Milton Maciel Mata Guerrero / Divulgador Científico.
milton.ciencia@gmail.com
En nuestro planeta habitamos poco más de 7,000 millones de seres humanos, que en total producimos más de 1,000 millones de toneladas de residuos o desechos anualmente, es decir, más de 1 billón (un millón de millones) de kilogramos. Dicha cantidad equivale aproximadamente a unos 150 kilogramos por cada ser humano.
Aquí una comparación interesante:
El Monte Everest es la montaña de mayor altitud en el mundo, posee una altitud de 8,848 metros sobre el nivel del mar, es tan grande que su masa total supera las 1,000 millones de toneladas. La masa del monte Everest es comparable con la cantidad de residuos o desechos producidos por la humanidad anualmente, es decir, los humanos producimos literalmente una gran montaña de basura cada año.
Debido al crecimiento acelerado y desmedido de las grandes ciudades del mundo la cantidad de desechos producidos se ha incrementado considerablemente, ya que es aquí en las grandes urbes en donde se produce la mayor cantidad de desechos.
Un habitante promedio de una ciudad del llamado “primer mundo” puede fácilmente generar más de 500 kilogramos de desechos en un año, esta cantidad de desechos es mucho mayor que la generada por quienes viven en zonas no urbanizadas, por ejemplo, en zonas rurales.
Es importante también señalar que durante la construcción de dichas ciudades se produce una considerable cantidad de desechos, es decir, se produce contaminación.
El reciclaje consiste en someter un material, producto u objeto cualquiera ya utilizado a un proceso fisicoquímico o mecánico para que pueda volver a usarse en forma de materia prima o de un nuevo producto, es decir, reciclar significa simplemente “volver a usar o usar de nuevo”.
Hay muchos materiales que se pueden reciclar, por ejemplo: papel, cartón, plásticos, vidrio, metales, etc.
Algo que puede ayudarnos a entender mejor el tema es la llamada “Regla de las 3 R”, que consiste básicamente en:
Reducir: reducir el consumo de bienes y energía.
Reutilizar: reutilizar algo para que tenga más de una vida útil.
Reciclar: reciclar es someter algo a un proceso para obtener algo más.
Aquí 5 beneficios de las 3 R:
1.- Se consigue una menor cantidad de residuos o desechos producidos.
2.- Se evita que lleguen a la Naturaleza materiales o sustancias que pueden tardar años, decenios, siglos e incluso hasta milenios en degradarse.
3.- Se logra que un sinfín de sustancias o materiales contaminantes no sean tirados al suelo, arrojados al océano ni liberados a la atmósfera, por ejemplo: basura, sustancias tóxicas, gases de efecto invernadero, etc.
4.- Se ahorran recursos naturales y energía.
5.- Se crea una conciencia colectiva sobre el cuidado del medio ambiente.
Tomando en cuenta todo lo anterior podemos llegar a la conclusión de que es inevitable contaminar durante nuestra vida, ya que prácticamente cualquier actividad que realicemos produce ya sea de manera directa o indirecta algún tipo de contaminación.
Ahora bien, contaminar es inevitable, pero lo que sí está en nuestras manos es buscar la manera de minimizar el impacto ambiental a lo mínimo posible, lo cual sólo se logrará si cada uno de nosotros ponemos de nuestra parte y actuamos guiados por una cultura ecológica de conservación de nuestro mundo.
¡Pensemos y Reflexionemos!…
¿Qué clase de mundo queremos heredar a nuestras generaciones futuras?…
MMMG.
