Indira Kempis
Llegar a Moravia, en la ciudad colombiana de Medellín, es una experiencia única. Espejo multicolor de los problemas más graves que puede tener un país, como la pobreza, la inseguridad y la falta de educación. También son tangibles las estrategias y políticas públicas que se han implementado para reducir la incidencia de estas problemáticas en su vida colectiva que se desliza entre los pequeños laberintos de sus calles.
Moravia se ha convertido en un aula internacional como caso de éxito en el combate a la delincuencia por medio del diseño ambiental, el rescate de la memoria cultural y el arte. No hace mucho era uno de los barrios cuya narrativa es parecida a muchos de los polígonos de pobreza mexicano: desigualdad, marginación, discriminación. Sin embargo, la creatividad e iniciativa de los últimos dos gobiernos locales permitieron que a pesar de su historia hubiera claros signos de colaboración entre sus habitantes.
Estos proyectos están dirigidos a cambiar los entornos y al mismo tiempo preservar la identidad cultural del barrio. No son invasivos y, al contrario, de la mano de sociólogos, antropólogos y comunicadores sociales han incluido en la toma de decisiones a los vecinos, además de enseñarles con claridad de qué se trata esta transformación en el barrio.
Así es como al centro de estas estructuras, se encuentra un gran centro cultural en el que los habitantes pueden acudir para tomar clases de actividades manuales y artísticas. Este lugar, abierto al público –incluso en su diseño-, es como el “cerebro” del que se derivan otros cambios urbanos como las banquetas, las fachadas de las casas, los murales comunitarios, las canchas deportivas o los pasamanos en algunos de sus calles.
Moravia no deja de ser un barrio que se sigue enfrentando a uno de los mayores retos: el de construir una comunidad segura y elevar su calidad de vida. La importancia de este nodo social es que, hasta el momento, van de la mano con políticos y políticas públicas de ese tamaño de visión. Darle seguimiento a estos proyectos es también parte fundamental de la proyección en el futuro de los resultados. En México, sobre todo en Monterrey, necesitamos más ejemplos de estos. Barrios que sean transformados para incidir en nuestros cambios sociales profundos.
