Traducido por Alejandro Ramos de la Peña
Las suturas pueden generar complicaciones, tales como hiperplasia de la capa íntima, en la que las células responden al trauma de la aguja y el hilo por la proliferación de células en la pared interior de los vasos sanguíneos, haciendo que se estreche en ese punto. Esto aumenta el riesgo de formación de un coágulo de sangre el cual se puede adherir y obstruir el flujo sanguíneo. Además, las suturas pueden desencadenar una respuesta inmune, dando lugar a tejido inflamado que también aumenta el riesgo de un bloqueo.
Un equipo encabezado por Geoffrey Gurtner de la Universidad de Stanford ha desarrollado una forma de unir vasos sanguíneos sin puntos de sutura.
Inicialmente, Gurtner consideró el uso de hielo para unir los vasos sanguíneos, ya que este podría llenar la luz, el espacio interior de los vasos sanguíneos, para mantener abiertos los dos extremos en su diámetro total el tiempo suficiente para pegarlos. El problema de este procedimiento fue el manejo de las temperaturas para mantener el microfragmento de hielo sólido.
Poco después de llegar a Stanford en 2005, Gurtner se acercó a Gerald Fuller, profesor de ingeniería química y a Fletcher Jones II profesor en la Facultad de Ingeniería, para preguntarles si sabían de una sustancia que pudiera convertirse fácilmente de líquido a sólida y de nuevo a un líquido, y que su uso fuera seguro para cirugía vascular. Fuller sugirió inmediatamente un poloxámero termorreversibles aprobados por la Administración de Drogas y Alimentos llamado poloxámero 407. Está construido con bloques de polímeros cuyas propiedades pueden ser revertidas mediante el calor.
Fuller se unió a Jayakumar Rajadas, PhD, director del Laboratorio de Biomateriales de Stanford y Administración Avanzada de Medicamentos, para modificar el poloxámero para que se conviertiera a sólido y elástico cuando se calienta por encima de la temperatura del cuerpo sin causar daño, pero al mismo tiempo capaz de disolverse en el torrente sanguíneo cuando se enfría. En un experimento el poloxámero fue utilizado para distender las dos aberturas de un vaso sanguíneo roto, lo que permitió a los investigadores a unirlos con precisión.
Los investigadores utilizaron una lámpara halógena simple para calentar el gel. En pruebas con animales, la técnica resultó ser cinco veces más rápido que el método tradicional de sutura a mano, según el estudio. También resulto en una menor inflamación y cicatrización después de dos años. El método funcionó incluso en vasos sanguíneos extremadamente delgados – sólo 0,2 mm de ancho – que habrían sido demasiado pequeños y delicados para soportar la sutura.
Los poloxámeros se han utilizado antes como un vehículo para el transporte de fármacos, incluyendo quimioterapia, vacunas y terapias antivirales. Los investigadores han utilizado poloxámero 407 para ocluir los vasos sanguíneos en animales de experimentación con el propósito de evaluar la seguridad del gel y la eficacia en la llamada «cirugía de corazón latiendo» en el que determinados vasos deben ser bloqueado temporalmente para mejorar la visibilidad de los cirujanos que realizan un bypass de arteria coronaria.
Aunque otros métodos de suturas se han desarrollado, por lo general no han dado mejores resultados, dijeron los autores. «A menudo, el uso de microclips, grapas o imanes es traumático para los vasos sanguíneos lo cual conduce a tasas de fracaso comparables o superiores a la tradicional anastomosis suturada», señalaron.
«Este es un nuevo enfoque de la anastomosis que podrían desempeñar un papel importante en la cirugía microvascular», dijo Frank Sellke, MD, jefe de cirugía cardiotorácica en el Centro Médico de la Universidad Brown y editor asociado de la Revista de Cirugía Torácica y Cardiovascular, que no participó en el estudio. «Pero lo que realmente necesita para demostrar que es viable son los ensayos clínicos.»
Los autores señalan que se deben realizar nuevas pruebas en animales de gran tamaño, antes de comenzar con los ensayos en humanos, pero se debe tomar en cuenta que todos los componentes utilizados en la técnica ya han sido aprobados por la FDA.
Gurtner dijo que “la nueva técnica podría cubrir una enorme necesidad insatisfecha y ser especialmente útil en cirugías mínimamente invasivas, en las que la manipulación de las suturas se lleva a un nuevo nivel de dificultad”.
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