Sin autor conocido
Soy el príncipe de la alegría, el compañero de todas las parrandas, me gusta la música y el relajo, soy el mensajero de la muerte y el rey del mundo.
Yo estoy presente en todas partes, en todas las fiestas.
Yo le pongo el ambiente hasta a los funerales.
Cualquier reunión es puro aburrimiento si no estoy yo presente.
Yo fabrico adulterios, hago nacer pensamientos negros y crímenes.
A los jóvenes los hago inmorales y luego me burlo de ellos.
Soy el padre de la corrupción y de la desgracia.
Enveneno a las personas, destruyo los hogares, me gusta la depravación, ocasiono locura, asesinatos o suicidios…y me gusta, me siento satisfecho.
Yo destruyo familias, me gusta la degeneración, los conflictos y los accidentes, especialmente me gusta cuando atropello a las ancianas o a los niños.
Hago nacer imbéciles, raquíticos, enfermos de por vida.
Hago que se maten entre hermanos y la verdad… sería muy feliz si lograra convertir a este mundo en un manicomio, o en un presidio lleno de criminales.
Yo nazco en todas partes, lo mismo en el maguey que en el maíz, en la cebada que en la uva, en el arroz o en el trigo, en la caña o en la alfalfa.
Mi reino es el vicio y mis esclavos los hombres.
¿Me conoces? Soy el alcohol.

