Cinthya Araiza
Hoy por hoy, vivimos en tiempos en donde cada vez somos más vulnerables y propensos a todo tipo de enfermedades y malestares. Sin duda alguna, estamos cerca de vivir un momento inexorable de nuestra historia como especie, sucesos que van más allá de conflictos sociales y ecológicos…todo indica que en realidad, somos frágiles a estos cambios tan bruscos. Sin embargo, el ser humano ha demostrado tener la capacidad de enfrenar y combatir todo mal, gracias a los grandes avances en la ciencia y tecnología. Uno de los más grandes retos para el hombre es precisamente la lucha contra enfermedades fatales como lo es el Cáncer. En los últimos años dicha enfermedad ha cobrado la vida de miles de víctimas, especialmente mujeres con el terrible Cáncer de mama. Si bien es verdad que diariamente mueren alrededor de 15 mujeres por esta enfermedad, tan sólo en nuestro país, las cifras globales son devastadoras.
Recientes estudios de un grupo de investigadores de la Universidad de Tecnología de Chalmers han desarrollado nuevas técnicas para el diagnóstico y tratamiento para el Cáncer con la ayuda de microondas, pues éstos, pudieran jugar un rol significativo en la incansable batalla contra la fatal enfermedad. Las técnicas pudieran ser efectivas en la mayoría de los pacientes, dándoles una esperanza más de vida. Ante este hecho, los estudios ya están siendo planeados y evaluados para su aprobación. Dentro del proyecto protagonizado por los expertos de Chalmers, esperan ser capaces de probar con dos técnicas diferentes en pacientes dentro de los siguientes 6 meses. Comúnmente se utilizan técnicas como la mamografía alternativa ó los rayos X, también la hypertemia, que tiene como objetivo tratar tumores en la cabeza y cuello del paciente, mediante el calor en células cancerígenas. Los investigadores usarían las microondas para crear imágenes médicas más precisas, método mejor conocido como tomografía de microondas; recientemente se ha desarrollado un sistema para detectar el cáncer de seno con esta nueva técnica al obtener imágenes en tercera dimensión que demuestran un notable contraste entre los tejidos malignos y los benignos, en comparación con las imágenes que se obtienen con los rayos X, facilitando la detección oportuna de tumores muy pequeños que pudieran están “escondidos” detrás de un tejido sano.
A diferencia de las técnicas comúnmente utilizadas, una tomografía de microondas emite dosis insignificantes de la radiación no ionizante, esto es menos de las cientos de radiaciones a las que una persona está expuesta al hablar por un celular. La idea es utilizar dicha técnica junto con un tratamiento de camilla, equipada con soportes especiales, haciéndolo más cómodo que una mamografía; no sólo esto, sino que dicho método es también más económico por dos razones principales: el equipo de microondas no es costoso y las claras y precisas imágenes les facilitan el trabajo a los médicos especialistas. El cuanto al método de la hypertemia-anteriormente mencionado-junto con la radioterapia y la quimioterapia, pueden complicar y duplicar las posibilidades de largo plazo para la cura de ciertos tipos de cáncer, como ocurre con el cáncer cervicouterino.
Ante esto, los investigadores de Chalmers han tomado cartas en el asunto y están por desarrollar un nuevo sistema de hypertemia que pueda alcanzar los tumores más profundos de la cabeza y cuello y con mayor precisión y sin dañar los tejidos sanos del paciente. Con el tiempo, ellos planean combinar ambos métodos que podrían ser utilizados no sólo para cuello, cabeza y senos, sino para todo el cuerpo. Los expertos tienen fe en su proyecto y creen que las microondas tienen un gran potencial en el área médica. La tecnología de microondas ya se utiliza en el “Strokefinder”, un casco que puede distinguir entre coágulos de sangre y el sangrado en el cerebro, que por cierto se encuentra en la fase de pruebas clínicas para ser utilizado en el Hospital de Sanhlgrenska.
