Por Kristin Lewotsky.
Traducido por Alejandro Ramos de la Peña
Para los vehículos de combate como los tanques de guerra es muy importante contar con una cubierta ligera de protección ya que cualquier blindaje adicional, por lo general, agrega un peso adicional, disminuye la movilidad e incrementa la vulnerabilidad a los ataques. Para solucionar esta necesidad se ha desarrollado la tecnología ADAPTIV, la cual es un sistema de blindaje basado en la modificación de la imagen infrarroja que genera la armadura.
La parte más importante del sistema es un microcontrolador que controla los datos de temperatura y ajusta el flujo de corriente a cada píxel en tiempo real para ajustar la temperatura de la superficie del vehículo sobre una base de píxel por píxel para generar la imagen adecuada. Por otra parte, el sistema puede utilizar la retroalimentación de una cámara infrarroja para ajustar la temperatura de las placas hexagonales con el ambiente, con lo que el vehículo aparece como invisible ante las cámaras de infrarrojos. «Lo bueno es que puedes hacerlo con mucha precisión», dice el director del proyecto Peder Sjölund, señalando que el sistema proporciona un control de temperatura de 1 ° C.
Cada placa hexagonal cuenta con su propio circuito electrónico lo cual le proporciona capacidad de diagnóstico. El sistema aprovecha las comunicaciones inalámbricas, lo que le permite dejar libre la banda de comunicación que transmite los datos del vehículo. Estos atributos son importantes en los vehículos militares actuales, ya que cuentan con una amplia gama de tecnologías furtivas que consumen un amplio ancho de banda, no sólo en términos de comunicaciones de datos, sino también en cuanto a la atención del operador. La empresa BAE ha probado el sistema en un vehículo de combate CV90. «Hay un gran número de otros sistemas a bordo y el verdadero truco es integrar a todos de tal manera que se reduzca en lo posible el estrés y la carga de trabajo que se está poniendo en el equipo», dice Michael Sweeney de BAE.
Desde el principio, el equipo de diseño se concentró en hacer al sistema tan rentable como fuera posible mediante el aprovechamiento de componentes comerciales. La filosofía de diseño presenta una lista de desafíos, incluyendo la búsqueda de componentes lo suficientemente robustos con tiempos de vida adecuado, y también los ciclos de vida. Después de todo, la electrónica de consumo cuenta con ciclos de vida que son una fracción de la vida útil de un vehículo de combate.
Una pregunta obvia que viene a la mente sobre la cubierta inteligente es el consumo de energía. A pesar de que un vehículo de combate cuenta con una batería y un alternador, el alto nivel en el consumo de energía puede ser una limitante. Además, los circuitos electrónicos tienden a producir calor, incrementando la posibilidad de que cada circuito destinado a monitorear y establecer un nivel de temperatura en cada placa hexagonal, pueda crear calor, el cual debe regularse. De acuerdo con Sjölund, el sistema consume algo de energía cuando está en transición hacia una imagen térmica específica. Una vez que las piezas han alcanzado la temperatura correcta, la cubierta inteligente requiere un mínimo consumo de energía para mantener una condición estacionaria.
Existe otra aplicación militar, que es de mayor interés que el camuflaje: evitar el ataque mediante la identificación de unidades aliadas o enemigas. La cubierta puede crear grandes etiquetas inteligentes de identificación en la forma de símbolos de calentamiento o enfriamiento que se pueden identificar fácilmente. Estas etiquetas o símbolos se pueden distinguir incluso a grandes distancias por las fuerzas aliadas mediante el uso de sensores infrarrojos de imagen como sensores de vigilancia o equipos de reconocimiento. «Los símbolos se pueden activar y desactivar a voluntad, o colocar en cualquier lugar en el vehículo para mejorar la percepción», dice Sjölund.
Aunque la tecnología ADAPTIV sólo se ha demostrado en los vehículos de tierra, BAE dice que podría aplicarse fácilmente a los helicópteros y buques de superficie.
En la imagen se observa como mediante el uso de bombas termoeléctricas la cubierta especial puede hacer que un vehículo armado pueda parecer un vehículo convencional.
