Arquitecto Pablo Lonnie Pacheco Railey
Salir al campo a disfrutar de una noche estrellada nos puede deparar un espectáculo magnífico. Miles de astros parecen titilar a la distancia, mientras las constelaciones dibujan figuras indescifrables. La Vía Láctea, con su suave luz formada por millones de astros, cruza el cielo de horizonte a horizonte, y mientras contempla uno los manchones de polvo cósmico que oscurecen sectores de nuestra Galaxia, nuestra observación se ve interrumpida por un breve y largo destello de luz ¡Una estrella fugaz!
-¡Pide un deseo!- te dicen, y no quieres derrochar tu oportunidad en algo trivial ¿Qué pedirás? (Yo ya pedí ver otra estrella fugaz).
¿QUÉ ES UNA ESTRELLA FUGAZ?
Aunque en el lenguaje común se usa el término de estrella fugaz, hay quienes prefieren el nombre “meteoro”. El meteoro es el fenómeno luminoso que se observa cuando una partícula interplanetaria atraviesa nuestra atmósfera. El objeto que se consume durante el fenómeno se llama “meteoroide”, y si llegara a sobrevivir algún fragmento hasta su impacto en el suelo (o en el mar, como suele pasar) se llama “meteorito”.
¿DÓNDE SE ORIGINAN LOS METEOROIDES?
Las partículas provienen de los cometas y de los asteroides. El impacto sobre un asteroide o el paso de un cometa cerca del Sol libera muchas partículas, y éstas continúan desplazándose en la órbita de su progenitor. Si en algún punto de su trayectoria, el cometa o el asteroide cruzan por la órbita de la Tierra, seguramente sus partículas se precipitarán en nuestra atmósfera, produciendo una “lluvia de estrellas”. La ráfaga de partículas que sigue la misma trayectoria del cometa se llama “torrente de meteoroides”.
¿QUÉ ES UN COMETA?
Los cometas son pequeños cuerpos de hielo y polvo que orbitan al Sol, igual que los planetas, sólo que sus órbitas están muy extendidas y usualmente se encuentran mucho más allá de Plutón. Reciben muy poca luz de Sol, de modo que están congelados (básicamente hielo de agua y de dióxido de carbono). Cada vez que un cometa se acerca al Sol, sufre una devastadora erosión a causa de la radiación solar. El material desprendido es entonces disperso a lo largo de la órbita del cometa y poco a poco la trayectoria se va “ensuciando” con este material. El polvo cometario no está suspendido, y también orbita al Sol moviéndose constantemente.
¿POR QUÉ SE LLAMA PERSEIDAS, LEÓNIDAS O GEMÍNIDAS A UNA LLUVIA DE METEOROS?
Los nombres que se dan a las lluvias de meteoros obedecen al hecho de que, si se trazaran líneas imaginarias rumbo a su origen, coincidirían en un punto en la constelación de Perseus, de Leo, de Gemini, etcétera. Ese punto imaginario se llama “radiante”. Si el radiante se encontrara en Orión, se llamarían Oriónidas; en Leo, Leónidas, etcétera. Rara vez se pueden ver meteoros en el radiante: son muy cortitos, pues los estamos viendo de frente.
¿POR QUÉ SE ENCIENDEN LOS METEOROIDES?
Los meteoroides viajan a gran velocidad (de 10 a 70 kilómetros por segundo), y en las capas altas de nuestra atmósfera el aire frente a ellos se aplasta y comprime muchísimo, por lo que alcanza altas temperaturas, las cuales incineran al meteoroide y trazan una estela luminosa de muy corta duración.
Puede surgir aquí otra pregunta: ¿Es posible ver meteoros explosivos?
Sí, y se les llama bólidos. Bólido es el nombre que recibe un meteoro muy brillante y persistente. A veces, los bólidos sueltan chispas, se parten y frecuentemente dejan una estela luminosa. En muy raras ocasiones, el meteoroide es tan grande que alcanza a llegar a la superficie del planeta un verdadero meteorito.
¿QUÉ ESPERAN VER LOS ASTRÓNOMOS EN UNA NOCHE DE LLUVIA DE METEOROS?
En las condiciones más favorables de cielo despejado, lejos de la ciudad y dependiendo de la lluvia de meteoros particular, se pueden llegar a observar 10, 20 ó más meteoros por hora en el lapso de mayor actividad. En algunos casos, esta cifra supera al centenar de meteoros (como las Gemínidas).
Alguien se preguntará: “¿Existe el riesgo de ser impactado por un meteorito durante una lluvia de meteoros?” Difícilmente. No existe ni un solo caso en la historia. La inmensa mayoría de los meteoros son producidos por granos de arena muy finos. Son muy pequeños. Es más probable que nos caiga un rayo que ser impactados por un meteorito.
Los aviones que vuelan a gran altura también están a salvo, pues virtualmente todos los meteoros se consumen a una altura superior a 80 kilómetros sobre la superficie de la Tierra, muy por encima de la altura de vuelo. Por otro lado, los satélites artificiales sí están expuestos a un bombardeo de cientos de microimpactos, normalmente inofensivos.
¿CUÁNTAS LLUVIAS DE METEOROS HAY AL AÑO Y CUÁNTO DURAN?
Se conocen alrededor de un centenar de lluvias de meteoros, pero la mayoría son muy modestas, y algunas acontecen a la luz del día. En general, se puede hablar de alrededor de una docena de lluvias de estrellas al año, sobre las cuales vale la pena estar atento.
La lluvia de meteoros dura varios días o semanas. La actividad se incrementa poco a poco y súbitamente se intensifica en un período de pocas horas, llamado “pico” para luego decaer rápidamente y extinguirse en el transcurso de los siguientes días. Durante el pico, la Tierra está atravesando el torrente de meteoroides en su porción más densa.
¿CUÁNDO SE VEN MEJOR?
Existen discrepancias respecto a la hora y el lugar más favorable para percibir la porción más densa de cada torrente de meteoroides; sin embargo, la mayoría coincide en señalar que las mejores condiciones locales de observación se presentan en la madrugada, entre las 2 y 6 de la mañana.
Ahora bien, ¿cada cuándo aparecen las lluvias de meteoros? Aunque un cometa haya pasado hace años, las partículas que ha desprendido continúan desplazándose por siglos a lo largo de su órbita, y como la Tierra atraviesa la órbita del cometa una vez al año, la lluvia de estrellas es un fenómeno periódico, de frecuencia anual, en las mismas fechas.
¿A qué hora es posible verlas mejor? Ocasionalmente, temprano en la noche (de 9:00 a 10:00 PM), se podrán ver meteoros muy largos, escasos y tal vez, rojizos. Éstos están rozando la atmósfera. Les llaman meteoros rasantes, pero lo mejor suele venir en la madrugada, tres o cuatro horas antes de amanecer.
Para poder observar en mejores condiciones una lluvia de meteoros, es recomendable salir al campo, hacia un lugar muy oscuro, donde no sea visible la contaminación visual de la ciudad. No se debe encender fogata ni luces o linternas de luz blanca. Las linternas oscurecidas y filtradas en rojo favorecen la adaptación de la oscuridad. Si hay Luna en el cielo, su resplandor impide ver los meteoros más débiles.
¿Hacia qué lado del cielo se ve la lluvia de estrellas? Se ve en cualquier parte del cielo. Lo más recomendable es dirigir la mirada hacia arriba y que lo único que haya en nuestro campo de visión sean estrellas. Ver hacia el horizonte o debajo del horizonte es un desperdicio de observación. Los meteoros más largos se observan a 90 grados del radiante, es decir, hacia los lados. Es muy recomendable llevar un catre, bolsa de dormir o silla plegadiza con respaldo inclinado, como las sillas de playa, porque mantenerse de pie o sentado con la cabeza girada hacia arriba puede producir tortícolis después de un rato.
¿Qué equipo se necesita para ver las lluvias de meteoros? La lluvia de meteoros es visible a simple vista, pero se recomienda llevar binoculares para observar los rastros iluminados humeantes, que son muy bellos.
¿CÓMO FOTOGRAFIAR LA LLUVIA DE METEOROS?
Se requiere poner una cámara Reflex (de lente intercambiable) sobre un tripié y un lente de 28, 45 o 50 milímetros; utilizar un disparador de cable y película rápida (sensible); es decir, ISO 400, 800 ó 1600. Abra completamente la apertura del lente f/1.2, f/1.8 ó f/2.8, según lo permita el lente (El valor más pequeño es el más recomendable) Escoja un sitio muy oscuro, que no se exponga al paso de vehículos y realice tomas de 1, 2 y hasta 5 minutos de exposición.
Si no cuenta con mucha película, haga tomas hacia el norte con duración de 30 a 45 minutos. Saldrán bellos trazos semicirculares y si tiene suerte, el paso de un meteoro. En este caso, se recomienda incluir el horizonte (siempre que no tenga vehículos circulando) Las estrellas normales dibujarán trazos en forma de arco, los meteoros serán rectilíneos. Es importante solicitar en el laboratorio fotográfico que no corten el negativo, y que impriman todas las fotos, sin importar que salgan oscuras.
En cámaras digitales, tome sin ZOOM, sobre tripié, en ISO 400 a 800, y si puede, programe fotografías de 30 segundos, cada minuto. Saldrán muchísimas fotos y será tardado revisarlas todas, pero tendrá más oportunidades de captar un meteoro. Lleve pilas extra y memoria suficiente.
¿Por qué no debemos perdernos este espectáculo? La lluvia de meteoros es un fenómeno maravilloso. La sorpresa, admiración y gusto que despierta la observación de este fugaz espectáculo es único. Además, es de los pocos fenómenos celestes que se pueden contemplar en toda su belleza a simple vista, sin tener que hacer un viaje lejano ni recurrir a equipo costoso, y cuando veas uno ¡Pide un deseo! ¿Se cumplirá? Si pides ver otro meteoro, seguramente se cumplirá.
IMPACTOS EN LA LUNA
Cuando hay lluvia de estrellas y la Luna está creciente (2 a 7 días después de Luna Nueva), las personas con telescopio tienen un reto adicional: ver el impacto de meteoros en la Luna. La Luna estará visible poco tiempo en el poniente después del atardecer.
El impacto de meteoroides sobre la superficie en el lado no iluminado de la Luna produce pequeños destellos luminosos esporádicos. Se debe usar un ocular de potencia baja y sacar del campo la porción iluminada de la Luna. Si esto no es posible, utilice un ocular de mayor aumento y concéntrese en una región oscura de la Luna.
Las probabilidades de ver un impacto son pocas, pero ¡anímese! Hace años tuve la oportunidad de ver un trocito del cometa Halley chocando contra la Luna, durante las Eta Acuáridas de 1995. El destello fue breve, tan brillante como la estrella Polar, y me tomó completamente por sorpresa. Les garantizo que si ven un impacto así, sufrirán un sobresalto de emoción. Así que: ¡paciencia y suerte!
