Zhou Feng Cheng, director del centro de estudios de prurito en Washington University School of Medicine, señala que es increíble que sabiendo que el 17% de los adultos tenemos en algún momento prurito y que no le damos importancia a pesar de lo molesto que es, no hay estudios profundos para demostrar el mecanismo fisiológico de esta condición.
Si bien es cierto que el prurito es asociado con enfermedades de la piel, también puede ser síntoma de enfermedades del hígado o del riñón o producido por la quimioterapia o por alguna alteración del sistema nervioso que activa lo que recientemente se conoce como el camino especial neurológico de la activación del prurito.
Lo interesante de este comentario es que tradicionalmente se había considerado que la transmisión de la señal del prurito era a través del sistema normal de las raíces de la medula espinal y después la identificación de la señal en el cerebro, pero estudios recientes descritos por este autor muestran que en las ratas y seguramente también en el ser humano, existen unas neuronas especiales en la cuerda espinal y en los receptores cerebrales para analizar el prurito o comezón y que cuando hay dolor que entra por otro sistema, disminuye el prurito y que cuando hay mucho prurito puede disminuir el dolor.
El sistema entonces es tan complejo y la molestia es tan irritante que se requiere darle mayor importancia y utilizar esta información para bloquear los nervios específicos como tratamiento en los casos de prurito intolerable.
