Contaminación no sólo significa basura y humo

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Milton Maciel Mata Guerrero / Divulgador Científico.

milton.ciencia@gmail.com

 

Los seres humanos consumimos directa o indirectamente enormes cantidades de todo tipo de recursos tales como: agua, combustibles fósiles, energía eléctrica, recursos minerales, materias primas y materiales diversos, etc.

Los seres humanos consumimos recursos y como resultado producimos desechos que contaminan nuestro planeta. Cada segundo una incontable cantidad de contaminantes son tirados al suelo, arrojados al océano y liberados a la atmósfera. Dicha contaminación no perjudica solamente a la humanidad sino a todos los demás seres vivos que habitan en el planeta Tierra.

En nuestro planeta habitamos alrededor de 7,000 millones de seres humanos, que en total producimos más de 1,000 millones de toneladas de residuos o desechos anualmente, es decir, más de 1 billón (un millón de millones) de kilogramos. Dicha cantidad equivale a un promedio de unos 150 kilogramos por cada ser humano.

Debido al crecimiento acelerado y desmedido de las grandes ciudades del mundo la cantidad de desechos producidos se ha incrementado considerablemente, ya que es en las grandes urbes en donde se produce la mayor cantidad de desechos.

Un habitante promedio de una ciudad de primer mundo puede fácilmente generar más de 500 kilogramos de desechos en un año, esta cantidad de desechos es mucho mayor que la generada por quienes viven en zonas no urbanizadas.

Es importante señalar que durante la construcción de dichas ciudades también se produce una considerable cantidad de desechos, es decir, se produce contaminación.

No todos producimos la misma cantidad de basura, por ejemplo, en un día un habitante del continente africano produce en promedio unos 100 gramos, un latinoamericano 1 kilogramo y un estadounidense más de 2 kilogramos.

Es importante considerar que la contaminación no tiene que ver únicamente con los contaminantes que son tirados al suelo, arrojados al océano y liberados a la atmósfera; también existen otros tipos de contaminación, por ejemplo, la acústica o auditiva y la lumínica.

La contaminación acústica o auditiva es básicamente el ruido generado por las actividades humanas. El tráfico vehicular es el mejor ejemplo de este tipo de contaminación, aunque no es el único, podríamos también mencionar a la industria en general como otro gran generador de ruido.

La contaminación auditiva produce efectos nocivos en nuestra salud, no sólo física sino también mental.

Uno de los efectos más negativos que produce en nosotros el ruido ambiental es el estrés, el cual puede llegar a afectar de manera importante nuestra calidad de vida.

La contaminación lumínica se refiere a la iluminación artificial nocturna excesiva o innecesaria. Este tipo de contaminación es un problema que aqueja a las grandes urbes del mundo entero.

La manifestación más evidente de la contaminación lumínica es el aumento del brillo del cielo nocturno, lo cual causa una disminución considerable en la visibilidad de las estrellas y demás cuerpos celestes.

La iluminación artificial intensa puede trastocar también nuestra calidad de vida.

Todos queremos vivir en un mundo mejor, por eso todos debemos poner de nuestra parte para poder lograrlo.

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