Capaz de estudiar – a lo largo de los cinco años que durará su misión – mil millones de estrellas dentro de la Vía Láctea y en las galaxias vecinas, GAIA, cámara digital cuyo lanzamiento está previsto para el año 2013, elaborará un catálogo sin precedentes, en el que se especificará el brillo, las características espectrales, la posición y el desplazamiento tridimensional de cada objeto celeste observado.
Construida específicamente para una misión espacial, de acuerdo al portal de la Agencia Espacial Europea, GAIA cuenta con 106 detectores CCD, cuidadosamente ensamblados, que son una versión avanzada de los sensores que podemos encontrar en las cámaras digitales convencionales. Esta matriz de mil millones de pixeles constituirá el “ojo” de alta sensibilidad para cartografiar la Vía Láctea y para aumentar la sensibilidad de los sensores. El satélite que la transportará mantendrá su temperatura a -110°C.
La estructura de soporte de los CCDs y parte del satélite transportador están hechos de carburo de silicio, material con propiedades cerámicas, extraordinariamente resistente a los cambios de temperatura, el que originalmente se desarrolló como sustituto de los diamantes y que tiene como ventaja su baja densidad, pues la estructura de soporte, con los detectores, tiene una masa de apenas 20 kilogramos.
Operando a un millón de kilómetros de la tierra en dirección opuesta al sol, donde el movimiento orbital de nuestro planeta equilibra las fuerzas gravitatorias, creando un punto estable en el espacio y a medida que los telescopios de GAIA hacen un barrido del cielo, la luz de cada estrella llegará hasta el plano focal, dividido en cuatro secciones dedicadas a cartografiar su posición y desplazamiento en tres dimensiones, su color e intensidad y su espectro de emisión. Asimismo se estudiarán otros cuerpos celestes como quásares y galaxias, cerca de los límites del Universo observable.
