Gabriel Leyva
A principios del siglo 19 comenzó un movimiento social en Inglaterra conocido como el ludismo. Liderado principalmente por trabajadores de la industria textil, estos protestaban –normalmente con la destrucción de máquinas textiles – contra los cambios tecnológicos traídos por la revolución industrial. Según ellos estos avances estaban destruyendo su modo de vida, y a la larga la tecnología iba a causar el colapso de la sociedad al reemplazar a todos los trabajadores. Afortunadamente esto no sucedió, y eventualmente a esto se le conoció como la falacia lúdica. Sin embargo vivimos en una era en la cual el crecimiento tecnológico se ha vuelto increíblemente rápido, y las computadoras ahora pueden hacer cosas que eran impensables hasta hace poco, realizando trabajos que costaban muchas horas de trabajo en una fracción del tiempo. Hay quienes piensan que estamos a punto de ver como la pesadilla de los ludistas se vuelve realidad, con más seres humanos siendo reemplazados por maquinas, y con pocos trabajos siendo creados para compensar la pérdida.
La razón por la cual la tecnología no ha destruido a la sociedad es muy simple. Hasta ahora, los incrementos en productividad han sido alcanzados por los incrementos en consumo. La riqueza generada por la tecnología hace que se generen nuevos empleos. Una sociedad industrializada empieza a demandar a más servicios y así las personas desplazadas por los cambios tecnológicos se mueven a nuevas industrias en auge. Un ejemplo perfecto de esto es lo que hizo Henry Ford, el padre de la producción automatizada. Ford creo sistemas de producción usando maquinas que incrementaron la productividad de la industria automotriz al punto de que los carros se volvieron accesibles al público general. Así mismo Ford se aseguraba de pagar sueldos opcionales para atraer trabajadores con habilidades en alta demanda y además para que sus propios empleados fueran capaces de comprar los carros que producían. En otras palabras, los incrementos en productividad hacen que los precios bajen y por lo tanto que la demanda suba, eventualmente creando más riqueza en general. Pero esto solo es cierto mientras la productividad y el consumo se mantengan al mismo nivel. La preocupación actual es que estamos entrando en una etapa donde la tecnología incremente a nivel exponencial, mientras que el consumo sigue incrementando de manera lineal. No se necesita ser un experto para entender como esto puede causar grandes problemas. En Estados Unidos los altos niveles de desempleo continúan a pesar de que el sector corporativo le va muy bien, con ganancias records en los últimos meses. La explicación convencional es que el crecimiento anual simplemente no es lo suficientemente grande para re emplear a todas las personas que perdieron sus trabajos en los últimos años. Aunque esto es cierto, otra posible explicación es que esto está siendo causado en parte por los increíbles avances tecnológicos de los últimos años. La automatización computarizada y los avances en inteligencia artificial, que incluyen maquinas que aprende, traducción de lenguajes, y software de reconocimiento de patrones y habla están haciendo que muchos trabajos se vuelvan obsoletos
Por ejemplo muchos abogados se dedican a hacer investigación legal, que consiste en estudiar casos y leyes para encontrar precedentes. Pero ahora existen programas que pueden buscar en la ley de casos, evaluar los problemas y hacer conclusiones tan bien o mejor que cualquier persona, y todo esto en una fracción del costo y del tiempo. Los radiólogos, quienes pueden llegar a ganar 300,000 dólares al año en Estados Unidos después de 13 años de estudio, también se encuentran en una posición similar. No es solo el hecho de que este tipo de estudios pueden ser hechos en India a mucho menor costo. Ahora hay programas de reconocimiento de patrones que pueden hacer la mayor parte del trabajo que hace un radiólogo y por 1/100 del costo. Básicamente el miedo es que hemos llegado al punto donde muchas funciones que siempre hemos considerado intrínsecamente humanas como la investigación hora pueden ser realizadas por máquinas. Y esto es solo el comienzo, la inteligencia artificial aun está en su infancia y más avances podrían volver obsoletos otros trabajos mucho más complejos en poco tiempo.
Claro que no todos ven las cosas así de negras. Hay quienes opinan que los avances tecnológicos que estamos viviendo deberían ser vistos como una herramienta, no como un oponente. Marina Gorbis del instituto para el Futuro en Palo Alto California dice que las nuevas máquinas nos van a amplificar, y vamos a poder lograr cosas inimaginables. Es difícil saber qué tan cierto es esto, pero la verdad es que la tecnología si ha traído nuevas oportunidades. Ahora cualquier persona con un poco de habilidad para programar y una idea puede crear una aplicación para la AppStore de Mac y ganar un poco de dinero. Si este tipo de cosas serán suficiente para reemplazar los trabajos que se han perdido aún se tiene que ver.
