Por Frank Jordans y Seth Borenstein
Traducido por Alejandro Ramos de la Peña
Uno de los postulados fundamentales de la física – que nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz – tal vez sea eliminado por una partícula subatómica, el neutrino, que desafía las teorías de Albert Einstein.
Los científicos de la Organización Europea de Investigación Nuclear (CERN), que es el laboratorio de física más grande del mundo, han registrado a neutrinos viajando más rápido que la luz. Eso es algo que, según la teoría especial de 1905 de Einstein de la relatividad – la famosa E=mc 2– simplemente no es posible.
«La idea que la mayoría de la gente tiene es que esto no puede ser cierto, esto no puede ser real», dijo James Gillies, vocero de la CERN. La organización, financió parte del experimento, que no está relacionada con el Gran Colisionador de Hadrones de 10 mil millones de USD que también se encuentra localizado en el sitio.
Gillies dijo que las lecturas obtenidas por los investigadores fueron tan sorprendentes que están pidiendo a otros que verifiquen de forma independiente las mediciones antes de reclamarlo como un descubrimiento real. «Están invitando a la comunidad científica para que vean lo que han hecho y escudriñen con gran detalle, y lo ideal es que en otra parte del mundo repitan las mediciones», dijo.
Los científicos del Fermilab en Chicago se han comprometido a comenzar a trabajar de inmediato en dicha comprobación. «Es un shock», dijo Stephen Parke jefe teórico del Fermilab, quien no formó parte de la investigación en Ginebra. «Esto va a causarnos problemas, no hay duda de que, sí es verdad.»
El equipo de Chicago había obtenido resultados similares de partículas subatómicas viajando a una velocidad superior a la de la luz en 2007, pero estos fueron obtenidos con un margen de error muy grande lo cual le eliminó su trascendencia científica.
Algunos científicos que no pertenecen al CERN han expresado su escepticismo ante la afirmación de este centro en cuanto a que los neutrinos – una de las partículas más extrañas conocidas en la física – rompieron la barrera de velocidad cósmica de 186.282 millas por segundo (299,792 kilometros por segundo).
El presidente del departamento de física de la Universidad de Maryland, Drew Baden calificó al hallazgo como una «alfombra voladora», algo que era demasiado fantástico para ser creíble.
El CERN explica que el experimento consistió en lanzar un haz de neutrinos desde un acelerador de partículas cerca de Ginebra, a un laboratorio a 454 millas (730 km) de distancia, en Italia, viajando 60 nanosegundos más rápido que la velocidad de la luz. Los científicos calcularon el margen de error en sólo 10 nanosegundos, lo cual establece una diferencia estadísticamente significativa. Pero teniendo en cuenta las enormes implicaciones del hallazgo, han pasado meses de revisión para asegurarse de que no hubo fallas en el experimento.
En la imagen se aprecia una foto de archivo del 28 de diciembre 1934, en donde Albert Einstein ofreció una conferencia en la reunión de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia en el auditorio de la Instituto Carnegie de Tecnología en Pittsburgh.
«No hemos encontrado ningún efecto instrumental que podría explicar el resultado de la medición», dijo Antonio Ereditato, un físico de la Universidad de Berna, Suiza, quien estuvo involucrado en el experimento conocido como OPERA.
Los investigadores ahora están buscando a los Estados Unidos y Japón para confirmar los resultados.
El Fermilab que está situado cerca de Chicago sería capaz de realizar un experimento similar de neutrinos, dijo Stavros Katsanevas, el subdirector del Instituto Nacional de Francia para la Investigación Nuclear y Física de Partículas. El Instituto colaboró con el Laboratorio Nacional Gran Sasso de Italia para el experimento en el CERN.
Katsanevas dijo que la ayuda podría provenir del experimento T2K en Japón, sin embargo, que está actualmente suspendido después del terremoto devastador el 11 de marzo y el tsunami.
Los científicos están de acuerdo en que si se confirman los resultados, esto obligaría a un replanteamiento fundamental de las leyes de la naturaleza.
La teoría de la relatividad especial de Einstein que dice que la energía es igual a la masa multiplicada por la velocidad de la luz al cuadrado brinda un sustento a «casi todo en la física moderna», dijo John Ellis, físico teórico del CERN, que no participó en el experimento.
