Roxana Matica
Doctora residente en neurocirugía
Con la intención de motivar a los jóvenes a estudiar la carrera de medicina y la especialización en neurocirugía, me permito comentar un poco acerca de mi experiencia en esta bella y fascinante área del conocimiento médico.
Desde muy niña siempre tuve claro que quería médico, pues desde las primeras ocasiones en que fui paciente comprendí la importancia que significa el ayudar a la gente, así como lo valioso que es la salud para la felicidad de cada ser humano. Aunado a esto, siempre tuve el sueño de descubrir algo nuevo y dada mi curiosidad por el misterioso cerebro humano, estudié medicina con especialización en neurocirugía.
Aquí vale la pena resaltar que todas las neurociencias se ocupan de estudiar el cerebro y las estructuras del sistema nervioso. Este órgano es fascinante porque es tan complejo que lo podemos comparar al universo, si hablamos de la cantidad de conexiones neuronales y el flujo de información que viaja a través de ellas con instrucciones precisas. Pues si vemos una fotografía microscópica de las neuronas y una foto macroscópica del universo, ahí podemos percibir sus semejanzas. Además al igual que en el universo, dentro del cerebro existen muchas cosas por descubrir.
Volviendo a la parte de la educación médica y la elección de esta vocación, me resulta claro que no todos somos iguales debido a caracteres de personalidad y culturales. Por ello, a pesar de que los seres humanos venimos preparados de forma similar, no cualquiera puede ejercer la profesión de medicina pues se tiene que tener vocación para la misma, sobre todo en el área de neurocirugía. Esto a razón de que las experiencias a las que se enfrenta uno, dentro de esta rama médica, son bastante duras pero llenas de aprendizaje, pues se encuentra uno con pacientes con enfermedades de estadio final o traumas muy severos.
Otro punto maravilloso de la neurocirugía es que demanda que conozcas bien tus capacidades y límites como ser humano, dentro de tus conocimientos médicos, así como tener un alto nivel de control y autodisciplina. Pero sobre todo la satisfacción no tiene límites, cuando un paciente regresa sano a casa después de haber estado a un paso de la muerte. Ampliando este punto, recuerdo un caso de una joven de Rumania que tuvo un accidente y quedó paralizada después de salir de coma, fue un caso muy duro y la historia personal de esa chica era muy similar a la mía por eso me costó trabajo separar el aspecto emocional del profesional, debido a ello remarco que es importante que en neurocirugía aprendamos a tener empatía con el paciente, pero tengamos cuidado de no llegar a simpatizar emocionalmente con el mismo, pues podemos nublar el juicio de nuestras decisiones.
Por otro lado, es posible, que el factor cultural de cada país haga que existan pocas mujeres estudiando neurocirugía, pues resulta normal que la propia educación social lleve a las mujeres a otras profesiones, aunque no me gusta generalizar en este aspecto. Pero considero que formar una familia feliz y una carrera exitosa no se excluye, al contrario se complementan.
Hablando de los avances de la neurocirugía, tenemos primordialmente la neuronavegación, donde utilizamos mucho la computadora para modular las imágenes del cerebro y el sistema nervioso, con el objetivo de planear adecuadamente la operación quirúrgica que vamos a realizar. De igual forma remarco el acelerado avance tecnología microscópica y de imagenología, que nos permite tener un panorama más claro y amplio sobre el cerebro humano. Dentro de este tema, Alemania ofrece una gran cantidad de universidades y centros de investigación médica que permiten trabajan con la tecnología antes mencionada, por ello decidí estudiar en ese país y ejercer mi profesión en Braunschweig, que es una de la regiones más activas de Europa, en ese tema.
Continuando mi comentario, creo que es conveniente que existan más intercambios entre México y Europa. Yo he tenido la oportunidad de realizar intercambios en cuatro países europeos y eso me ha ayudado a abrir mi mente y así comprender mejor la profesión, tomando las mejores prácticas de cada país al que uno visita. Esperemos que las fronteras entre países se eliminen, hablando del conocimiento científico médico, ya que esto lograría potenciar la calidad de especialización de cada médico.
Por último quiero comentar que no hay nada difícil en la vida y dentro de medicina también, siempre y cuando estemos motivados por la pasión desinteresada de ayudar a la gente, pero si lo hacemos por dinero, por presión de nuestros padres o por alguna otra razón que no esté dentro de tu sueño, entonces sí será difícil.
