José Leal
Según la revista WIRED, parece que en la visión futura de Google, toda herramienta inventada, desde la rueda, está destinada convertirse en parte de un smatrphone; la «navaja suiza» digital de nuestros tiempos. Próximamente, Google Wallet podría ser el servicio que acabe con una de las más arraigadas costumbres humanas: la billetera. En esencia, el Wallet permitirá que el usuario incorpore al smartphone todas sus tarjetas de crédito y cuentas bancarias, que podrán ser utilizadas en los puntos de venta tradicionales. Si, por ejemplo, uno se encuentra en la estación de combustible y requiere de pagar una compra, en lugar de pasar la tarjeta bancaria por la terminal del vendedor, abre la aplicación Wallet en el móvil y teclea el NIP, sostiene el dispositivo cerca de la terminal un instante y listo; el importe de la compra queda inmediatamente transferido desde la cuenta de crédito o débito activada.
El secreto del Wallet está en un microchip de comunicación a corta distancia llamado NFC (Near Field Communication), que es capaz de intercambiar información con las terminales de venta a unos cuantos centímetros solamente. En lo que se refiere a hardware, el NFC es la principal apuesta de Google desde el Android, cuyas ventas han quedado muy por debajo de la expectativas de la firma. El Wallet es una solución simple y directa que busca el liderazgo en el segmento de los sistemas móviles de pago y podría revolucionar nuestra forma de llevar el dinero, integrando monedero electrónico y tarjetas bancarias al dispositivo móvil. Con este potencial a la vista, se espera que Apple -creadora de los exitosos iPhone y iPad- incorpore próximamente a su linea de productos algún sistema parecido al NFC.
Por ahora el Wallet está limitado a los Estados Unidos a través de Citybank, sin embargo Google planea ampliar progresivamente sus convenios bancarios y territorios comerciales, tarea en que demandará un monumental despliegue de dispositivos de cobranza en los puntos de venta.
