantes, se lanzó como candidato independiente a la presidencia de la República, impulsado por el partido Antirreeleccionista contando con el apoyo de la promotora cultural Antonieta Rivas Mercado (quien se suicidaría por su amor en la catedral de Nuestra Señora de Paris, Francia) pero perdió ante Pascual Ortiz Rubio postulado por el PNR luego de lo cual abandona el país y se dedica a viajar. Volvió y fue nombrado Director de la Biblioteca México, miembro de la Academia de la Lengua y del Colegio Nacional, entre otros cargos y nombramientos.
Fue conocido como el “Maestro de la Juventud de América”. Algunas de sus obras son: “La Intelectualidad Mexicana”, “El Movimiento Intelectual Contemporáneo de México, “Divagaciones Literarias”, “La Raza Cósmica”, “Etica”, “Ulises Criollo”.
Murió en México en 1959.
