José Leal
La subcontratación masiva, o crowdsourcing (CS), consiste en la externalización de tareas organizacionales apoyada en la convocatoria abierta y de interés comunitario. Con este novedoso sistema de trabajo, empresas y ONG’s alrededor del mundo están logrando la movilización de un recurso social que hasta hace muy poco permanecía escondido, y que hoy la teleinformática está vitalizando con el desarrollo de dispositivos móviles baratos y poderosos en combinación con plataformas sociales como Facebook.
En su artículo «The Rise of Crowdsourcing» (revista WIRED, junio 2006), Jeff Howe explica cómo la recabación de información crítica, realizad tradicionalmente por el outsourcing de empresas especializadas, está siendo reemplazada por convocatorias abiertas al público. Ya para el año 2008, Howe y otros teóricos han consolidado el concepto del CS como una alternativa real a servicios exclusivos de grandes firmas de investigación de mercados, certificación de audiencias, monitoreo ambiental, asistencia social y muchas otras áreas de trabajo.
Hace unos días, por ejemplo, la firma Water Canary anunció la liberación de un dispositivo móvil de bajo costo (alrededor de 100 dólares por unidad) capaz de monitorear los indices de contaminación en reservas de agua fresca. De acuerdo con la revista mashable.com, la propuesta de Water Canary es un dispositivo capaz de detectar contaminantes en el agua mediante análisis de luz ultravioleta, y transmitirlos por radio frecuencia para su procesamiento centralizado. Con el despliegue masivo de estos sensores móviles entre las comunidades interesadas, las compañías de agua pueden monitorear en tiempo real y de manera intensiva la presencia de posibles contaminantes o focos de infección, sin la mediación de costosas firmas de certificación, cuyos servicios han marcado, hasta el día de hoy, la norma del ya conocido outsourcing. Con el Canary y tecnologías similares, empresas privadas y públicas están logrando formar alianzas con las comunidades interesadas para beneficio de todos.
La sofisticación de sistemas como Water Canary es impresionante y podría cambiar la forma en que organizaciones y empresas conectan con las comunidades en que participan. Sin embargo las técnicas de CS no son necesariamente tan complejas ya que el concepto aplica de igual forma para servicios que no requieren más que de un acceso a Internet. El auge de las redes sociales irrumpe en las estructuras tradicionales de información y comercio; desde la realización de encuestas de mercado hasta tareas de investigación y desarrollo están siendo, cada vez más, delegadas en sistemas comunitarios de información que abren la posibilidad de una mayor participación ciudadana en la toma de decisiones corporativas y gubernamentales.
En países como el nuestro, donde la ausencia de compromiso social del Estado ha exacerbado tanto informalidad económica y exclusión social, la utilización de sistemas de información móvil, junto con plataformas sociales dominantes, Facebook, Twitter, etcétera, podría impulsar una nueva cultura de solidaridad basada en la interacción de redes humanitarias, grupos ambientalistas y activistas sociales en beneficio de todos. La vigilancia de selvas amenazadas, la prevención de brotes epidémicos y el rescate de comunidades en pobreza extrema serían algunos de los objetivos principales para las nuevas formas de interacción social.
