Ismael Vidales
En todos los rincones de la Tierra la madre, en cualquiera de sus concepciones, tiene un lugar especial, y en nuestra sociedad la festividad dedicada a ella reviste una significación particular.
Los estudiosos de la psicología del mexicano como Santiago Ramírez, Francisco González Pineda,, Samuel Ramos, Octavio Paz y otros, reconocen que entre el hijo y la madre mexicanos existen vínculos muy especiales, y atribuyen a la separación prematura de ambos, muchos de los traumas que padece el mexicano y que lo caracterizan dándole un sello singular, expresado muchas veces en las canciones, casi todas del corte que cultivó José Alfredo Jiménez.
La madre ha tenido siempre un significado especialísimo, y habrá que hacer referencia a la tierra, a la que reconocemos como madre. Así, cuando alguien fallece se dice que ha sido recibido en los brazos de la “madre tierra”; también se habla de la “madre patria” al mencionar nuestra relación con España, y se habla de la “madre política” al citar a la suegra, ya que en realidad es bastante política en el papel que le toca desempeñar. También decimos “madre santísima” para referirnos a la virgen y, finalmente, también hablamos de la “madre naturaleza”. En todos estos casos siempre permanece subyacente un pensamiento de dependencia, abrigador a veces, protector otras y conflictivo también.
Tal vez mucho de esto tenga que ver con la idea que los antiguos tenían de la naturaleza a la que daban categoría de “madre creadora” . Astarté para los fenicios, Isis para los egipcios, Deméter para los griegos, Ceres para los romanos, fueron símbolos religiosos de la madre como representación de la gran fuerza del universo.
En todo el mundo se celebra el Día de las Madres, y si no se hace en la misma fecha, 10 de mayo, como en México, si hay la aceptación general de dedicar un día cada año para honrarlas y rendirle homenaje.
El Día de las Madres se inició oficialmente en los Estados Unidos gracias a la idea y organización que a este acto dio Anna Jarvis, originaria de Grafton, Virginia Occidental, quien propuso que el segundo domingo del mes de mayo quienes tuvieran una madre viva lucieran un clavel rojo y quienes la hubieran perdido llevaran un clavel blanco.
La Iglesia Metodista en su conferencia general celebrada en Mineápolis aprobó reconocer a la señorita Jarvis como la iniciadora y mejor promotora del Día de las Madres. Más tarde el Congreso de los Estados Unidos, en Washington, aprobó oficialmente la observancia de esta festividad, dictando tal resolución el presidente Wilson el 9 de mayo de 1914.
Todo esto tiene orígenes más remotos pues se cuenta que ya en Inglaterra ocurría esta celebración en tiempos de cuaresma, y antes que Inglaterra otros pueblos tuvieron festividades semejantes aunque en distinta época del año.
En 1872 Julia Ward Howe propuso que el 2 de junio fuera dedicado a honrar a las madres, y ella personalmente mantuvo esta festividad en su ciudad de Boston. Más tarde en Kentucky la profesora Mary Towles Seasseen prosiguió con la idea de establecer un día para honrar a la madre; esto fue por el año de 1887. La idea se fue fortaleciendo y en 1904 se unió Frank E. Hering, quien apoyó mucho este movimiento en South Bend, Indiana.
En México el día de las Madres fue celebrado por primera vez el 10 de mayo de 1922, a iniciativa del joven periodista Rafael Alducin (fundador del diario Excélsior). Años después el presidente Manuel Ávila Camacho colocó la primera piedra del monumento a la Madre en la entrada del bulevar Sullivan, donde antes estuviera la estación de los Ferrocarriles; esto ocurrió el 10 de mayo de 1944, Más tarde el presidente Miguel Alemán fortaleció esta idea de honrar a las madres el 10 de mayo, y se estableció el día de asueto y su inclusión como tema en los programas escolares.
Rafael Alducin nació en Chalchicomula (hoy Cd. Serdán), Puebla, el 22 de enero de 1889. Estudió en el liceo Fournier de Puebla, en el colegio Inglés y en escuelas estatales. En la capital de la República fue diputado propietario por el IX distrito del D.F., cargo que ocupó brevemente pues pidió licencia indefinida. Como periodista fundó el Automóvil de México, en 1915 adquirió Revista de Revistas, y dos años más tarde fundó el periódico Excélsior introduciendo grandes innovaciones en el periodismo mexicano. Murió en 1924 a consecuencia de una caída de un caballo.
De la madre se han dicho muchas cosas; se han escrito poemas, libros; se han hecho esculturas, pinturas, festivales. Napoleón dijo: “El porvenir de un hijo es obra de su madre” y Calderón de la Barca escribió: “No hables mal de las mujeres, la más humilde, te digo, es digna de estimación, porque al fin de ella nacimos”.
