(Tomado de RT)
El vertedero llamado «Bordo Poniente», recibió como máximo alrededor de 12.000 toneladas de desechos diariamente. Esta cantidad de basura se debe a la sobrepoblación de la zona conurbada de la Ciudad de México, cuyas estimaciones la cifran en casi 20 millones de personas.
Marcelo Ebrard, jefe del gobierno capitalino, anunció que a partir de este lunes 19 de diciembre el basurero ya no acepta residuos, sino que empezará a transformar la basura en energía en instalaciones cercanas. Recientemente, en la capital mexicana se han construido plantas nuevas de reciclaje y composta que ayudarán a eliminar el basurero y reciclar las toneladas de basura que en él se encuentran.
“El Bordo Poniente” fue abierto hace un cuarto del siglo, en el fondo del lago seco de Texcoco; ocupa un territorio de unas 375 hectáreas. En total ha recibido más de 76 millones de toneladas de basura durante su vida útil. Sólo para comparar, la capacidad del “Titánic” era de cerca de 52,310 toneladas. El basurero es tan enorme, que algunas hondonadas alcanzan hasta 17 metros de profundidad.
El gobierno local tiene como meta disminuir las emisiones de bióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero. Según los expertos, el basurero arrojaba hasta dos millones de toneladas de sustancias tóxicas a la atmósfera.
Junto con el cierre se ha iniciado la supervisión del mismo para evitar que se siga vertiendo ilegalmente la basura, además de un programa para el procesamiento de sus desechos orgánicos en abono, según Ebrard. Las autoridades piensan transformar el gas de carbono generado por la quema de los residuos en energía.
