Cinthya Araiza
Obtención de energía del Líquido Amarilla
Tal vez nos parecería extraño y hasta desagradable pensar en lo útil que puede ser la purificación de la orina, especialmente para los astronautas. Ellos están capacitados para realizar este tipo de procedimientos durante su estancia en el espacio, ya que dicho líquido amarillo, se purifica completamente hasta convertirse en agua potable. Este famoso y extraño proceso se llama Water Recovery System, consiste en un sistema que permite a los astronautas beber su propia orina, evitando transportar al espacio miles de litros del preciado líquido.
Sin embargo, el cambio climático y los males que padece nuestro medio ambiente, han llevado a explorar nuevas formas de energías renovables y reciclables. Ante esto la tecnología ha encontrado un nuevo uso para la orina en el espacio; investigadores en la Universidad de Ohio, en Estados Unidos y de la Universidad Heriot-Watt de Escocia han descubierto una nueva función de la orina para producir hidrogeno, el cual se podría emplear para obtener energía renovable o bien para fertilizar cosechas de una forma ecológica. La producción de energía a base de la urea (ó carbamida, el mayor componente orgánico de la orina) puede representar una fuente energética inagotable.
A partir de estos estudios, se creó una batería que utiliza la urea y la aprovecha, y a diferencia de una normal, que obtiene energía mediante la reacción del metanol hidrógeno con el oxígeno, elementos que deben permanecer separados por una barrera al interior de la batería. La nueva y sofisticada batería de Heriot-Watt University, hace uso de un procedimiento algo diferente, y lleva por nombre Carbamide Power System. Dicho procedimiento consiste en que los componentes (tales como la membrana y catalizadores) son baratos y algunos, son fáciles de conseguir, como en el caso de la urea u orina. Lo interesante es que la batería, también se puede recargar al estar en contacto con el famoso líquido amarillo.
Para algunos países, la obtención de energía de la orina, no es nada nuevo ni en el espacio ni en la Tierra, ya que en Suecia por ejemplo, se ha comenzado por evaluar los mecanismos de redirección de la orina desde los sanitarios, y así ser utilizada como fines energéticos ó bien como fertilizantes ecológicos. Sería interesante y bastante viable que esto ocurriera en todos los países del mundo, sin embargo existe un inconveniente hasta el día de hoy, y es la escasez de tecnología accesible para el almacenamiento de la misma orina. Para contrarrestar dicha desventaja, la ciencia ya se ocupa de allanar campos para que esto sea posible; es de esperarse que pronto escuchemos hablar de un modelo más concreto para la obtención de energía a partir del líquido amarillo.
