El narcisismo y la mentalización de los enfermos

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Mentalización, con este nombre se reconoce la capacidad genéticamente determinada, pre-programada en el cerebro humano, para es-pontáneamente, generalmente sin esfuerzo consciente, interpretar los estados mentales que le dan dirección, intencionalidad y significado a la conducta humana y nos permiten predecir nuestra conducta y la conducta de otras personas. Nos es útil conocer este concepto en psiquiatría y psicoterapia, pues nos permite observar uno de los problemas mayores para que una persona pueda atender sus problemas y aliviarlos o curar-los. Cuando no hay avance o cambios en su tratamiento, a pesar de seguir un trabajo adecuado y suficiente en cuanto a técnica y manejo, podemos decir que su capacidad de mentalización está dañada irreversiblemente, y dará un mal pronóstico o más negativo a ese caso.

No importa cuántas horas más o menos se trabajen; importa la calidad de la capacidad de “mentalizar”, y por ello el objetivo que se debe seguir en terapia debe considerar explicar cómo la persona ha desarrollado sus mecanismos para la mentalización, y así comprender cómo se llega a la adaptación, vista ésta como protección contra la adversidad y la vulnerabilidad, y la regulación del apego. Bleiberg, destacado psiquiatra y psicoanalista regio-montano, es una autoridad en el tema en el ámbito inter-nacional, y por su experiencia en la Clínica Menninger, del Departamento de Psiquiatría del Baylor College of Medicine, nos compartió su propuesta de un modelo del desarrollo patológico de la mentalización que conduce a los trastornos dramáticos de la personalidad en nuestro reciente Congreso Internacional de la Enseñanza de la Psiquiatría, como parte de los festejos del XL Aniversario de nuestro inicio formal como Departamento dentro del Hospital Universitario, de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

UN MECANISMO DE AUTO-CORRECCIÓN (REGULACIÓN NARCISISTA)

Bleiberg resume en su presentación citas básicas desde el trabajo clásico de S. Freud, Inhibición, Sintoma y Angustia (pág. 167, 1926) para explicar la vulnerabilidad narcisista ante todo lo que sucede en nuestro ambiente social, fa-miliar e interpersonal o individual: Podemos ahora resumir esta secuencia, angustia-peligro-pasividad y desamparo… Una situación de peligro es una situación de pasividad y desamparo que ha sido experimentada, reconocida, recordada y anticipada. La angustia es la reacción original a la pasividad y el desamparo durante la experiencia traumática, y es posteriormente reproducida durante la situación de peligro como una señal para obtener ayuda. El ego (el yo o la parte de la persona que organiza todo lo que percibimos o sentimos internamente en interacción con el ambiente y en consecuencia ejecuta acciones que resumen respuestas a lo que sucede), que experimentó el trauma pasivamente, ahora lo repite activamente en una versión atenuada, con la esperanza de ser capaz de dirigir su curso… Cambiando de pasividad a actividad intentan controlar la experiencia psíquicamente. RASGOS Y DISPOSICIONES NECESARIAS PARA LA COOPERACIÓN ADAPTATIVA1. Disposición a interrumpir el apego y la reciprocidad para evitar el ser dañado (huida-o-lucha) y poder compe-tir.2. La capacidad para evaluar cuándo y qué tanto activar una disposición o la otra: mentalización. En el punto 1, la persona tiene que analizar su situación cuando percibe el peligro o experiencia traumática, y tomar medidas para resguardarse de ese estímulo dañino (situación interpersonal, familiar o social) concluyendo que lo expone a riesgos, a sufrimiento interno o maltrato en toda la extensión de la palabra, pues lo físico es psicológico y viceversa. Entonces, tomará decisiones que se asientan en conductas que rompan la pasividad y sometimiento a la adversidad. Para ello debe abandonar la conducta de apego a su agresor (pareja, amigos, familia, grupo social). La segunda condición es que el sujeto decida en qué momento o con qué tiempo hacerlo. La mentalización es la capacidad para evaluar cuan-do y que tanto activar una disposición o la otra (mantener o deshacer el apego). Aunque se dice fácil, esto es extremadamente complicado para quienes han sostenido que “madurez” es vivir al servicio de relaciones fraternas, familiares y sociales con lealtad más allá de la forma que el que la recibe la ofrezca. Entender las intenciones de quien está frente a nosotros es vital para nuestra sobrevivencia, por lo que neuronas de nuestro cerebro cubren esta función ahora documentada por estudios de las funciones cerebrales específicas. Las neuronas se denominaron “neuronas en espejo”, por esta capacidad de anticiparse y activar conductas mo-toras que nos resguardan para liberar una agresión cuan-do nosotros identificamos el posible daño. Por ejemplo, si alguien nos avienta una pelota. En el fútbol el portero puede descifrar si el tiro del goleador va a la izquierda o derecha, pero a veces su capacidad de reacción puede ser engañada por estar el tirador con la intención del engaño y hacer creer al otro que tirará por un lado cuando final

 

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