Ismael Vidales
Cuando don Benito Juárez ocupaba la Presidencia de la República, el país se encontraba en situación difícil por los repetidos pronunciamientos y problemas económicos del Tesoro Público. Con el propósito de poner remedio a esta situación, el 17 de julio de 1861 el licenciado Juárez decretó la suspensión de los pagos de la Deuda Pública; pero Inglaterra, España y Francia, no conformes con ello, organizaron una expedición para exigir al gobierno de México una satisfacción a sus agravios.
Cuando Juárez recibió el ultimátum, había derogado ya el decreto aludido, y ofreció satisfacer solamente las exigencias que fueran justas. Con esto, España e Inglaterra acordaron retirarse; pero Francia con pretextos, faltó a su palabra dada en el Trato sobre la ciudad de Puebla, defendida por los soldados mexicanos al mando del general Ignacio Zaragoza.
El ejército francés, superior en organización militar y armamento, fue derrotado por el ejército mexicano que estaba formado por soldados mal vestidos y armados.
Además de la importancia del triunfo, esto sirvió para levantar el espíritu de los mexicanos al derrotar a uno de los mejores ejércitos del mundo.
